Arquitectura & Diseño

Estas son las ideas protagonistas de los premios Arquitectura 2022

Por Rocío Romero

Edificios y huerto urbano

La construcción de una ‘agrociudad’ o la transformación de una antigua iglesia en un centro cultural son algunos de los proyectos ganadores de la primera edición de los Premios Arquitectura del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE)

La sostenibilidad, la salud y el bienestar de las personas han sido los protagonistas de la primera edición de los Premios Arquitectura que entrega el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), y que tuvieron lugar el pasado 13 de julio en el Auditorio del CaixaForum de Madrid. Se han otorgado seis galardones que reconocen diferentes valores, desde sociales y éticos hasta universales, profesionales o asociados a la propia arquitectura y urbanismo: el Premio Sostenibilidad y Salud al acondicionamiento de los espacios públicos de la Explanada del Horizonte (Pontevedra); el Premio Nuevas Bauhaus al Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear (Cáceres); el Premio Compromiso al diseño de 25 viviendas en Girona; el Premio Profesión al edificio UCI-COVID en el Centro Hospitalario Pere Virgili (Barcelona); el Premio Hábitat a la residencia geriátrica Son Caulelles (Mallorca); y el Premio 'Re' (rehabilitación, renovación y regeneración) a la adaptación de la antigua iglesia de Gironella (Barcelona).

También ha habido tres distinciones especiales: el Premio de Arquitectura Española 2021 a las Viviendas sociales en Cornellá (Barcelona); el Premio de Urbanismo Español 2021 al proyecto Agrociudad Gagarine Truillot en Ivry-sur-Seine (Francia), y el Premio a la Permanencia al Aulario 3 de la Universidad de Alicante.

Hubo 21 finalistas de entre 650 proyectos presentados. Desde El Grito hemos seleccionado algunas de las ideas que más nos han llamado la atención por su originalidad, su diseño y sus fines medioambientales. Te las mostramos:

Agrociudad Gagarine Truillot

Pasear por la calle y atravesar un espacio público repleto de cultivos agrícolas, o acudir a la oficina y tomar un café en un invernadero. Esta es la propuesta de Miguel Ángel Lacasta, Carmen Santana Serra y Marc Chalamanch se han posicionado entre los 21 finalistas de los premios. Llama la atención, además, que para dar forma a esta idea y comprender a fondo las necesidades del barrio, han recurrido a la opinión de los propios vecinos a través de conversaciones ‘tú a tú’ con ellos.

Su propuesta es convertir el municipio francés Ivry-sur-Seine (colindante con París) en una agrociudad con 25.000m2 de agricultura urbana profesionalizada. La producción de los agricultores, que alquilarán los terrenos al ayuntamiento, será vendida tanto a colegios como a los propios vecinos a través de micro-comercios y puestos de venta. La economía circular es otro de los pilares: en lugar de derribar los edificios más antiguos, los han deconstruido separando todos los materiales para reciclarlos. Las puertas, ventanas y radiadores, entre otros, se han puesto a la venta en plataformas de construcción; y las cerámicas, por ejemplo, han sido trituradas para convertirlas en hormigón y pavimentos.

Agrociudad Gagarine Truillot
Mapa de edificios

Escoleta en Llubi

La España vaciada también tiene cabida en estos premios. David Tapias Monné, Francisco J. Cifuentes Utrero y Sebastian Martorell Mateo han llevado a cabo la construcción de una escuela infantil en Llubí, un pequeño pueblo en el interior de Mallorca de 2.500 hectáreas y apenas 2.000 habitantes. El objetivo: crear espacios que estimulen el descubrimiento del mundo por parte de los niños y, a la vez, facilitar que sus madres y padres puedan permanecer en el pueblo.

El colegio entremezcla los conceptos de agricultura y urbanismo. El patio trasero está separado de la calle a través de una medianera, permitiendo así la conexión visual entre ambos espacios. Además, ha sido construido pensando en el ahorro de energía: los materiales pétreos (provienen de las rocas y piedras) captan la radiación del sol los días de invierno, calentando el interior. En verano, la estructura de pilares y vigas laminadas de pino y alerce, sumadas a los paneles contralaminados o CLT, convierten la escuela en un gran espacio abierto para recibir el viento del mar, refrescando el interior los días más calurosos.

Construcción de madera
Construcción de madera

Espai Santa Eulàlia

Una antigua iglesia del siglo XVI convertida en un centro cultural para las artes escénicas. Es la propuesta de Carles Enrich Giménez. Y es que, desde que en 1907 adquirió un uso civil, este edificio ha pasado por multitud de transformaciones: viviendas, talleres de carpintería, fábrica de fideos… y hasta un bar. Así, en 1971, el Ayuntamiento de Gironella recuperó el edificio, aunque en un estado de conservación bastante precario. La iglesia comenzó a ser restaurada, pero en 2016, seguía en mal estado y el Ayuntamiento propuso una reformulación del espacio para desarrollar actividades culturales vinculadas a la danza, la música y el teatro.

Una de las claves principales del proyecto es la incorporación del paisaje urbano al interior, permitiendo visibilizar el patrimonio y la cultura desde el exterior. Para conseguirlo, en primer lugar, la fachada lateral se convertirá en un cerramiento transparente que permitirá ampliar el campo visual y aportar luz natural durante todo el día. No obstante, una cortina permitirá gestionar la iluminación, mejorando también la acústica y el aislamiento en función de los actos.

Edificio Espai Santa Eulàlia
Edificio de piedra

Viviendas sociales en Cornellá

Este proyecto está compuesto por 85 viviendas en Cornellá distribuidas en cuatro agrupaciones. La idea de Marta Peris Eugenio y José Manuel Toral Fernández también gira en torno a la sostenibilidad. La madera y el acero reciclado son los elementos centrales para mejorar la calidad de la construcción, minimizar los plazos de ejecución y, sobre todo, las emisiones contaminantes. ¿El resultado? Han conseguido reducir la huella un 55% en comparación con otros edificios equivalentes convencionales.

Más allá de los materiales, toda la estructura ha sido pensada para regular la temperatura de forma natural. Desde la fachada exterior que da a la calle, revestida de tal manera que evita que los rayos de sol incidan sobre la fachada interior; hasta el patio, que con la vegetación puede generar un microclima que permite reducir varios grados la temperatura.

Interior de una vivienda
Fachada de un edificio

Bon día, carme!

Los centros de muchas ciudades, con el paso del tiempo, han quedado desiertos tras los cambios sociales, económicos y de consumo. El proyecto de Eduard Callís Freixas y Guillem Moliner Milhau trata de volver a dar vida a estas zonas a través del diseño y la arquitectura. Para ello, parte de la premisa de que la actividad y el carácter de la calle depende de las fachadas (y lo que sucede detrás de ellas). Por eso, plantean poner el foco en los elementos ya existentes de la urbe añadiendo vegetación, iluminación, hornacinas y escaparates, al tiempo que generan actividades en las plantas bajas de los edificios con encuentros entre vecinos, comerciantes y propietarios.

Fachada de un edificio
Interior de un comercio
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