LA SEGUNDA VOTACIÓN DE INVESTIDURA EN EL CONGRESO

El PSOE contacta con PNV y CC pero asume que hoy no tendrá ni un apoyo más

La dirección mantiene el diálogo abierto con las dos fuerzas, pero hasta ahora no ha habido cambio de posición. Los socialistas entienden que no se quieran quemar en una investidura que no prosperará

Foto: Pleno del Congreso momentos antes de la primera votación de investidura de Pedro Sánchez, en la tarde de este 2 de marzo. (EFE)
Pleno del Congreso momentos antes de la primera votación de investidura de Pedro Sánchez, en la tarde de este 2 de marzo. (EFE)

Ocho menos cuarto de la tarde. A esa hora está previsto que comience la segunda votación de investidura de Pedro Sánchez. Y, si nada cambia este viernes, el candidato se topará con el mismo muro: el de los 219 votos en contra y una abstención. Segundo fracaso en 48 horas

El PSOE ha intentado evitar que se reproduzca exactamente la misma foto que el miércoles. Por un lado, presionando a Podemos con Manuela Carmena. Por otro, manteniendo contacto telefónico con PNV y Coalición Canaria, intentando persuadirles de un cambio en el sentido de su voto. Los seis diputados nacionalistas vascos dijeron no a la elección de Sánchez como presidente del Gobierno, y la parlamentaria canaria se abstuvo. Sin embargo, a última hora de este jueves, las posiciones se mantenían y los socialistas asumían que se repetirán los únicos 130 apoyos, los 90 suyos (contando con el representante de Nueva Canarias) y los 40 de Ciudadanos. El secretario general necesitaría una mayoría simple para conquistar el pasaporte a La Moncloa. O sea, más síes que noes, y para ello o el PP o Podemos deberían abstenerse. Pero nada ha cambiado. Todo se jugará en la segunda parte de esta película, cuando se certifique la investidura fallida de Sánchez y el Rey deba decidir qué hacer. 

Aitor Esteban, portavoz del PNV, durante la segunda jornada del debate de investidura. (EFE)
Aitor Esteban, portavoz del PNV, durante la segunda jornada del debate de investidura. (EFE)

La comunicación de los negociadores socialistas con PNV y CC siguió abierta este jueves. Ya lo había anunciado Sánchez desde la tribuna el miércoles. "No les pido un cheque en blanco -le dijo al portavoz nacionalista, Aitor Esteban-. No sé si será hoy, mañana, pasado o cuando sea, pero por nuestra parte les estamos esperando". Esteban había confirmado el voto negativo porque los socialistas no habían dado respuesta a la agenda vasca y por sus recelos al pacto con Ciudadanos.

El PNV apunta que se tendría que producir "un cambio muy sustancial" para cambiar su no. CC decidirá este viernes si pasa de la abstención al sí

"De momento, seguimos en el no -ratificaban fuentes del partido en el Congreso-. Para que nos moviéramos, debería haber un cambio muy sustancial, y eso es bastante complicado. Debería producirse una sorpresa mayúscula. Entre otras cosas, que se diera respuesta a las cuestiones vascas que planteamos y a las mayorías que Pedro logre aglutinar". Es decir, que si la investidura pudiera prosperar, vía abstención de Podemos, el PNV tendría más argumentos para variar su postura. 

Siete simbólicos votos

Lo mismo le ocurre a CC. Su portavoz, Ana Oramas, advirtió en el pleno del miércoles de que se abstendría por "coherencia" al no garantizar "la estabilidad mínima" para formar Gobierno, y pidió al resto de partidos que fueran "más flexibles" para "corregir el rumbo" en 48 horas. En su caso, no genera resquemor el pacto entre PSOE y Ciudadanos -ya se garantizó que no chocaba con sus demandas específicas para el archipiélago-, ni se cruza una mala relación con los socialistas, pues su partido cogobierna con ellos las islas. Pesa más el hecho de que la investidura no vaya a prosperar al no contar con mayoría parlamentaria. Oramas, en conversación con este periódico, señalaba que aún no tiene "decidido" su sentido del voto para esta segunda vuelta, que dependerá de "muchos factores" que harán que se fije la postura este mismo viernes y que medirán si CC puede pasar de la abstención al sí. 

En el equipo del líder creen que la actitud del PSOE en las últimas semanas y el pacto cerrado con C's le han fortalecido internamente y beneficiado al partido

En total, se trata de siete votos. Totalmente insuficientes para procurar la elección de Sánchez. Pero simbólicamente tendrían su importancia para el PSOE, pues le permitirían al candidato subrayar ante la Cámara que va sumando, poco a poco, apoyos

Ana Oramas, portavoz de Coalición Canaria, en el debate de investidura de este miércoles. (EFE)
Ana Oramas, portavoz de Coalición Canaria, en el debate de investidura de este miércoles. (EFE)

En fuentes de la dirección del grupo y del equipo negociador, consultados por El Confidencial, reinaba sin embargo el escepticismo. Veían complicado que nacionalistas vascos y canarios muden de posición. Explicaban que es comprensible porque les supondría "quemarse" en una investidura abocada por ahora al fracaso. Demasiado peaje. 

Lo dicho por Carmena... y su marcha atrás

"Nosotros lo hemos hecho bien y estamos fortalecidos pase lo que pase, y no nos arrepentimos de los pasos que hemos dado", indicaba un miembro de la ejecutiva. En el núcleo duro, la convicción de que el líder ha escapado "reforzado" es total, de lo que discrepan en federaciones como Andalucía. "Hemos demostrado que sabemos negociar y llegar a acuerdos", ponen en valor la jefatura del grupo parlamentario. Sánchez ya dijo durante el debate que aunque no saliera elegido, habría cumplido tres objetivos básicos: presentar ante los ciudadanos el trabajo hecho "por el cambio", tender la mano a los partidos que comparten "un objetivo común" y aceptar el encargo de Felipe VI para resolver el bloqueo político y poner el contador de las elecciones en marcha al someterse a la investidura. "Son los otros grupos los que tendrán que retratarse, no nosotros", incidían este jueves en la cúpula del partido. Satisfacción también por la actitud de Albert Rivera, que este mismo jueves avisó a Mariano Rajoy de que ha "roto todos los puentes" entre el PP y Ciudadanos

La rectificación de la alcaldesa de Madrid permite a Podemos celebrar que coincide con su criterio. El PSOE sospecha de las "presiones" a la regidora

El segundo movimiento estratégico del PSOE se dirigió hacia Podemos. No porque lanzase nuevas ofertas ni hiciese nuevas cesiones, con las que no se contaba. Aprovechó al vuelo las declaraciones de la alcaldesa de Madrid en un acto con la portavoz municipal socialista. Manuela Carmena había reclamado a las fuerzas del cambio -o sea, Podemos- que apoyasen este viernes la investidura de Sánchez porque "lo peor" que les podría pasar a los españoles es que se repitiesen las elecciones.

El PSOE contacta con PNV y CC pero asume que hoy no tendrá ni un apoyo más

El jefe de los negociadores socialistas, Antonio Hernando, pidió a Pablo Iglesias que, dado que no le habían convencido 15 horas de debate en el Congreso, al menos hiciera caso "no a una dirigente cualquiera", sino a la regidora de la capital de España, a quien Podemos postuló para las elecciones del año pasado. "Pablo, escucha a Carmena", sintetizó el portavoz, recordando a su vez que el PSOE había facilitado las alcaldías a las plataformas patrocinadas por la formación morada "a cambio de nada". Caso de Madrid, Zaragoza, Cádiz o Santiago. "Lo hicimos sin pedir nada a cambio, sin exigencias, sin sillones, sin sillas, sin obstáculos, sin líneas rojas", enfatizó. Una verdad a medias porque, por ejemplo en la capital, socialistas y Ahora Madrid sí pactaron una hoja de ruta compartida

 

Carmena rectificó después de la rueda de prensa de Hernando a través de Twitter. Y, más tarde, convocando a la prensa para leer una declaración para evitar malentendidos y subrayar cuál es su deseo, "que haya un Gobierno estable, un Gobierno fuerte que tiene que tener una alianza de izquierdas". La marcha atrás de la alcaldesa permitió a Podemos celebrar que lo que ella dice coincide con lo que ellos quieren. "Carmena deja meridianamente clara la intencionalidad de sus palabras expresando lo mismo que estamos diciendo. Es posible, deseable y necesario un Gobierno de coalición que pueda empezar a aplicar reformas y transformaciones en la vida pública cuanto antes", señaló el diputado Pablo Bustinduy, secretario de Relaciones Internacionales de la formación morada. En la misma línea se expresó el portavoz de En Comú Podem en la Cámara Baja, Xavi Domènech. La jefatura del PSOE compartía anoche que "podría haber habido presiones" desde Podemos hacia Carmena para que matizara sus palabras de la mañana y no meterles en un charco de más complicada salida. 

El PSOE contacta con PNV y CC pero asume que hoy no tendrá ni un apoyo más

González atempera el debate

Las apelaciones a Podemos hicieron al PSOE pasar página del choque, el día anterior, por el ataque de Iglesias contra Felipe González, por su "pasado manchado de cal viva". Hernando reclamó al líder de la formación emergente que pida perdón por su "insulto" al expresidente. Podemos no cree que deba disculparse por una mera "anécdota" ocurrida en el fragor de un debate parlamentario. El expresidente no se dio por ofendido y confesó no entender por qué Iglesias habla desde la "rabia" y el "odio". Lo hizo en un acto al que acudió Sánchez, una presencia no prevista inicialmente y que se explica por la voluntad del secretario general de dar respaldo expreso al exjefe del Ejecutivo, que le ha apoyado hasta en los peores momentos. 

Podemos no puede decir que quiere el cambio y votar para impedirlo. La disyuntiva este viernes en el Congreso es clara: o progreso o Rajoy

Sánchez protagonizó un último intento de persuadir a Podemos hacia la abstención. En este caso, a través de un artículo en 'El Periódico de Catalunya'. "No son tiempos de asaltar el cielo, nadie tiene una escalera tan alta en la política española, pero se puede mejorar la vida de la gente (...). Votar el viernes contra un acuerdo transversal que ponga en marcha inmediatamente medidas que mejoran la vida de la gente es votar a favor de la continuidad de Rajoy y de sus políticas. Votar no al acuerdo es votar por el bloqueo junto a la derecha, y no precisamente la derecha más cercana al centro. Es acordar que todo siga igual con los mismos que han gobernado durante cuatro años a golpe de imposición y de espaldas a la gente. Es obedecer a la lógica de que los extremos se tocan y llevarnos a todos al extremo de una parálisis inútil y nociva para los ciudadanos". 

El PSOE contacta con PNV y CC pero asume que hoy no tendrá ni un apoyo más

En suma: "La lógica del cambio implica coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Podemos no puede decir que quiere el cambio y votar para impedirlo. La disyuntiva en la votación del viernes en el Congreso es clara: o progreso o Rajoy". Sí o no. Un camino con dos únicas salidas: la misma argumentación que viene usando el candidato y que no va a ceder. Un último grito: el cambio está aún "al alcance de la mano" y esta es la "gran oportunidad". "Si la dejamos escapar, si no somos capaces de llegar a un acuerdo ahora, habremos perdido algo más valioso que el tiempo". Quizá la candidatura de Sánchez. Porque tras el segundo fiasco, Felipe VI decide. Y nada dice que el líder socialista vaya a conservar la encomienda real. Mariano Rajoy aún no se ha retirado de escena.

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