polémica por la apuesta fuerte de los socialistas

La Iglesia juzga el programa laicista del PSOE: la jerarquía lo critica, las bases lo elogian

Los obispos se irritan ante la propuesta de Sánchez de sacar la religión de las aulas y la Concapa habla de "ataque gravísimo". Redes Cristianas o teólogos como Juan José Tamayo aplauden la decisión

Foto: El papa Francisco, a su llegada a la archidiócesis de Washington, el pasado 24 de septiembre. (EFE)
El papa Francisco, a su llegada a la archidiócesis de Washington, el pasado 24 de septiembre. (EFE)

Era esperable. Cuando se toca la Iglesia, y específicamente la asignatura de religión, saltan chispas. Opiniones a favor o en contra. Pero hay debate. Y esta vez no podía ser menos. El PSOE ha incluido en su programa electoral para las generales del 20-D una ambiciosa apuesta por la laicidad en el espacio público que ha provocado las duras críticas de la jerarquía eclesiástica y de las asociaciones confesionales, aparte del PP, y el aplauso de los colectivos de bases cristianas, aparte del escepticismo de la izquierda alternativa, que no se cree que Pedro Sánchez implante todas las medidas anunciadas si llega al poder, como les ocurrió a sus predecesores socialistas. 

Las iniciativas en materia de laicidad del documento programático del PSOE caminan en varias direcciones, desde la retirada de los símbolos religiosos, la 'secularización' de las tomas de posesión, la puesta en marcha de un protocolo civil para actos de Estado, el avance hacia la autofinanciación de las iglesias, o la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979. Pero sin duda la medida más controvertida es sacar la religión del currículum y del horario escolar, tanto en los colegios públicos como en los concertados y privados. Si los centros quisieran ofrecerla, sería una actividad extraescolar. "La prioridad política de mi generación, entre otras, será reformar el Estado y convertirlo en laico. No significa ir contra la religión. No soy un radical que ponga en cuestión la creencia de nadie", defendió el secretario general este martes en 'Los desayunos de TVE'. El secretario general recalcó que se toma su programa como un "contrato ciudadano" que cumplirá al pie de la letra. 

"No se entiende" la propuesta del PSOE de sacar la religión de las aulas, "salvo que vaya a buscar en caladeros de radicalismo", ya que "los votantes del PSOE, por proporcionalidad a lo que es la confesión religiosa mayoritaria en España, son católicos", replicó por su parte el secretario general de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, en los micrófonos de la Cope. Alegó que el PSOE es "uno de los padres" de la Carta Magna de 1978 y allí está "perfectamente integrado el concepto de aconfesionalidad", en el artículo 16. Para los obispos, la asignatura de religión forma parte de "un currículum que va a la par que el resto de saber", y de lo que se trata es de que los padres ejerzan su "derecho" a educar a sus hijos "conforme a sus convicciones religiosas, morales". No se trata de "privilegios", esgrimió. 

La CEE dice que no entiende la medida socialista “salvo que vaya a buscar en caladeros de radicalismo“

En resumidas cuentas, la jerarquía lo considera "una incursión en ámbitos radicales" en busca de votos y con un "resabio de otros tiempos", un "atrevimiento" que no es propio de un "partido serio" con el PSOE. 

Demanda en las escuelas

El secretario general de la Conferencia Episcopal recordó que cada año el 70% de los padres solicita la enseñanza de religión en Primaria y el 60% en Secundaria. Datos y argumentos a los que se agarra igualmente Jesús de las Heras, director de la revista 'Ecclesia'. "Si los padres consideraran la materia una tontería, no matricularían a sus niños en ella". Cree que el planteamiento del PSOE es "decimonónico", ya que "no coincide con el espíritu y letra de la Constitución, que consagra el derecho de los padres a inculcar a sus hijos en creencias religiosas". De las Heras cree "razonable" la separación de la Iglesia y el Estado, pero ambos deben "cooperar porque están al servicio del bien común de los ciudadanos".

Pedro Sánchez, este martes 20 de octubre en el pleno del Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez, este martes 20 de octubre en el pleno del Congreso. (EFE)

El director de 'Ecclesia' comparte la percepción de "radicalismo" del PSOE, pero tampoco carga las tintas. No quiere hablar de "agresión". Ni anticipa protestas de los obispos en la calle, como ocurrió en la etapa de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, una razón, entre otras, por la que enterró su reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa (LOLR). "Vamos a esperar. Es pronto para pensar en escenarios hipotéticos. El PSOE, cuando ha gobernado, luego no ha puesto obstáculos al desarrollo de las libertades fundamentales. Así que sí me gustaría que esta vez también hubiera diferencias entre las musas y el teatro. Veamos el escenario postelectoral. Está bien que alcemos la voz, pero vamos a esperar", sostiene en conversación con El Confidencial, reiterando que la Iglesia "no quiere privilegios, pero tampoco conculcaciones de derechos". 

El Opus Dei, mientras, no entra en ningún tipo de valoración, porque cada uno de sus miembros "tiene su opinión y una actitud", según indicaron a este diario fuentes oficiales de la prelatura oficial de la Iglesia. 

"No estamos en el mismo contexto"

La Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa) no se anduvo con medias tintas: es un "ataque gravísimo" al derecho constitucional de elegir para los hijos una formación religiosa, y una vulneración del artículo 27 de la Constitución, que reconoce la libertad de enseñanza, informa Efe. La organización Escuelas Católicas (EC) opinó en el mismo sentido: la propuesta del PSOE "atenta" contra los derechos de los padres y "ataca" la educación concertada católica. 

El director de la revista 'Ecclesia' confía en que el PSOE no lleve a término su programa, como ha ocurrido en otras ocasiones

La opinión diverge totalmente, como es obvio, de la de la Confederación Estatal de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), mayoritaria en la red pública, que aplaudió la iniciativa del PSOE de suprimir la religión del currículum, pues el "adoctrinamiento" ha de estar "fuera de las aulas de todo el sistema educativo". 

Evaristo Villar, portavoz y uno de los fundadores de Redes Cristianas, una de las plataformas de mayor dimensión que reúne a más de 200 grupos y movimientos de base católicos de toda España, también aprueba la apuesta laicista del PSOE. Comparte que la religión salga de la escuela, porque tiene "otros espacios donde poder cultivarse con mimo", como las parroquias. Villar también cree acertada la denuncia de los Acuerdos de 1979, porque "hacen daño a la sociedad civil y a la Iglesia, por la imagen de privilegio que proyectan". 

Redes Cristianas discrepa de la lectura que la CEE hace del artículo 16 de la Constitución, que proclama que el Estado es aconfesional y apostilla que los poderes públicos mantendrán "relaciones de cooperación con la Iglesia católica y otras confesiones", referencia específica al Vaticano que los socialistas quieren eliminar. Villar considera que esa inclusión fue una "pura concesión" que se hizo a la Santa Sede en un momento en el que se negociaban los Acuerdos, pero en la mente de los padres de la Carta Magna estaba la implantación de un Estado laico. 

La plataforma de bases cristianas anima al PSOE a no amilanarse, a no actuar con la "cobardía" del pasado, pues encontraría la simpatía de "muchos militantes y no militantes católicos". "No estamos además en el mismo contexto social y eclesial de hace años. El fenómeno de la secularización está agarrando de forma fortísima en la sociedad española. Y la Iglesia también está cambiando con el papa Francisco al frente. Abriéndose. Así que el PSOE sería respetuoso con la mayoría de la sociedad civil". Para Villar, por tanto, Sánchez no debe arredrarse, aunque se encuentre con el rechazo de un episcopado español que está "por detrás" de la Curia vaticana y del pontífice. 

Una "querida" muy cara

Juan José Tamayo, director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid, se declara, en cambio, "escéptico" ante las promesas del PSOE, porque ha ocupado el Gobierno central 21 años y "nunca ha llevado a cabo" un programa laicista. Y eso que las medidas que Sánchez recoge para el 20-D las comparte "al cien por cien", es "un buen programa para no cumplirlo". "El PSOE intenta conseguir votos y apoyos de ciudadanos descontentos con su gestión en la relación con la Iglesia católica, pero al final siempre hace lo mismo". Eso explica, sigue, que la reacción de la jerarquía no haya sido furibunda. "Todos los Gobiernos de la democracia, y digo todos, han sido rehenes de la Iglesia. Todos han estado sometidos a la losa del nacionalcatolicismo". 

Todos los Gobiernos de la democracia han sido rehenes de la Iglesia. Todos han sufrido la losa del nacionalcatolicismo“, dice Tamayo

Para Tamayo, el manifiesto socialista tampoco entraña "ninguna novedad", ya que la apuesta por la escuela pública y laica debe ser una de las piedras angulares de un Estado democrático. Añade que el avance hacia la laicidad también estaba contenido en la resolución de la Conferencia Política del PSOE de 2013, en tiempos de Alfredo Pérez Rubalcaba como secretario general. Así que, a su juicio, el PSOE debe culminar ese diseño "al margen de la evolución de la sociedad o los deseos de las bases", porque un Estado laico "requiere tomar medidas ya y no dejarlas ad calendas graecas". "Si no las aplica, no será laico, como no lo ha sido hasta ahora ni con UCD, ni con el PSOE, ni con el PP", advierte. Tamayo señala que España es, en realidad, un Estado aconfesional, "con una querida, la Iglesia, que sale muy cara, 10.000 millones de euros". "Y este es uno de los problemas por los que no se consolida un Estado de derecho en España, por la hipoteca de la Iglesia". 

El teólogo está de acuerdo con cambiar la Carta Magna -el artículo 16 es incluso "inconstitucional", dice,porque afirma una cosa y la contraria al proclamar "que ninguna confesión tendrá carácter estatal" (Estado no confesional) y a renglón seguido decir que "los poderes públicos mantendrán relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones religiosas" (confesionalidad católica)-, con denunciar los Acuerdos con la Santa Sede de 1979 y con suspender las asignaciones tributarias a los obispos. 

El PSOE promete que no habrá marcha atrás

José Antonio Pérez Tapias, filósofo, teólogo, miembro de Izquierda Socialista y rival de Pedro Sánchez (y Eduardo Madina) en las primarias internas de 2014, celebra la decisión de su secretario general. Y confía en que esta vez sí el partido cumpla su programa. "La expectativa de los ciudadanos está hay. Debemos acompasarnos a lo que dice la sociedad, cada vez más secularizada y plural, y que espera más pasos en este tema". Pérez Tapias advierte de que no se puede tomar a la Iglesia como un todo, porque es "muy plural", y más ahora. "El partido debe explicar y dar razones. Hay camino por recorrer. Debe encontrar un eco favorable a estas medidas de laicidad. En la época de Zapatero concurrían otras circunstancias, pero hoy tendría aliados en el campo eclesial, entre los cristianos de base y en otras confesiones". 

El PSOE apuesta por la laicidad

Quienes ponen alguna pega a la letra del programa de Sánchez son los cristianos del PSOE. Su portavoz, Juan Carlos González, señala que defiende una laicidad "inclusiva". ¿Qué quiere decir? Que en educación, el área donde perciben más "discrepancias", defienden la existencia, en el horario escolar, de una asignatura sobre el hecho religioso, para conocerlo y no ser un "analfabeto funcional". Pero no se trataría de una materia confesional, como ahora, ni impartida por profesores elegidos por la Iglesia. 

El grupo federal de cristianos socialistas está de acuerdo con el protocolo civil y con la aprobación de una nueva Ley de Libertad Religiosa que "supere la cuestión de los Acuerdos". Y es que más que denunciar el Concordato de 1979, creen que el tratado internacional ha de revisarse de forma consensuada con el Vaticano. González reclama que "no se utilice demagógicamente la cuestión de las relaciones con la Iglesia para demostrar que se es más de izquierdas", cuando eso se comprueba "derogando la reforma laboral, aumentando el salario mínimo" o apostando por la educación y la sanidad públicas. 

Pérez Tapias, teólogo, filosofo y rival de Sánchez en 2014, anima al candidato a no amilanarse porque el contexto ha cambiado y tendría aliados

El PP acusó este martes al PSOE de hacer promesas ligadas a la Iglesia "cuando sabe que va a perderlas elecciones" y cuando gobierna no las lleva a cabo y mantiene los Acuerdos. El portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, defendió el sistema implantado por la LOMCE, en el que la religión es de elección voluntaria, pero puntúa y computa para la obtención de becas. Para Albert Rivera, líder de Ciudadanos, socialistas y conservadores deben abandonar las "trincheras" y calificó la propuesta de Sánchez de "día de la marmota". E Izquierda Unida dudó del compromiso de sacar la religión de las aulas. 

Fuentes del entorno del secretario general insistieron en que no habrá marcha atrás, que el candidato está decidido a llevar a término su programa y no se dejará "amilanar" por mucho que proteste la Iglesia y se irrite. "Ha llegado el momento", advierten. Las bases del partido, subrayan, lo reclaman, y no aguantarán otra moratoria más.

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