EL DIFÍCIL CAMINO DE LA INVESTIDURA

Sánchez: "Quien crea que no es un pacto de izquierdas, que lo lea y diga dónde no lo es"

El candidato socialista emplaza a las formaciones de izquierda a adherirse al acuerdo firmado con C's. Y lanza a los que dicen que no suma: "No han entendido nada"

Foto: Pedro Sánchez y Albert Rivera, en la firma del acuerdo de investidura y legislatura, este 24 de febrero. (EFE)
Pedro Sánchez y Albert Rivera, en la firma del acuerdo de investidura y legislatura, este 24 de febrero. (EFE)

El acuerdo de PSOE y Ciudadanos sólo suma 130 escaños y no proporciona por sí mismo la investidura de Pedro Sánchez. Pero el candidato no pierde la esperanza ni tira la toalla. Y en el guión de este miércoles figuraba el exhibir la euforia por un pacto "histórico", un "éxito" del que han participado dos fuerzas con vocació nacional de centro derecha y centro izquierda. La tarea no acaba aquí. Y por eso también Sánchez se empeñó en subrayar que el texto suscrito con Albert Rivera, aunque firme y sin "fecha de caducidad", está "abierto" para todo aquel que quiera sumarse, porque mantiene los principios y valores socialdemócratas. Es, por tanto, "un primer paso" hacia la conformación de un nuevo Ejecutivo. Aunque ni mucho menos suficiente.

[Consulta el 'Acuerdo para un Gobierno reformista y de progreso' de PSOE y Ciudadanos en PDF]

"Si algunas personas consideran que no es un acuerdo de izquierdas, que lo lean y me digan dónde no es de izquierdas. Quien se presenta es un candidato del PSOE a presidir el Gobierno de España", avisó el secretario general en su breve comparecencia posterior a la rúbrica del pacto con Rivera, en el vestíbulo de uno de los edificios de ampliación del Congreso y delante del icónico cuadro 'El abrazo', de Juan Genovés. Sánchez subrayó que el pacto, de 66 páginas y que comprende 200 medidas, es "progresista, reformista, que no excluye a nadie, que no confronta con nadie", que tiene la "vocación" de representar "a la mayoría de españoles" sin que se creen nuevos frentes". Por eso, invitó a otras fuerzas a que "se sumen" al acuerdo, y piensen en "el interés general y el bien común". 

El candidato intentó refutar a aquellos -PP, de un lado, y Podemos, Compromís e IU, por otro- que recuerdan que el acuerdo "no suma". "No han entendido nada. Sí suma. Es un acuerdo histórico entre dos formaciones de ámbito nacional y no es sólo de investidura, sino una senda de reformas progresistas que necesita España y que demandan los ciudadanos", añadió. El pacto con C's "sí suma" porque se proponen "reformas progresistas", apuesta por "una solución al atasco político", porque "cumple el mandato ciudadano", porque "la única victoria política que hay en él es el acuerdo, no excluye y tiende la mano a izquierda y derecha". 

Sánchez: "Quien crea que no es un pacto de izquierdas, que lo lea y diga dónde no lo es"

Texto "ambicioso"

Con este acuerdo por sí solo Sánchez no logra la investidura, pero sí se anota otro tanto: dificultar que, si el 5 de marzo no consigue la elección como presidente del Gobierno, se postule Mariano Rajoy como candidato, ya que el PSOE cuenta con 130 votos (los 90 suyos y los 40 de C's), mientras que el PP sólo dispone, por ahora, de sus 123 diputados. El líder socialista, a preguntas de los periodistas, subrayó que su pacto con Rivera "no tiene fecha de caducidad". Es un texto "ambicioso", al que los dos equipos negociadores han "echado muchas horas" y que espera que sea "el primero de muchos otros acuerdos". 

Sánchez subraya que su entente con Rivera no tiene "fecha de caducidad", por lo que se mantendrá incluso después de una investidura fallida el 5 de marzo

Aunque el presidente de la formación naranja no descartó de nuevo, poquísimos minutos antes, la entrada en el Ejecutivo, el secretario general rehusó pisar ese charco a preguntas de los periodistas: hasta ahora el PSOE ha hablado con Rivera de "soluciones", y "no de sillones", y le gustaría que otras fuerzas "siguieran ese ejemplo". De aquí hasta la sesión de investidura se seguirá dialogando sobre el programa, insistió, y luego ya vendrá el debate sobre la configuración del Gobierno. Y es que el PSOE mantiene abierta la mesa a cuatro con Podemos, Compromís e Izquierda Unida, que podría romperse o no llegar a buen puerto despues de la firma de la alianza con C's.

"Aquí no ha cedido nadie. Hemos cedido, si se puede decir de esa forma, para que ganen los españoles -aseguró Sánchez, anticipando todo el listado que le podían echar en cara de renuncias programáticas-. Y en consecuencia, en ese acuerdo de legislatura, en este acuerdo de investidura, verán ustedes cosas que pertenecen al programa electoral del partido de Ciudadanos y otras cosas que pertenecen al programa electoral del PSOE. Pero no es porque hayamos cedido, sino porque lo que queremos es que ganen los españoles". 

[Consulta aquí en PDF la intervención inicial de Pedro Sánchez]

¿Hay "derogación de la reforma laboral"?

En la primera parte de su exposición, Sánchez se detuvo en explicar los ejes del documento, y sobre todo en justificar por qué mantiene intactos los principios socialdemócratas y la esencia del programa socialista del 20-D. El candidato introdujo, en el frontispicio de su explicación, que en el acuerdo se pone por escrito la "derogación de la reforma laboral", una de las proclamas más repetidas del PSOE. Pero así no viene textualmente en el texto. En ninguna página, con esa literalidad, justo por C's no era partidario de anular la legislación del PP de 2012 para volver a la de José Luis Rodríguez Zapatero. Se dice que su plan de Gobierno plantea "un cambio en el marco de las relaciones laborales para empezar a resolver los problemas del paro y la precariedad laboral". Sí recoge la demanda socialista de negociar un nuevo Estatuto de los Trabajadores. 

La dirección mantiene que sí hay anulación de la legislación laboral del PP aunque no se rotule como tal, porque se quitarán los elementos más lesivo

En el texto suscrito se habla de suprimir la "prioridad absoluta del convenio de empresa", de mantener la ultraactividad de los convenios colectivos y de la sustitución del actual modelo de contratación por dos tipos de contratos: uno indefinido -para cubrir puestos fijos- y un contrato "estable y progresivo" para proveer puestos de trabajo de una duración determinada, y que no tendrá una duración superior a dos años. Este último formato prevé una indemnización creciente por despido por causas objetivas (12 días el primer año, 16 el segundo y luego los 20 existentes). Esta redacción se aproxima al contrato único de C's, aunque más modulado. 

Pedro Sánchez, con su equipo negociador, este miércoles en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez, con su equipo negociador, este miércoles en el Congreso. (EFE)

Fuentes socialistas explicaron posteriormente que "la derogación es derogación aunque no se ponga por escrito", porque se van a eliminar de la legislación del PP "los elementos más lesivos, más perjudiciales", como la supremacía de los convenios de empresa, el fin de la ultraactividad de los convenios y la discrecionalidad de los empresarios para modificar unilateralmente las condiciones del contrato". "El Quijote es El Quijote aunque no tenga el título en la portada", ilustraban las fuentes del equipo negociador para recalcar que sí hay derogación y se cumplía así la promesa electoral. 

Tampoco se habla de derogar por completo la 'ley mordaza', como se hartó de repetir el candidato. Se promete que se "revisarán los preceptos que han sido recurridos ante el Tribunal Constitucional".

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