LAS TRIPAS DEL BARÓMETRO DE OCTUBRE DEL CIS

Los caladeros de votos de Podemos y C's: grandes ciudades, jóvenes y con estudios

Mientras los grandes partidos resisten en los núcleos más pequeños, entre la población de mayor edad y con menor cualificación, los emergentes arraigan en los sectores más dinámicos y formados

Foto: Albert Rivera y Pablo Iglesias, con el presentador de 'Salvados', Jordi Évole, en el que ambos líderes debatieron frente a frente. (EC)
Albert Rivera y Pablo Iglesias, con el presentador de 'Salvados', Jordi Évole, en el que ambos líderes debatieron frente a frente. (EC)

Detrás de los grandes números de cada encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) siempre se esconde abundante material de análisis para ciudadanos, expertos... y partidos. Más ahora, cuando apenas queda mes y medio para las elecciones generales del 20 de diciembre y los datos, más maduros, ofrecen mucha información de dónde están los nichos de votantes y cómo ha evolucionado el parecer de los españoles. Cifras valiosas a la hora de organizar estrategias de campaña. 

Porque lo que es indudable es que el CIS pinta un panorama claro de dónde se nutre cada una de las fuerzas políticas. Señala cuáles son sus fortalezas y sus debilidades. No se ve de forma tan nítida en el estudio final, el que recoge la proyección de voto -29,1% para el PP, 25,3% para el PSOE, 14,7% para Ciudadanos, 10,8% para Podemos y 4,7% para IU-, pero sí en los documentos que plasman las tripas del barómetro de octubre, que cruzan los datos por variables sociodemográficas, económicas y por recuerdo de voto. Son los que permiten ver que mientras PP y PSOE beben de un electorado más tradicional, mayor, sin tantos estudios y residente en pequeñas poblaciones o ciudades de tamaño medio, las formaciones emergentes captan simpatías entre los más jóvenes, los más cualificados y los que viven en grandes urbes. Aunque, eso sí, no es intercambiable el espacio de Podemos -que penetra mejor entre sectores como estudiantes y obreros cualificados- y el de Ciudadanos, con más éxito entre cuadros medios, administrativos y empresarios.

El barómetro de octubre del CIS, publicado este jueves, es el último que verá la luz antes del 20-D. El organismo público sí lanzará una encuesta preelectoral, con atribución de escaños, previsiblemente antes del arranque de la campaña, el 4 de diciembre. Pero, mientras llega, los partidos pueden escrutar y cribar la valiosa información que les proporciona este estudio

01. Edad, sexo, estudios y población

PP, Podemos y Ciudadanos son partidos más claramente 'masculinos'. Los hombres se inclinan más a votarlos. El PSOE, en cambio, goza de más éxito entre las mujeres. Así, en intención directa -o sea, la preferencia que indica el encuestado, sin pasar por la cocina del CIS-, se observa que la formación de Mariano Rajoy es citada por el 15,9% de los varones y el 14,3% de las mujeres. La proporción a favor de los hombres es más llamativa en el caso de Podemos (11,3%-6,5%) y Ciudadanos (13%-9%). Entre los socialistas, la relación se invierte: el 18% de ellas cita a Pedro Sánchez como su alternativa favorita, por el 15,2% de ellos. Lo mismo ocurre cuando se pregunta a los entrevistados con qué partido simpatizan más: los chicos prefieren PP (17,3%), Podemos (10%) y Ciudadanos (11,5%), y las chicas sintonizan más con el PSOE (20,5%).

PP y sobre todo Podemos y Ciudadanos son partidos más claramente 'masculinos', según el CIS. Al PSOE, en cambio, lo prefieren las mujeres

IU se sale de los dos patrones de comportamiento: sus votantes son tanto hombres (3,2%) como mujeres (3%), aunque muestran más simpatía por la federación las mujeres (4,6%, frente al 3,8% de los varones). 

No obstante, las diferencias más palpables se observan en las otras tres variables. La primera, la edad. Por ejemplo, vayamos al caso del PP. Un 52,1% de los encuestados dice que nunca lo votaría. Porcentaje que se dispara en los grupos de edad de entre 25 y 64 años. Los mayores sienten menos recelo (41,5%), así como las generaciones que se incorporan a las urnas (45,1%). Podemos también se halla entre las formaciones que mayor resquemor producen: un 52,1%. Pero el porcentaje de oposición es muy desigual: así, entre los de 18 a 24 años, es de solo el 35,9%. La cifra va aumentando progresivamente, hasta convertirse en un 67,2% entre los mayores de 65. Una evolución semejante ocurre cuando se pregunta por IU: goza de mayor aceptación entre los jóvenes, y de menor simpatía en la tercera edad. 

Ciudadanos y PSOE cuentan con unos índices de rechazo inferiores. A los socialistas, un 36,1% no les votaría nunca. Porcentaje que baja entre los más jóvenes al 29,1%, sube al 38-39% en la franja de entre 25 y 44 años y al 38,6% entre los mayores de 65. La formación de Albert Rivera genera una oposición frontal para el 40,2%. Menos de ese límite entre los de 18 y 24, y los de 35 a 64 años. La mayor hostilidad la encuentran entre los de más de 65. 

Mariano Rajoy, en un acto del PP en Barcelona, el pasado 31 de enero. (Reuters)
Mariano Rajoy, en un acto del PP en Barcelona, el pasado 31 de enero. (Reuters)

Cuando se pregunta por el partido que votaría si mañana hubiera elecciones generales -la intención directa-, el 15% manifiesta que al PP. Pero las diferencias son notables según la edad de la que hablemos. Así, quienes menos citan a Rajoy son los jóvenes de entre 18 y 34 años (entre un 8% y un 9%), por el 26,9% de los mayores de 65, que confiesa que es su preferido. Los socialistas -18% de intención directa global- tienen su voto más repartido, pero su mayor granero se encuentra en la población más madura: entre los que tienen más de 55 (22,5%) y los de 65 y más (19,2%). Más dificultades encuentra en los grupos ubicados entre los 25 y los 44 (menos del 13%). 

Con los emergentes ocurre lo contrario. La mayor intención declarada de voto de Podemos se encuentra en la franja de 25-34 años (16,9%), seguida de los recién incorporados a las urnas (14,1%). El votante tipo de Ciudadanos es un poco mayor: el grueso se halla entre los de 35 a 44 años (el 15,9% de los de ese tramo de edad manifiesta su predisposición a apostar por Rivera), los de 45 a 54 (13,2%) y los de 25 a 34 (11,9%). 

Si se tiene en cuenta voto y simpatía, se obtiene que el PP goza de mayor penetración entre los electores de mayor edad (20,4% para los que superan los 55 y 31% para los que ya han cumplido los 65); el PSOE, en los de entre 18 y 24 (19,9%) y las generaciones más maduras (el 28,3% entre los de más de 55 y el 23,5% entre los de más de 65). Podemos se asienta más entre los que tienen de 25 a 34 (19,2%), y Ciudadanos, en la franja que recorre los 35-44 años (17,5%). 

El análisis de las respuestas de los encuestados por tamaño de hábitat permite trazar algunas conclusiones. Así, en las poblaciones de menos de 2.000 habitantes, el PP (23,5%) y el PSOE (17%) gozan de más éxito. Igual que en las que son un poco más grandes, hasta 10.000 personas, solo que a la inversa (PP, 15%, y PSOE, 18,8%). En las ciudades de menos de 50.000, las dos grandes fuerzas parten empatadas: en torno al 16,5% de los electores dice que votará o a Mariano Rajoy o a Pedro Sánchez. 

Podemos y Ciudadanos obtienen mejores datos en las urbes más pobladas. Así, la formación de Pablo Iglesias se marca un 11,2% en las localidades de 400.000 a un millón de habitantes, y cerca del 11% en las que tienen entre 50.000 y 400.000. Albert Rivera consigue un porcentaje más alto, un 13,6%, en las ciudades de más de un millón de almas. Ambos partidos tienen mayores dificultades en los núcleos más pequeños. 

Si se tienen en cuenta los estudios del entrevistado, los datos también son elocuentes. El PSOE, por ejemplo, triunfa entre los que no tienen ninguna titulación (el 31,9% de ellos declara que elegirá a Sánchez el 20-D). Entre los que tienen la Primaria en su mochila, el voto se reparte más o menos por igual para el PP (25%) y para el PSOE (21,4%).

En ambos grupos de población, los emergentes tienen poco que hacer. Podemos firma su mejor porcentaje entre los que disponen de estudios superiores (12,2%), como ocurre con Ciudadanos (17,2%). 

02. La clase social

La segunda gran variable que desglosa el CIS es la condición socioeconómica del encuestado. En dos sentidos: la categoría profesional y la clase social.

Vayamos a la primera. El PP encuentra mayores caladeros de votos entre los agricultores (el 24% asegura que apoyará a Rajoy), los jubilados (23,8%), los empresarios y altos ejecutivos (19,6%) y las amas de casa (19,4%). En cambio, no tira entre los profesionales y cuadros medios (7,1%), los capataces y obreros cualificados (8,2%), los parados (9,6%) y los estudiantes (10,3%). 

Jubilados y amas de casas optan por los dos grandes partidos, las llamadas clases altas y media-alta se inclinan por las dos fuerzas emergentes

En el caso del PSOE, hay diferencias pero también similitudes. Así, prefieren a los socialistas los jubilados (21,9%), las amas de casa (19,9%) y los obreros cualificados (20,4%). Sin embargo, los grandes empresarios (9,8%), los comerciantes y dueños de pymes (10,1%) y los cuadros medios (13,4%) son los que manifiestan menor predisposición a apostar por Sánchez en las urnas. 

Podemos, en cambio, encuentra su mayor fortaleza entre los estudiantes (19,1%) y los obreros cualificados y no agrarios (12,9%). Ciudadanos, por su parte, atrae en mayor medida al personal administrativo, comercial y de servicios (16,7%) y los obreros con cualificación (17%), además de los profesionales y cuadros medios (18,6%). Ambos partidos tienen un menor empuje entre las amas de casa, jubilados o agricultores. 

Quizá sea más ilustrativa la distribución de los encuestados por clases sociales. Así, se ve que el PP tiene mayor implantación entre las llamadas viejas clases medias (empresarios, autónomos y agricultores): el 25,2% de este grupo señala que elegiría a Rajoy en las generales. A la inversa, padece de menos tirón entre los obreros cualificados (11,8%). 

Este último grupo es, junto con el de los obreros no cualificados (los de la industria y los servicios y los jornaleros del campo), el sector en el que más éxito tiene el PSOE: 22,4% y 24,9%, respectivamente. Los socialistas, en cambio, son menos citados por las viejas clases medias (10,3%) y la clase alta y media-alta (10,7%), que engloba a los profesionales y técnicos, directivos y cuadros medios. 

Pedro Sánchez, durante un mitin de su partido en Cieza, Murcia, este 5 de noviembre. (EFE)
Pedro Sánchez, durante un mitin de su partido en Cieza, Murcia, este 5 de noviembre. (EFE)

¿Qué ocurre con Podemos y Ciudadanos? Ambos gozan de mayor aceptación entre la clase alta y media-alta, especialmente en el caso de la fuerza de Albert Rivera (15,8%, por el 10,7% de la de Pablo Iglesias). La formación naranja también gusta a las nuevas clases medias (13,5%). O sea, los asalariados no manuales. Y Podemos encuentra su segundo granero entre los obreros cualificados (9,5%). 

03. El recuerdo de voto y la ideología

A un mes y medio de las generales, destaca la escasa fidelidad de voto que padecen todos los grandes partidos. El PP, que tradicionalmente gozaba de un electorado muy movilizado, se encuentra con que solo retiene al 50,6% de los que recordaban haber apostado por sus siglas en 2011. Otro 18,6% confiesa que emigrará hacia Ciudadanos y un mucho menor 3,8% viajará al PSOE. Otro 21,2% no sabe qué hará aún. 

El PP retiene al 50,6% de sus votantes, pero se le escapa un 19% a C's. El PSOE aguanta al 56,5%, pero pierde un 10,3% hacia Podemos y otro 5,6% hacia C's

El PSOE agarra mejor a sus antiguos electores. Se queda con el 56,5% de ellos. Otro 10,3% se le escapa hacia Podemos y un 5,6% hacia Ciudadanos. El 1,2% optará por IU. 

A la federación de Cayo Lara, que este 20-D presenta a Alberto Garzón como candidato, le cuesta retener a los suyos. De sus votantes de 2011, son más los que optarán por Podemos (35,4%) que los que se quedarán con IU (34,7%). Claro que la formación que peor lo tiene es UPyD: elegirá a Andrés Herzog solo el 11,5%, por el 48,1% que se apuntará a C's. 

Si situamos a los entrevistados entre el cero -extrema izquierda- y el 10 -extrema derecha-, vemos que los que se ubican en el cinco exacto, en el centro, se reparten entre Albert Rivera (17,4%), Pedro Sánchez (11,5%) y PP (8,3%). El 41,2% de los que confiesan hallarse en el cuatro de la escala apostará por el PSOE, un 9,7% por Podemos y un 7% por la formación naranja. Los españoles se encuentran, de media, en el 4,74. O sea, en el centro izquierda. En el uno, se disputan los votos PSOE (27,9%) y Podemos (25,2%), pugna que se repite entre los que se hallan en los puntos dos y tres de la escala. En el seis, ya en el centro derecha, los sufragios se los pelean el PP (29,8%) y C's (28,3%). 

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