Munch, Frida Kahlo, Van Gogh…CentroCentro trae a Madrid obras inéditas de la Colección Pérez Simón
Por El Grito
Del 20 de septiembre al 12 de enero, la muestra Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón reúne en la capital una selección de piezas de varios de los artistas más relevantes de la historia. Muchas de ellas nunca han sido vistas por el público madrileño.
Este otoño, en Madrid, será posible dar un paseo por la historia del arte desde el siglo XVI hasta la actualidad. La Colección Pérez Simón ha llegado a CentroCentro, la sala de exposiciones del Ayuntamiento, con una propuesta expositiva de artistas que incluye a maestros como Lucas Cranach el Viejo, Rubens, Murillo, Canaletto, Turner, Van Gogh, Cézanne, Gauguin, Monet, Renoir, Sorolla, Zuloaga, Munch, Frida Kahlo, Tamara de Lempicka, Rothko, Magritte, Alex Katz o Dalí, entre otros.
La muestra, que puede visitarse hasta el 12 de enero, está organizada en tres secciones temáticas. La primera, Maestros antiguos y primeros modernos —que se inicia con la tabla Caridad de Lucas Cranach el Viejo realizada en 1537—, abarca desde el Renacimiento europeo hasta finales del siglo XVIII, con una selección de piezas que ofrecen la perspectiva de una cultura común compartida por los antiguos maestros del arte europeo. A estas obras se suman el arte novohispano y mexicano, del que se incluye una pieza de Manuel de Arellano y otra perteneciente al círculo de Juan Rodríguez Juárez. En este espacio se podrán ver obras de El Greco, Anthony van Dyck, Canaletto o Murillo.
En la segunda sección, el visitante encontrará importantes piezas de arte británico del siglo XIX, siendo considerado como el fondo privado de arte victoriano más importante fuera de Reino Unido. El arte francés también es protagonista de este bloque a través de dos de sus referencias más emblemáticas: la tradición académica y la modernidad impresionista. Aquí se pueden ver piezas de grandes maestros como Vincent van Gogh, Monet, Renoir o Paul Cézanne, entre otros. A todo ello se suman excepcionales obras de autores italianos, nórdicos y centroeuropeos de la misma etapa.
‘Doña María Teresa de Vallabriga y Rozas’, Francisco de Goya y Lucientes
‘La Virgen sosteniendo un rosario con el Niño Jesús de pie bendiciendo’, Peter Paul Rubens. Colección Pérez Simón. Cortesía Sotheby’s, Nueva York
Vista de la exposición Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón
Por último, del periodo de las Vanguardias, la exposición presenta importantes creaciones de Edvard Munch, Georges Braque, Pablo Picasso o Fernand Léger, entre otros. El recorrido incluye, asimismo, el arte de la segunda mitad del siglo XX visto desde una óptica internacional ejemplificada con autores de varios continentes. En la colección destaca la parte dedicada al arte español, que abarca un espacio temporal que cubre del siglo XVI hasta nuestros días, con algunos de los artistas más relevantes. En esta sección están presentes Picasso, Dalí, Miquel Barceló, Antonio López y Manolo Valdés.
Una colección con más de 4.000 obras
La selección de obras —realizada por los comisarios Graciela Téllez Trevilla, Susana Martínez-Garrido y Roberto Fernández Castro— proviene en su totalidad de la colección del empresario Juan Antonio Pérez Simón (Asturias, 1941). El conjunto, considerado uno de los acervos privados más relevantes del mundo, se compone de más de 4.000 piezas de pintura, escultura, dibujo y manuscritos, además de numerosas piezas de artes decorativas. Se completa con una biblioteca integrada por más de 50.000 volúmenes, con un fondo documental que sirve de sustento a la propia colección.
El germen de la pasión por el coleccionismo de Pérez Simón se remonta a 1964 cuando realizó un viaje a Europa en el que dedicó su tiempo y presupuesto —de apenas 8 dólares diarios— a visitar todos los museos que albergaban las obras de arte que más admiraba. “Desde mi juventud me sentí atraído por la belleza, por las obras de arte. Como no podía comprarlas, colgaba en las paredes reproducciones de los cuadros. Satisfacía así mi deseo de disfrutar la forma en que cada artista plasmaba en su lienzo lo sublime, lo poético, lo bello, hasta lo terrible”, reconoció en la presentación de la exposición.
“La mayoría de nosotros no seremos más artistas que de nuestro propio espíritu, pero tenemos la posibilidad de la admiración genuina de las obras de los grandes maestros. Dejémonos seducir por la belleza y ser cómplices en esta maravillosa e inagotable aventura”, concluyó el coleccionista.