Las propuestas de Aurèlia Muñoz, José María Sicilia o Hammershøi, entre otros, comparten protagonismo con la inauguración de dos nuevos espacios expositivos. Aunque el personaje indiscutible del año será Antoni Gaudí.
Comienza enero y los museos desgranan sus programaciones, cargadas con decenas de exposiciones para todo tipo de gustos y públicos: retrospectivas de grandes maestros que siempre funcionan como blockbuster, descubrimientos de figuras extranjeras, mujeres artistas recuperadas, propuestas arriesgadas de autores noveles, préstamos de museos internacionales, diseño, fotografía, experiencias inmersivas… La oferta es tanta, que puede llegar a abrumar. Pero no se asusten, aquí va un resumen de las citas ineludibles para que no se les escape ninguna.
Año Gaudí
Las efemérides siempre son una mina en la organización de exposiciones, sobre todo si se trata de celebrar el centenario de un autor tan universal y querido como Gaudí. En los próximos 12 meses vamos a poder empacharnos del arquitecto catalán bien a gusto, porque le tendremos hasta en la sopa. Aunque los detalles sobre la programación no se darán a conocer hasta el 28 de enero, es previsible que el desembarco del artista inunde todos los rincones donde se conservan edificios suyos: desde el Capricho de Comillas y el Palacio de Astorga, hasta la Pedrera o la restauración de la Catedral de Mallorca.
Sin embargo, nada comparable con la finalización de la Sagrada Familia. 2026 quedará en la memoria como el año en que, por fin, se acabaron las obras iniciadas hace 143 años. Se está trabajando a marchas forzadas para que en marzo se inaugure la Torre de Jesús –con 172 metros convertirá este templo en la basílica más alta de Europa– y en los meses sucesivos la Torre de los Evangelistas y la Fachada de la Gloria (aunque algunos detalles ornamentales podrían extenderse hasta 2030). Todo porque el 10 de junio se cumple el primer centenario de la muerte del arquitecto y hay que celebrarlo como se merece.
Civilizaciones antiguas y maestros clásicos
Para los amantes de la arqueología, Caixaforum Madrid ofrece una de esas muestras que nos hace viajar por tiempos lejanos. A partir del 9 de abril las salas del Paseo del Prado recrearán uno de los imperios más poderosos de Oriente Próximo a través del célebre personaje de Asurbanipal. Guerrero, cazador, bibliófilo y verdugo de reyes, esta figura gobernó Asiria con mano de hierro entre 669 y 631 a.C., además reunió en su palacio decenas de tablas cuneiformes con la ambición de reunir todo el conocimiento existente. Rey del mundo, rey de Asiria mostrará cómo fue ese floreciente periodo a través de una selección de piezas prestadas por el British Museum.
Para alimentar la curiosidad de los egiptómanos, la Sala Vimcorsa de Córdoba muestra el día a día de la población infantil en el Antiguo Egipto gracias a El despertar a la vida (hasta el 5 de abril). Este centro expositivo, además, se encuentra en un palacete del siglo XIX situado en la calle Ángel de Saavedra. Es un lugar emblemático porque allí nació el famoso escritor y político romántico Ángel de Saavedra, Duque de Rivas.
Seguimos con los clásicos, porque Rubens será uno de los nombres propios del Museo de Bellas Artes de Valencia este año. El 2 de julio inaugura El florecimiento de un genio, muestra que repasa el contexto en el que creció y se formó el artista –entre Amberes e Italia–, hasta llegar a ser el gran maestro del barroco europeo. El mayor reclamo será su Madonna de Cumberland, pero habrá también obras de otros autores coetáneos.
El Museo Thyssen sorprenderá con una propuesta muy interesante dedicada al danés Vilhelm Hammershøi, que se estrena en nuestro país con esta exposición compuesta por casi un centenar de obras. Sus interiores solitarios parecen el antecedente de Hopper y presentan, en contraposición a sus vecinos holandeses –más intimistas en sus escenarios habitados–, la vida de finales del XIX mediante lienzos fríos y silenciosos. El ojo que escucha mostrará al público la calma que se desprende de su pintura y la pasión que el artista sintió hacia la música. Un apartado especial merece el papel de su mujer, Ida Ilsted, que resultó fundamental en el proceso creativo del pintor danés.
De una mujer que inspiró a su marido, a otras cinco que crearon por sí mismas. Aurèlia Muñoz tendrá su gran retrospectiva en el Museo Reina Sofía. Será a partir del 29 de abril –tras el cierre de la otra apuesta de la temporada, Maruja Mallo– y recorrerá cinco décadas de trayectoria de la artista catalana. Entes –así se llamará la muestra coorganizada con el MACBA–, viajará en noviembre a Barcelona.
La segunda, Ruth Asawa, será la gran propuesta femenina del Guggenheim Bilbao, que entre marzo y septiembre presentará una completa retrospectiva de la escultora estadounidense de origen japonés. Varias de sus piezas colgantes fabricadas con sellos, trozos de papel, bronce o alambre inundarán las salas 103 y 105 del museo bilbaíno para demostrar por qué Asawa brilló con luz propia en San Francisco, tras sobrevivir con su familia en un campo de internamiento japonés cuando era adolescente.
Más mujeres. Es Baluard Museu d'Art Contemporani de Palma piensa ofrecer una individual de Ester Partegàs que revise su trabajo de las tres últimas décadas. El recorrido por estas piezas que suman escultura, fotografía y pintura dejará más preguntas que respuestas en el espectador, como siempre sucede en el caso de la catalana (a partir del 30 de enero).
Por su parte, Yoko Ono sigue en el MUSAC de León hasta el 17 de mayo. Por esas mismas fechas tomará el testigo el Centro Botín, cuando inaugure la primera retrospectiva de la escultora Marisol, compuesta por un centenar de obras entre dibujos, piezas y material de archivo donde por supuesto no faltan las dos películas de Warhol que protagonizó.
El Prado también se suma a la fiebre por las mujeres, ya sean artistas, modelos o mecenas, centrando su atención en Mariana de Austria, la reina consorte que llegó a gobernar. Poco sabemos sobre esta exposición que prepara el museo con parte de fondos propios y algún selecto préstamo, porque no verá la luz hasta finales de año.
Los contemporáneos: José María Sicilia y Hoda Afshar
En el ámbito del arte actual cabe mencionar el nuevo proyecto del Palacio de Liria. La Casa de Alba expondrá a José María Sicilia con varias obras de gran formato creadas ex profeso para la exposición Noches y días. La muestra se inaugurará el próximo 19 de febrero.
Interesante resulta, también, el trabajo que Hoda Afshar presentará en La Casa Encendida a partir del 27 de enero. Una muestra titulada The Fold donde la artista iraní bucea en los archivos del fotógrafo y psiquiatra francés Gaëtan de Clérambault cuando estuvo en Marruecos. A partir de estas imágenes, Afshar elabora su propio proyecto en torno al velo dentro del mundo islámico; al tiempo que explora el legado de las prácticas fotográficas colonialistas que dirigen nuestra percepción sobre determinadas tradiciones o sujetos marginales.
Otra exposición que mantiene esa línea de arte social es Plegarias de resistencia en el MACBA, que recorre 25 años de trabajos de Carlos Motta, siempre marcados por el cuerpo y la disidencia sexual como territorio de respuesta política.
Fotografía: Levitt, Siquier y Avedon
La Fundación Mapfre traerá la primera retrospectiva de Helen Levitt a nuestro país (a partir del 19 de febrero en Madrid, aunque viene de exponerse en Barcelona.) Abarca de forma exhaustiva todas las etapas de su trayectoria, desde sus célebres escenas americanas urbanas hasta su estancia en México en 1941 o la incorporación del color durante los años finales de los cincuenta. Unos días más tarde, el KBr hará lo propio con una selección de imágenes de Carlos Pérez Siquier procedentes de los fondos de la Colección Mapfre, que ya en 2022 apostó por este sarcástico autor.
Aunque probablemente la gran exposición de fotografía de 2026 sea la de Richard Avedon. El mismo centro expositivo ha conseguido organizar esta muestra junto a la Fondation Henri Cartier-Bresson y el préstamo de varias imágenes de la entidad que gestiona el legado del autor. Durará todo el verano –del 6 de junio al 30 de agosto–. Los retratos de mineros, feriantes y vendedores se han convertido en todo un referente del retrato fotográfico del siglo pasado.
La Sagrada Familia no va a ser el único edificio que veamos terminado este año, porque en Santander hay otro espacio que lleva tiempo remodelándose: el Faro de Santander. Previsiblemente verá la luz en verano, adaptado ya como centro de arte gracias a la mano de David Chipperfield. A partir de junio, la antigua sede del Banco acogerá la colección de la entidad, compuesta por piezas del siglo II a.C. hasta nuestros días, incluidas obras maestras de El Greco, Zurbarán, Picasso o Barceló.
La apuesta de las empresas privadas por la cultura también se va a sentir en Madrid, donde por esas mismas fechas habrá que celebrar la llegada del Centro Cultural y Social de la Fundación Mutua. Se va a ubicar en el Palacio de Minas de Plaza de España y todavía está por ver cuál será esa primera exposición con la que se estrene en el foro capitalino.
La tercera gran cita del verano nos llevará hasta Bilbao, porque la primera fase de remodelación del Museo de Bellas Artes concebida por Norman Foster y Luis María Uriarte permitirá reabrir el centro el 24 de junio, coincidiendo con la noche de San Juan. Según ha explicado su director Miguel Zugaza, la idea es iniciar una programación especial que culminará el 5 de octubre, cuando se cumple el 115 aniversario del museo.