APROBACIÓN DE LAS CANDIDATURAS DE LOS SOCIALISTAS CATALANES PARA EL 20-D

Chacón gana el pulso a Iceta y logra situar a los suyos en las listas y apartar a Navarro

La exministra consigue que Germán Rodríguez y Pepe Zaragoza ocupen los puestos 2 y 4 de su plancha y acepta a Maurici Lucena de seis. El ex primer secretario estalla y muestra su enfado con ella

Foto: Pere Navarro, ex primer secretario del PSC, en declaraciones a los medios en septiembre de 2014. (EFE)
Pere Navarro, ex primer secretario del PSC, en declaraciones a los medios en septiembre de 2014. (EFE)

Maurici Lucena no era el más querido en su federación, la de Barcelona, ni el más apreciado por la cabeza de lista, Carme Chacón. Pero sí era y es un hombre de la confianza del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, y del líder del PSOE, Pedro Sánchez. Y por eso ha logrado billete en las listas de los socialistas a las generales del 20-D. Y como número seis, en un puesto que le garantiza, en principio, la elección. 

La larguísima confección de las candidaturas del PSC, que acabó esta misma mañana, justo antes del comienzo del Consell Nacional, el máximo órgano de poder, deja otro titular: la caída de Pere Navarro, el predecesor de Iceta en el liderazgo del partido. Un golpe para quien fuera uno de los muñidores de la 'Declaración de Granada', con la que los socialistas oficializaron su apuesta por la España federal, y vocal de la ejecutiva de Sánchez. Y un gesto sin precedentes en la cultura del PSC, que ha resguardado a sus exlíderes manteniéndoles en primera línea de la política, aunque lejos de Cataluña. Así de hecho sucedió con el president José Montilla -es portavoz de la Entesa en el Senado- o con Raimon Obiols, eurodiputado 15 años. Su exclusión fue propiciada por el sector de la cabeza de cartel, Carme Chacón, según coinciden fuentes socialistas. La exministra gana el pulso. Navarro no pudo contener su enfado y cargó contra el círculo de la extitular de Defensa. 

Dicho resumidamente: Chacón dobla el brazo a Iceta, que sí quería contar con Navarro, y coloca a sus dirigentes más fieles a su lado. A cambio, acepta el aterrizaje de Maurici Lucena

Así las cosas, la lista de Barcelona, en la que más codazos ha habido y la de más complicado encaje, queda de la siguiente manera [consúltala aquí en PDF]: la uno, Carme Chacón; el dos, su jefe de campaña y su asesor en Defensa, Germán Rodríguez; la tres, Mercè Perea (concejala en L'Hospitalet); el cuatro, José Zaragoza (del Baix Llobregat, de la plena confianza de la exministra); la 5, Lídia Guinart (edil en Santa Coloma); el 6, Maurici Lucena (Barcelona); la 7, la diputada Isabel López i Chamosa (de Barcelona); el 8, el parlamentario Joan Rangel (de la zona del Maresme); la 9, Carme Carmona, exalcaldesa de Cerdanyola del Vallès, y el 10, Arnau Ramírez, viceprimer secretario de las Juventudes. La composición responde también a los equilibrios territoriales dentro de la provincia de Barcelona y a un deseo de renovación, pues sólo repiten cuatro de los diez primeros (Chacón, Zaragoza, López y Rangel). Rodríguez, dirigente de la máxima confianza de la extitular de Defensa, ocupó el puesto 11, y ahora salta al dos. Cierra la plancha, de forma simbólica, Eulàlia Lluch, hija del exministro Ernest Lluch, asesinado por ETA en 2000.

En el Senado, encabeza la candidatura Carles Martí -actual miembro de la Cámara alta-, seguido de Erika Torregrosa y Xavier Grau. Las listas, cremallera y renovadas en un 76%, fueron apoyadas en el Consell Nacional por mayoría, con 12 votos en contra y 18 abstenciones

Carme Chacón, a su llegada al Consell Nacional del PSC, este sábado 24 de octubre. (EFE)
Carme Chacón, a su llegada al Consell Nacional del PSC, este sábado 24 de octubre. (EFE)

El PSC consiguió en 2011 diez diputados en el Congreso, una cifra que hoy se antoja muy lejana, dada la caída del partido. De los puestos de salida, se cuenta hasta el ocho. Los socialistas catalanes aspiran a lograr en toda la comunidad en torno a 10-12 parlamentarios, por los 14 de hace cuatro años, mejorando sus resultados del 27-S. Entonces recibieron 522.000 votos y ahora, para el 20-D, confían en llegar a los 700.000, por debajo de los 922.000 de las últimas generales y mucho más atrás de su mejor resultado: los 25 escaños y 1,6 millones de papeletas que Chacón obtuvo en 2008. 

El encaje de la plancha por Barcelona ha sido largo y complicado. “Un Tetris en Beirut“, como señalaban gráficamente desde la dirección del PSC

"Un Tetris en Beirut". Era la definición que empleaba un dirigente del PSC para explicar lo complicado del encaje de la principal lista, la de Barcelona. Por el 'overbooking' de nombres -sobre todo de chicos- y la escasez de plazas. Porque había que cumplir con el equilibrio territorial, el compromiso de la cremallera -sí es norma para el PSOE, pero no lo era para el PSC, pero al final se ha respetado- y los deseos tanto de las agrupaciones como de la cúpula. Eso explica la incorporación de Lucena. Fue portavoz del PSC en la pasada legislatura en el Parlament. Un hombre del gusto de Miquel Iceta pero, sobre todo, de Pedro Sánchez, que le integró en su 'comité de sabios' el pasado verano para que le asesorara en cuestiones de política industrial y competitividad. 

Perfil "poco de izquierdas"

Lucena figuraba en la lista secundaria de candidatos propuestos por el PSC de Barcelona. Es decir, en la de aquellos sugeridos por pocas agrupaciones. En su caso, elevaron su nombre sólo dos. Eran preferidos Germán Rodríguez y el senador Carles Martí, además de Gabi Colomé -que se queda en el 12- y la diputada y exsecretaria de Organización del PSC barcelonés Lourdes Muñoz -finalmente fuera-. El exportavoz del Parlament era visto con recelos, además, por su perfil "poco de izquierdas". Y así lo creía también Chacón, que en todo este proceso había subrayado que habría una lista que combinara "experiencia y renovación, de izquierdas, federalista y democrática". 

Maurici Lucena, tercero por la derecha, entre Patxi López y Jordi Sevilla, en la presentación del 'comité de sabios' de Pedro Sánchez, el pasado junio. (EFE)
Maurici Lucena, tercero por la derecha, entre Patxi López y Jordi Sevilla, en la presentación del 'comité de sabios' de Pedro Sánchez, el pasado junio. (EFE)

La reunión de la Comisión de Listas del PSC, a la que asistió como invitada Chacón en calidad de candidata, arrancó el viernes pasadas las siete de la tarde, se prolongó hasta la madrugada y concluyó sus trabajos en la mañana de este sábado. Largas horas de discusión en las que el gran punto de fricción fue el encaje de Pere Navarro. Fuentes próximas al ex primer secretario recordaban que los líderes del partido suelen tener el hueco que pidan en las listas. Y él quería ir en la candidatura del Congreso. Durante la negociación se le ofreció ir de ocho, luego de seis -quitando a Lucena-, el número uno electo para la Cámara alta y hasta la plaza en el Senado que ocupa, por designación autonómica, José Montilla

Chacón, por su parte, había pedido que se respetase la cremallera. Pero entre sus hombres de confianza, e intocables, figuraban los diputados Germán Rodríguez -portavoz en la Comisión de Control de RTVE- y Pepe Zaragoza, exsecretario de Organización del PSC. La exministra también subrayaba la experiencia de López i Chamosa, parlamentaria en Madrid desde 1996 y portavoz de la Comisión del Pacto de Toledo. Navarro no era uno de sus imprescindibles y, de hecho, él cuestionó en su momento que la exministra pudiera volver a ser diputada sin asumir el derecho a decidir -luego el partido abandonó esa apuesta, ya con Iceta en el poder-. Ella luego se marchó a Miami a dar clases, dejando a la intemperie a su formación en el momento más convulso. 

Navarro se mostró dolido en la reunión del Consell Nacional. Cargó contra los que en el PSC son capaces de "hacer lo que sea para defender sus intereses" y los que "viven para que no cambie nada". Una embestida clara contra Chacón y los suyos. "Nunca pensé que vería según qué cosas", se lamentó. "Buen viaje, pero que no cuenten con mi compañía. Creo que nunca me he comportado con ellos como ellos conmigo, pero qué se le va a hacer", aseguró durante su intervención, informa Efe. El ex primer secretario señaló que abre una nueva etapa "con tristeza, sin rencores", aunque ya "liberado para opinar, decir y hacer", y seguirá trabajando para lograr que el PSC sea "lo que algunos odian: un partido nuevo, sin viejas formas de poder, con ideas de transformación".

Desde el entorno de la exministra alegan que no podía aceptar de 2 “al que defendió el derecho a decidir“, y que estaban por delante otras federaciones del PSC

Fuentes del entorno de la exministra alegaron a El Confidencial que Navarro tenía difícil encaje, ya que tanto Rodríguez como Zaragoza eran las "prioridades" de dos federaciones grandes, Barcelona y el Baix Llobregat, que "suelen quedarse con el 2 y el 4 de la lista", e Iceta y Sánchez, por su parte, presionaron para colar a Lucena. Así que Navarro, en el mejor de los casos, se iba al ocho. Se le ofreció el Senado "y declinó". "Carme no podía aceptar a Pere, el del derecho a decidir, de dos en la lista, como quería Miquel. Ya dijo que no quería ir en una lista con el derecho a decidir. Y a partir de ahí, sólo había la opción del seis al Congreso [que recayó en Lucena] o el Senado", justificaban en su entorno. 

El primer secretario sí que era partidario, pues, de que su predecesor ocupara un puesto, en reconocimiento a su papel en el planteamiento federal de la modificación de la Carta Magna. Pero ni siquiera él, Miquel Iceta, que salió reforzado internamente del envite de las catalanas del 27-S, logró salvarlo.

Navarro carga contra los que en su partido “hacen lo que sea para defender sus intereses“ y “viven para que no cambie nada“, en alusión a Chacón y los suyos

Navarro, que había sido apoyado por su federación, reconoció que le apetecía tener escaño en Madrid para aportar su "granito de arena" en una fase en la que probablemente se abra camino la reforma constitucional. Él se siente "responsable e impulsor" de la 'Declaración de Granada', como Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE en 2013. El exlíder socialista reconoció que los últimos años habían sido "duros" y pidió disculpas por los errores cometidos. En su mensaje de despedida también incluyó un guiño de apoyo a Iceta: "Miquel, aguanta. Algunos no te merecen, pero la gran mayoría de este partido te quiere". 

Cambios en Lleida, Tarragona y Girona

"Carme y los suyos no han dado argumentos políticos para excluir a Pere, ninguno, porque no los hay. Sólo entienden de tics de la vieja política, de contar soldaditos para la siguiente batalla, pero las cosas no son así", manifestaban a este periódico fuentes muy próximas a Navarro, que se dolían de que se hubiera tirado por la borda la cultura del PSC, que tiene a sus exlíderes como "patrimonio", y más a quien impulsó la línea federal que hoy defiende el PSOE. Recordaban asimismo que quien propuso que el derecho a decidir se incluyese en el programa de las autonómicas de 2012 fue la federación del Baix Llobregat. "O sea, la de Carme", azuzaban. Estas fuentes apuntaron a que el interés de la exministra es preparar su asalto al liderazgo del PSOE en caso de que Sánchez se estrelle el 20-D. El líder socialista sí estuvo al tanto de la reunión, pero su margen de maniobra era limitado, al ser el PSC una formación autónoma.

Miquel Iceta y Antonio Balmón, secretario de Coordinación Institucional del PSC, este 24 de octubre en el Consell Nacional. (EFE)
Miquel Iceta y Antonio Balmón, secretario de Coordinación Institucional del PSC, este 24 de octubre en el Consell Nacional. (EFE)

En las otras tres listas catalanas, hay renovación de los cabezas de cartel. En Lleida, por decisión de la veterana Teresa Cunillera, mujer de la confianza de Iceta y de Sánchez -fue su jefa de campaña en su carrera por el liderazgo del PSOE-, que entendía que debía dejar paso a nuevos dirigentes. Le reemplaza la exdiputada autonómica Mònica Lafuente, secretaria de Mundo Rural de la ejecutiva del PSC. En Girona, el secretario de Organización provincial se impuso al actual diputado Àlex Sáez, y en Tarragona también ganó el jefe del aparato, Joan Ruiz -parlamentario en el Congreso desde 2008- a Francesc Vallès, que había ejercido como portavoz adjunto del Grupo Socialista esta legislatura después de que Pepe Zaragoza fuera apartado en 2013 tras apoyar una moción de CiU que pedía una consulta legal y acordada, como hicieron los otros diputados del PSC, a excepción de Chacón, que no participó en la votación. 

El Consell Nacional dejó la puerta abierta a cambios en las listas al Senado. El partido señala que ha recibido un llamamiento hecho por diversas personalidades a las fuerzas de izquierda catalanas -PSC, ICV, EUiA y Podem- para que impulsen una candidatura conjunta al Senado, que sirva como ejemplo para "afrontar el necesario cambio constitucional que permita el desarrollo de la organización territorial del Estado". Manifiesto firmado, entre otros, por Joan Botella, Manuel Cruz, Carlos Jiménez Villarejo, Raimon Obiols o Albert Reig Tapia. El PSC aprueba caminar en esa línea señalada por Federalistas de Izquierdas para conseguir planchas conjuntas. En caso de no cuajar ningún acuerdo, se presentarán las listas aprobadas este sábado. Los socialistas catalanes han compartido grupo propio en el Senado con ERC e ICV-EUiA (2000-2011), la llamada Entesa Catalana de Progrés, y con ICV y EUiA (sin ERC), en los últimos cuatro años, la Entesa pel Progrés de Catalunya. 

Las candidaturas no tienen que pasar por ningún órgano más. Ni las tiene que visar el PSOE, porque el PSC es un partido hermano y autónomo. Sánchez ya aprobó las suyas, para el resto de España, hace justo una semana, en un Comité Federal tenso en el que se dio el visto bueno a la incorporación de la exparlamentaria de UPyD Irene Lozano

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