A LA BÚSQUEDA DE UNA DIFÍCIL INVESTIDURA

Sánchez muestra a Iglesias su "desagrado" por su propuesta "chantaje" de Gobierno

Los dos secretarios generales conversan unos 20 minutos. El líder del PSOE le advierte de que tendrán que hablar primero de políticas, y no de puestos. Iglesias subraya que no se puede perder tiempo

Foto: Pedro Sánchez pasa delante de Pablo Iglesias en la sesión constitutiva del Congreso, el pasado 13 de enero. (EFE)
Pedro Sánchez pasa delante de Pablo Iglesias en la sesión constitutiva del Congreso, el pasado 13 de enero. (EFE)

Pedro Sánchez ha hecho sufrir a Pablo Iglesias. El viernes le prometió que le llamaría a lo largo del fin de semana. Pero dejó pasar el sábado y parte del domingo. Hasta que descolgó el teléfono y marcó el número del secretario general de Podemos

No lo logró. Y lo manifestó en un tuit, publicado a las 20.20 horas de este 24 de enero. "He intentado contactar con Pablo Iglesias, pero no ha sido posible. Hablaremos en los próximos días de políticas progresistas, no de sillones". Justo después el jefe de la formación morada le devolvió la llamada. Y conversaron durante 20 minutos, hecho que a las 21.06 Iglesias anunció a través de su cuenta de Twitter. En esa charla Sánchez le pudo expresar su "desagrado por la forma en la que Podemos expresó su propuesta de Gobierno" de coalición el viernes. Algo que en el PSOE se entendió como un "chantaje" inaceptable, una "humillación" y un "insulto" al partido

 

Tras la conversación "cordial", fuentes de las dos formaciones la resumieron de forma coincidente. Así, al "desagrado" manifestado por Sánchez, Iglesias respondió que "por encima de todo lo importante es que haya un Gobierno de progreso". 

El secretario general del PSOE insistió en la necesidad de "respetar los tiempos y esperar al mandato del Rey". Así lo aseguró el partido en un comunicado, lo que quiere decir que no se moverá hasta que reciba el encargo de Felipe VI, y sólo entonces comenzará la negociación. Sánchez le expresó a su interlocutor su "indignación por el uso partidista de las instituciones que ha hecho Rajoy". "Se puede dar un paso al frente o atrás, pero nunca al lado". También le recordó su "voluntad de conversar con todas las fuerzas políticas que quieran un cambio progresista y reformista" -con Podemos y Ciudadanos, por tanto- y le reiteró la necesidad de "hablar antes de las políticas que de los puestos". 

Iglesias pide trabajar para "un Gobierno progresista de cambio plural y proporcional que apueste por una economía redistributiva y por la plurinacionalidad"

La advertencia que hace el secretario general del PSOE a su homólogo de Podemos no es baladí. El mismo viernes, tras conocer su propuesta y agradecérsela, le subrayó que lo primero eran las políticas -"programa, programa, programa", dijo, recordando uno de los eslóganos más identificados con el excoordinador de IU Julio Anguita- y luego, si cuajara el acuerdo, la configuración del Gobierno. Iglesias, directamente, se autopostuló para la Vicepresidencia del Ejecutivo, y casi adjudicó distintas carteras (Interior, Defensa o el ministerio "de la Plurinacionalidad") a varios de sus compañeros, que le acompañaron en la rueda de prensa.

Pedro Sánchez, el pasado 22 de enero en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado 22 de enero en el Congreso. (EFE)

Iglesias, en todo caso, insistió en la importancia de "no dilatar más el tiempo y trabajar para un Gobierno progresista de cambio plural y proporcional que apueste por políticas económicas redistributivas, por la plurinacionalidad y por el diálogo con las fuerzas que no comparten la hoja de ruta del PP". O sea, los mismos pilares que ya expresó en su rueda de prensa del viernes en el Congreso. Los dos líderes quedaron en seguir hablando. 

La charla evidenció, por tanto, un choque en la gestión de los tiempos. Mientras Sánchez cree que hay que esperar a que el Rey le encargue formar Gobierno, Iglesias sotiene que no hay más tiempo que perder y que hay que trabajar ya en construir ese Ejecutivo de izquierdas. 

Antes de esa conversación, 'El País' publicó un artículo de opinión firmado por el jefe de la formación morada, en el que volvía a explotar las contradicciones internas del PSOE, el choque de "los aparatos" y la militancia. "Lo hemos dicho muchas veces y lo seguimos pensando: no confiamos en los aparatos del PSOE, pero admiramos a sus bases y a sus votantes. Mientras que los viejos aparatos y sus profesionales no desaprovechan ninguna oportunidad para hacer lo contrario a lo que predican, pactando con lo que ellos mismos llamaron 'las derechas', las bases socialistas simpatizan más con nosotros que con esas derechas, y saben que nuestra presencia en el Gobierno, desde la Vicepresidencia hasta los ministerios estratégicos que nos correspondan, es la mejor garantía de que su partido no les vuelva a defraudar", escribió Iglesias en el rotativo del grupo Prisa.

Sánchez muestra a Iglesias su "desagrado" por su propuesta "chantaje" de Gobierno
 

Primero, Albert Rivera

De momento, por tanto, no hay ninguna negociación en curso. Así que los gestos cuentan casi tanto como las palabras. Ya el sábado Sánchez intentó dejar el mensaje de que es él quien trata de marcar los tiempos, anteponiendo su llamada a Albert Rivera, de la que luego ambos líderes dieron cuenta a través de sus respectivas cuentas de Twitter.

Sánchez e Iglesias chocan en la gestión de los tiempos: el primero quiere esperar al Rey; el segundo, comenzar a trabajar ya en un Ejecutivo de izquierdas

Además, el secretario general pudo percibir el maremoto interno que sacudió el partido tras escuchar la impactante oferta de Iglesias, verbalizada primero ante el Rey. Un tsunami de tal magnitud que Ferraz tuvo que enmendar su actitud y pasó de un cierto tono complaciente -"Le agradezco su propuesta", dijo Sánchez el viernes- a negarse a emprender negociaciones, y menos desde el marco del "chantaje" y las "imposiciones unilaterales".

Sánchez muestra a Iglesias su "desagrado" por su propuesta "chantaje" de Gobierno

Este mismo domingo, el secretario de Organización, César Luena, cargaba contra la formación morada por su afición al 'show': que "nadie se piense que al PSOE se les puede medir con numeritos ni con teatrillos, no", porque "al PSOE se le tiene que medir, en su momento y con su debida forma, con propuestas, con políticas, con rigor y con seriedad porque si no, al final, esto va a ser no el 'Juego de tronos', sino el juego de los cuatro: dame cuatro grupos, dame cuatro ministerios y no sé lo que vendrá después". 

Este lunes, reunión de la permanente del PSOE

En el PSOE, mientras, se aguardan con expectación los siguientes pasos que dé el secretario general. Este lunes está convocada a las once de la mañana la comisión permanente de la ejecutiva federal -o sea, el núcleo duro de dirección-, el primer órgano que calibrará la nueva situación tras el paso al lado de Rajoy y el órdago de Podemos. Además, en principio deberá ratificar la fecha del comité federal para el 30 de enero o bien postergarlo, para que no esté tan próximo a la segunda ronda de consultas del Rey, que comenzará este miércoles. El comité tiene que abordar el mejor encaje para el congreso ordinario del partido, el que debe decidir la continuidad de Sánchez en el poder o su relevo. 

Los barones están a la expectativa de los movimientos que dé Sánchez, vigilando cada paso, y esperan que Ferraz consensúe la hoja de ruta del comité federal

"Pedro debe tomar la iniciativa de puertas para fuera y también dentro de la casa. Debe intentar consensuar con las federaciones tanto la estrategia como la cuestión de la fecha del congreso. Ferraz debe hacerlo para que el comité no sea un problema", apunta un secretario de Organización de una importante federación socialista. La reflexión se podía oír de boca de otros dirigentes. Los territorios vigilan cada paso del jefe y, en función de cómo se mueva, reaccionarán. No se descarta que Sánchez se pueda encontrar con una resolución alternativa promovida por los barones críticos, en la que le aten en corto a la hora de pactar. O que rechacen el calendario congresual si Luena se lo presenta a última hora. Pero de momento los líderes autonómicos están a la espera. 

Sánchez muestra a Iglesias su "desagrado" por su propuesta "chantaje" de Gobierno

En el equipo de Sánchez se insiste en que todas las puertas están abiertas y que la voluntad del jefe de los socialistas es hablar con todas las fuerzas y vertebrar un pacto sólido. Algunos barones se inclinan más por la alianza con Ciudadanos, aunque la formación naranja pegó portazo este domingo. Su vicesecretario general, José Manuel Villegas, aseguró que "en ningún caso" votará 'sí' a un Gobierno presidido por el PSOE. "Por lo tanto, a Pedro le queda sólo una carta: intentar un acuerdo con Podemos y con la abstención de nacionalistas e independentistas", analiza un exministro, veterano conocedor de las tripas del PSOE, consciente de que un importante sector del partido no transigirá con el acuerdo con un Podemos deseoso de "destrozar" a los socialistas y con fuerzas que quieren "romper con España". De cualquier modo, los barones sí quieren garantizarse que todo pacto pasa, tras su cierre, por el filtro de una nueva reunión del comité federal, para que la decisión final no quede en manos de la ejecutiva, más afín a Sánchez. 

Los próximos días dirán si los canales para una posible investidura se estrechan o se abren. Y cómo se comporta el PSOE en la dialéctica endiablada entre Ferraz y los territorios.  

[¿Qué partidos deberían pactar para formar Gobierno?]

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