precampaña andaluza

La radicalidad del PP regala a Susana Díaz su papel de víctima de ataques a Andalucía

Los socialistas manejan encuestas recientes que señalan que a su candidata le funciona mantenerse en un perfil bajo y alejada de cualquier conflicto o tema nacional

Foto: La presidenta de la Junta, Susana Díaz, a su llegada a la comparecencia ante la comisión de investigación de la financiación de los partidos políticos del Senado. (EFE)
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, a su llegada a la comparecencia ante la comisión de investigación de la financiación de los partidos políticos del Senado. (EFE)

Día, no se sabe ya, de precampaña, y cuenta atrás, quedan 22, para las elecciones de Andalucía. A Susana Díaz le torcieron el guion pero le regalaron la estrategia. La obligaron a pisar Madrid para comparecer en el Senado y se enfrentó a un careo bronco con el PP. Con habilidad, los socialistas consiguieron que el foco quedara en una furibunda campaña de Nuevas Generaciones, que llamaba “ratas” a los expresidentes andaluces y a la propia Díaz y aseguraba que se habían gastado el dinero de los parados en “drogas y puticlubes”. El PP ordenó retirarla. Además, las alusiones al “gracejo” de la presidenta viraron en boca de Díaz en un ataque al acento andaluz.

[Consulte el especial Elecciones Andalucía]

La presidenta de la Junta se ha conjurado para no salir de suelo andaluz y no subir el tono. "Si te fijas, hasta los periodistas o programas nacionales que la requieren deben trasladarse a Andalucía y ella entra desde allí", comenta alguien de su equipo. No quiere hablar de temas nacionales ni que su campaña se contamine de asuntos como Cataluña. Huye de la crispación, del clima político tan polarizado que hay en el debate nacional. Del “encanallamiento”. Alaba a Pedro Sánchez de forma enfática. Algo tiene que ver que en las primarias que perdió se la presentó como la mala, la antipática, la trepa, la soberbia, y ella quiere eliminar esas etiquetas que cree que no corresponden con su personalidad.

La radicalidad del PP regala a Susana Díaz su papel de víctima de ataques a Andalucía

El acento

Díaz se presenta como víctima de sus adversarios. Consiguió que la alusión del senador del PP a su "gracejo personal" se convirtiera en una supuesta burla al acento andaluz. El PSOE colgó un vídeo en redes con ese corte y los miembros de su equipo que la acompañaron en el Senado celebraron que estaba volando. Busca empatía con los jóvenes. Si hay dos nombres en su campaña que menciona cada vez que puede son Roberto Leal, presentador de 'Operación Triunfo', y Manuel Carrasco, cantante, ambos defensores del acento de Andalucía.

Para rematar la faena, Nuevas Generaciones del PP de Sevilla difundió una foto de la presidenta con sus antecesores, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, el mensaje de que se gastaron el dinero en cocaína y prostíbulos y un insulto: "Rata". Una forma muy gruesa de referirse a casos en los tribunales como los ERE o la Faffe. El equipo de redes del PP andaluz ordenó retirar la campaña y aseguró que fue un "error" y que el insulto "ratas" no debió nunca estar en esa foto.

La radicalidad del PP regala a Susana Díaz su papel de víctima de ataques a Andalucía

Huyendo del debate nacional

Díaz ya quedó con Pedro Sánchez en que su presencia será mínima. Le comunicó durante el Consejo de Ministros que se celebró en Sevilla que no asistiría al comité federal del PSOE este sábado. Ferraz había querido celebrarlo en Granada como un gesto para la campaña andaluza y el secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, dejó claro a su homólogo nacional, José Luis Ábalos, que no era una buena idea.

Nada es gratuito. El PSOE andaluz tiene encuestas. No las enseña pero admite que maneja sondeos demoscópicos periódicos que le permiten modular la campaña o los discursos según se muevan esos datos. Con esos informes en la mano, están convencidos de que desde septiembre a Susana Díaz le va muy bien el registro de campaña sin estridencias, institucional, sin agresividad y sin responder a los envites de la oposición. Muy plana.

El equipo de Díaz no duda de que 'la campaña de la felicidad', que elude la crispación y el debate nacional, funciona bien para el 2-D

"Estoy feliz", "tengo fuerza", "tengo ganas", "tengo ilusión", "mis vecinos saben que soy decente", "en cinco años de Gobierno no tengo mancha"... Los votantes andaluces, aseguran en el PSOE, prefieren esa imagen de candidata víctima de los ataques furibundos de la derecha. Perfil bajo. Si se pregunta en el núcleo duro de Díaz si no temen repetir eslóganes y mensajes de la campaña de primarias, donde salió derrotada, aseguran que no, que en Andalucía funciona, que es el camino a seguir hasta el 2 de diciembre. Hasta el punto de que hace solo 48 horas que el PSOE-A confirmó que Díaz hará campaña electoral al modo tradicional, con periodistas siguiendo sus pasos cada día. Antes, aseguraban que no lo veían o que se lo estaban pensando.

El PP andaluz también tiene datos. O eso dicen. Aseguran estar satisfechos con el ritmo de la precampaña. Creen que Juanma Moreno ha ganado mucha visibilidad en las últimas semanas, que tiene más proyección y presencia mediática que nunca y que eso les va muy bien. Plantearon desde el primer momento las elecciones del 2 de diciembre como un plebiscito: cambio o continuidad después de "40 años". Admiten que agitar mucho los casos de corrupción del PSOE puede acabar volviéndose contra el PP y beneficiando a Cs, y apuestan por no centrar toda la campaña en ese mensaje, pero aseguran que la comparecencia de Díaz este jueves en Madrid era un momento clave.

La radicalidad del PP regala a Susana Díaz su papel de víctima de ataques a Andalucía

Tortilla y hamburguesa

En el equipo de campaña de Moreno admiten que hay riesgos y que pasarse de frenada puede volverse en su contra. Celebran las fotos con polémica. La que lanzó la campaña de Juanma Moreno a las puertas de un prostíbulo, la que emuló la foto de la tortilla de Felipe González o la que mostró a Pablo Casado y al líder andaluz con sus familias en una franquicia de comida rápida, cosechando todo tipo de críticas en redes. El límite, aseguran, está en los ataques personales.

La radicalidad del PP regala a Susana Díaz su papel de víctima de ataques a Andalucía

En la comisión del Senado dieron un volantazo de última hora, aseguran fuentes del PP, cuando recibieron documentos que estiman que comprometen a Susana Díaz. El senador del PP Luis Aznar aseguró que irían a los tribunales. La documentación apunta a una posible adjudicación de un contrato de la Diputación de Sevilla a cambio de contratar a familiares de dirigentes del PSOE sevillano y militantes socialistas. La Diputación adjudicó una ayuda de 300.000 euros a la empresa Biodiésel Andalucía y, según la denuncia que el grupo popular hizo en la Cámara Alta, dio instrucciones para enchufar al personal. En concreto, sale en la documentación una cuñada de la presidenta de la Junta. Sería, dijo el PP, "el cuarto familiar enchufado en una empresa que recibe subvenciones", sumando este caso a los contratos del marido de Díaz y otros dos cuñados en una fundación de UGT. La empresa se dedicaba a reciclar aceite usado. "No tengo mancha", repitió Díaz.

Elecciones Andalucía

El redactor recomienda