forma parte del 'círculo mágico offshore'

Appleby, el actor principal de los Paradise Papers

Relacionado con las élites y las consultoras, bancos y entidades de inversión más importantes, la firma de Bermudas se ve a sí misma como un líder de la industria 'offshore'

Foto: Sede de Appleby en Bermudas (Hidefumi Nogami, The Asahi Shimbun, Japón).
Sede de Appleby en Bermudas (Hidefumi Nogami, The Asahi Shimbun, Japón).

"Es increíble la porquería con la que aceptamos trabajar, totalmente increíble". Este arrebato de sinceridad, disimulado como nota al pie en un PowerPoint adornado con imágenes de Los Soprano, no pasaría de anécdota si no fuera por quien lo escribió. Robert Woods, el máximo responsable de Appleby –el despacho protagonista de los Paradise Papers– a la hora de garantizar el cumplimiento de las obligaciones de los clientes del despacho fundado en Bermudas, se sinceraba de esta forma en una presentación realizada por su departamento. La frase estaba complementada a lo largo del PowerPoint con casos reales, como el de la constitución de un trust para un alto cargo pakistaní acusado de malversación. Appleby diseñó la estructura "sin preguntas" y "tras ingresar dinero supuestamente negro en nuestro negocio".

[Consulta el especial sobre los Paradise Papers]

La filtración de más de 6,8 millones de documentos internos –obtenidos por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), El Confidencial y La Sexta en España y otros 94 medios internacionales– demuestra cómo Appleby aceptó trabajar con clientes de dudosa reputación, tanto antes como después de los hechos descritos en la presentación de Woods. Los documentos también muestran las vidas secretas ‘offshore’ de políticos y defraudadores, así como las estrategias de elusión fiscal diseñadas para Apple, Nike y otras multinacionales.

La información que hoy sale a la luz bajo el nombre de Paradise Papers revela el ‘modus operandi’ de Appleby entre 1950 y 2016. La firma forma parte del denominado 'círculo mágico offshore', el selecto grupo de los nueve despachos más prestigiosos y con más recursos para proveer servicios 'offshore', especialmente a grandes fortunas y multinacionales. América del Norte (Estados Unidos, Canadá y México) representa la mayor carga de trabajo para la firma. Entre sus principales clientes aparecen las mayores consultoras –KPMG, EY y PWC– y grandes bancos y empresas de inversión, incluyendo Citigroup, Bank of America, HSBC, Credit Suisse y Wells Fargo.

Recepción de las oficinas de Appleby en Bermudas. (Hidefumi Nogami, The Asahi Shimbun, Japón)
Recepción de las oficinas de Appleby en Bermudas. (Hidefumi Nogami, The Asahi Shimbun, Japón)

Fundada en 1898 en la colonia británica de Bermudas por el comandante Reginald Woodifield Appleby, que fue parlamentario en la isla y nombrado caballero por “los servicios prestados a Bermudas”, Appleby se ve a sí misma como un líder de la industria 'offshore' y como una prueba de que el sector puede operar limpia y profesionalmente. "Damos asesoría innovadora, oportuna y ética", anuncia la firma en su folleto de ocho páginas. Y concluye: "Más de 125 años conectando a las personas adecuadas en los lugares oportunos".

[Álbum: estos son todos los implicados en los Paradise Papers]

Impuesto sobre la renta del 0%

Cuando el Parlamento de Bermudas se reunió en julio de 1940 para debatir sobre la tributación de la isla, Major Appleby se puso del lado de “aquellos que consideran que los impuestos sobre la renta son la última y más refinada tortura a evitar a toda costa”, publicó The Royal Gazette. Bermudas nunca reconsideró esa decisión. A día de hoy continúa seduciendo a lugareños y extranjeros con una tasa impositiva del 0%.

Reginald Woodifield Appleby
Reginald Woodifield Appleby

Desde que se expandió en 1979, Appleby se ha transformado en una institución global con más de 700 empleados en los principales paraísos fiscales, desde las Islas Caimán en el Caribe hasta la Isla de Man en Europa, pasando por Mauricio en África y Hong Kong en Asia. "Parecen un monstruo —¡lo cual es muy bueno!–", respondió un cliente de Appleby en una encuesta de satisfacción de 2013.

Sus clientes incluyen princesas, primeros ministros y estrellas de Hollywood. Appleby ha trabajado con algunos de los oligarcas más ricos de Rusia, el Medio Oriente y África. En la oficina de Bermudas, más de una de cada diez empresas tenía vínculos con clientes con conexiones con la política, según un informe interno.

Clientes muy cuestionables

Dos años después del fin de la Guerra del Golfo, en junio de 1993, la Cámara de Representantes de Estados Unidos se reunió para discutir el programa de armas nucleares de Irak. Entre las conclusiones de un informe elaborado para la reunión figuraba que Crescent Petroleum, una importante compañía petrolera privada, estaba siendo investigada por las autoridades estadounidenses para determinar si era una "empresa de fachada" del presidente iraquí Saddam Hussein. La audiencia del 29 de junio fue transmitida en vivo en Estados Unidos. Pero parece que la oficina de Appleby en Bermuda no la vio.

Crescent Petroleum, propiedad de Abdul Hameed Dhia Jafar, había sido cliente de Appleby desde 1984. Durante casi 30 años, la relación de Appleby con Crescent se desarrolló sin problemas, según los archivos del bufete de abogados. Fue solo en 2013, cuando Crescent Petroleum buscó ayuda legal de Appleby para reestructurar la compañía, cuando la firma pareció darse cuenta de los antecedentes de Dhia Jafar. Entre ellos, el hecho de que un hermano suyo era el jefe del programa de armas nucleares de Irak bajo el mandato de Saddam Hussein. "Hemos tenido esta relación desde hace tiempo. ¿Cómo no nos enteramos antes?", escribió un abogado de Appleby.

Que los memes no falten, ni siquiera en las presentaciones de Appleby.
Que los memes no falten, ni siquiera en las presentaciones de Appleby.

Otro cliente que pareció pasar inadvertido para Appleby fue Ayre Laniado, director y copropietario de Omega Diamonds, una compañía belga que opera en la bolsa de diamantes de Amberes (Bélgica). En mayo de 2013, los medios belgas informaron de que Omega Diamonds había acordado pagar cerca de 200 millones de dólares para que se le retiraran las acusaciones de que la compañía no había declarado ingresos procedentes de diamantes africanos. Omega no admitió responsabilidad alguna y el caso no involucró personalmente a Laniado.

Unos meses más tarde, Appleby aceptó dos pagos de Laniado por valor de 5.000 dólares en una de sus cuentas bancarias en nombre de un fideicomiso 'offshore'. Appleby creó un nuevo trust para Laniado en abril de 2014.

Robert Woods, el director de cumplimiento de Appleby, mostró su enfado cuando se enteró tres meses más tarde. "Ésta es una estructura de confianza y las acusaciones son extremadamente graves y se relacionan con diamantes de sangre", le escribió Woods a un colega en julio de 2014. "¿Por qué no se me informó de ello cuando se hizo la verificación de posibles conflictos?". A pesar de las preocupaciones de Woods, Appleby mantuvo a Laniado como cliente.

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Frederik Obermaier, Bastian Obermayer, Emilia Diaz-Struck y Rigoberto Carvajal han contribuido a este artículo.

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