El PSOE teme que el aspirante sorpresa canalice el descontento de todos los críticos

Sorprende que alguien como Cebolla, con asiento en el puente de mando socialista, dé un paso adelante sin comunicarlo. Más extraña es la frialdad con la que ha sido acogida su decisión

Foto: Sergio Cebolla, precandidato a las primarias. (EFE)
Sergio Cebolla, precandidato a las primarias. (EFE)

Sergio Cebolla ha formado parte de la dirección del PSOE de Sevilla con Susana Díaz y con la actual secretaria general, Verónica Pérez. Llama la atención que alguien con asiento en el puente de mando del partido dé un paso adelante sin comunicarlo a los dirigentes socialistas pero todavía es más extraño el desdén y la frialdad con la que ha sido acogido el movimiento de este militante socialista.

Casi una veintena de dirigentes en la provincia y en la ejecutiva andaluza han coincidido en sus respuestas cuando han sido sondeados por El Confidencial sobre la sorpresa de Cebolla. Lo más repetido es que es “un friki” y que busca “su minuto de gloria”. Incluso lo acusan de buscar proyección para sus propios negocios privados. Como si la respuesta estuviera concertada. Ante esta advertencia replican: “No, no es eso, es que conocemos al personaje”. El desdén con el que es calificado el aspirante tiene mucho que ver con el interés de la cúpula socialista de Susana Díaz de desmarcarse de Cebolla. Hay temor a que este candidato sea percibido como una apuesta personal de la baronesa andaluza en su pulso con Pedro Sánchez. De fondo está el desgaste de la socialista por su guerra fría con el secretario general.

Cebolla ha confirmado que ha presentado su candidatura para aspirar a las primarias que elegirán al próximo candidato socialista en las elecciones generales sin hablar previamente con Susana Díaz. Intentó contactar con ella en dos ocasiones pero no fue atendido. No telefoneó a la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, en el círculo más estrecho de la presidenta de la Junta. Ambas se enteraron, según dicen, la noche del jueves por las redes sociales.

Los socialistas restan importancia a esta candidatura. 'Todo a lo que se ha presentado lo ha perdido', ironiza un veterano socialista que conoce a Cebolla

Cebolla llevaba casi un año sin aparecer por la sede del partido, según varios miembros de la ejecutiva sevillana. Las relaciones con la ejecutiva se habían roto. Desde la dirección de los socialistas sevillanos achacan ese distanciamiento a que Cebolla quiso ir en las listas al Parlamento andaluz y después trató de figurar también en las candidaturas de las municipales y en ninguna de estas dos peleas tuvo suerte. El aspirante se jacta precisamente de que nunca ha cobrado un sueldo público pese a sus cargos orgánicos y que siempre ha estado vinculado profesionalmente con la actividad privada. Es licenciado en Derecho y administrador de fincas.

Los socialistas restan importancia a esta candidatura. “Todo a lo que se ha presentado lo ha perdido”, ironiza un veterano socialista que conoce personalmente a Cebolla. Sin embargo muchos advierten de que el aspirante sorpresa podría capitalizar el descontento de las corrientes más críticas con Sánchez, sobre todo de los socialistas madrileños del PSM y Tomás Gómez. Esa, advierten, podría ser la única opción de que reúna los casi 10.000 avales que necesita para seguir adelante en el proceso interno. El cálculo del precandidato es bastante claro. “Si hay 50 provincias, me bastarían 200 apoyos en cada una de ellas. Es un reto asumible”, contó a este periódico. Cebolla optó a ser secretario de su agrupación en Sevilla, la de Cerro Amate, uno de los barrios bastiones del PSOE en la capital. Perdió el pulso a favor del actual responsable, Juan Manuel Flores. Quienes conocen los entresijos de aquel pulso aseguran que el histórico José Caballos, miembro de la dirección de Susana Díaz, fue quien le cerró el paso.

Susana Díaz, junto a la diputada autonómica y secretaria general del PSOE en Sevilla, Verónica Pérez. (EFE)
Susana Díaz, junto a la diputada autonómica y secretaria general del PSOE en Sevilla, Verónica Pérez. (EFE)

Algunos socialistas sevillanos aseguran que en el congreso federal que enfrentó a Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón, Cebolla se movió activamente a favor de la tercera opción que finalmente acabó disuelta, la de Bases en Red que capitaneó Antonio Quero. En las últimas cuitas internas del PSOE sevillano, donde las guerras fratricidas siempre han sido una marca pese a ser la agrupación provincial más fuerte y poderosa del partido, el rival sorpresa de Sánchez cerró filas con Susana Díaz. En las últimas primarias, el socialista sevillano ha asegurado que votó al actual secretario general.

El aspirante a las primarias, que ya ha formalizado su inscripción en Ferraz, no tiene un equipo potente detrás. Aparentemente nadie en los cuadros del partido lo respalda. Los socialistas más cercanos a Susana Díaz advierten de que podría tener el impulso de Izquierda Socialista, con Beatriz Talegón como rostro más visible. Fuentes de este sector crítico aseguran que no han estado detrás de la candidatura aunque no descartan que Cebolla pueda recibir su apoyo. Dirigentes del PSOE advierten de que el número de avales es “relativamente bajo” y aseguran que, pese a las dificultades, no hay que descartar que el candidato del PSOE de Sevilla pueda permanecer en la carrera hasta julio.

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