margallo a valencia y montoro a jaén o madrid

Los 'aparatos' regionales del PP se resisten al desembarco de ministros en las listas

En el PP asumen que Rajoy hará hueco en las listas a los ministros que quieren seguir en política (todos menos Morenés y Guindos), pero no hay bastantes puestos de cuneros

Foto: De izda. a dcha, los ministros de Hacienda, Defensa y Asuntos Exteriores, Cristóbal Montoro, Pedro Morenés y José Manuel García-Margallo. (EFE)
De izda. a dcha, los ministros de Hacienda, Defensa y Asuntos Exteriores, Cristóbal Montoro, Pedro Morenés y José Manuel García-Margallo. (EFE)

Después del fiasco de las elecciones catalanas, en el Partido Popular se han reactivado los movimientos previos a la confección de las candidaturas para los comicios generales de diciembre con una nota predominante: la resistencia de los dirigentes regionales y provinciales al desembarco de ministros, nuevos y antiguos, y demás altos cargos del Gobierno. En el PP dan por hecho la continuidad al frente de listas de los miembros del Ejecutivo más 'de partido' como Ana Pastor, José Manuel Soria o Fátima Báñez. Pero hay resistencias locales en otros casos, como el de José Manuel García Margallo, que opta a ser destinado a Valencia, o el de Cristóbal Montoro, ahora diputado por Sevilla pero que se inclina a volver a Jaén.

El problema de fondo de la elaboración de las listas es la expectativa a la baja en la intención de voto, la predicción de las encuestas de que el PP tiene hasta 55 escaños en peligro de los 185 con que hoy cuenta en el Congreso. Esos cálculos menguantes chocan además con la previsión de que Mariano Rajoy no va a dejar sin puesto de salida en las listas a los ministros que quieren seguir en política, que son todos menos Pedro Morenés y Luis de Guindos.

Por el otro lado de los intereses en conflicto están las peticiones de renovación que llegan de los 'aparatos' regionales, los pocos barones autonómicos que quedan con mando en plaza después del 24-M, más los que acaban de llegar al cargo. Es el caso de Alberto Núñez Feijóo desde Galicia, el único barón propiamente dicho por controlar su comunidad con mayoría absoluta y hacer lo propio en la organización regional del partido. Luego están, entre 'los nuevos', Isabel Bonig desde la Comunidad Valenciana, Juan Manuel Moreno desde Andalucía, e incluso Pedro Antonio Sánchez desde Murcia. Todos quieren más caras nuevas (propuestas por ellos) que representen el cambio y menos ministros, sobre todo si son de los más 'quemados' ante la opinión pública. 

El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. (EFE)
El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. (EFE)

 

Madrid queda aparte de la pelea porque la presidenta del partido, Esperanza Aguirre, influye poco en la elaboración de la lista. Como es tradición en el PP, la candidatura por Madrid es la del presidente nacional. En fuentes del PP dan por hecho que Rajoy incluirá en esa lista al ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, y también es posible que tenga que hacer hueco al titular de Justicia, Rafael Catalá. Los puestos de cuneros disimulados para altos cargos (a mitad de candidatura) son más escasos que nunca.

En Andalucía ya es pública la pugna por entrar en Sevilla. Moreno no quiere que le 'coloquen' a todos los ministros de la región, la vieja guardia de Génova con Javier Arenas al frente y Celia Villalobos por Málaga como protagonistas absolutos. Quiere sitio para sus fieles y promocionar caras nuevas. Montoro ha mostrado interés por desplazarse de su actual escaño por Sevilla a Jaén, circunscripción de donde es natural y por la que ya ha sido diputado en anteriores legislaturas. Pero el alcalde de la capital, Enrique Fernández de Moya, también quiere ser parlamentario.

El ministro de Hacienda tiene el reconocimiento de Rajoy y de toda la dirección del PP por su labor en los ajustes presupuestarios que han sido la clave para salir de la recesión económica, pero 'en provincias' consideran que no es el mejor cartel para pedir el voto en las elecciones generales. Y recomiendan que Montoro vaya a la lista de Madrid.

La presidenta del PPCV, Isabel Bonig. (EFE)
La presidenta del PPCV, Isabel Bonig. (EFE)

En Valencia, la ausencia del cabeza de lista de los últimos años, Esteban González Pons (ahora portavoz en el Parlamento Europeo), deja un hueco libre que parece a la medida del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo. El actual jefe de la diplomacia española fue diputado por Valencia, con UCD y luego con el PP, desde 1977 a 1993. El Partido Popular en la Comunidad Valenciana, después de más de dos décadas en el poder autonómico, está en fase de renovación generacional y de equipos después de la salida de Alberto Fabra y una vez que Isabel Bonig se ha puesto de hecho al frente de la organización.

García Margallo supone una continuidad absoluta en una lista que ya cuenta con la 'repesca' en puesto de salida de la secretaria de Estado de Igualdad y Servicios Sociales, Susana Camarero, que sí puede ser una figura al alza. En fuentes del PP valenciano reconocen que Bonig quiere cuota de renovación en el principal feudo electoral del PP, donde Rajoy se juega las posibilidades de seguir en el poder.

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