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Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: "Trabajar ya no reduce automáticamente el Ingreso Mínimo Vital, la prestación se puede complementar"
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INGRESO MÍNIMO VITAL

Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: "Trabajar ya no reduce automáticamente el Ingreso Mínimo Vital, la prestación se puede complementar"

La nueva normativa elimina penalizaciones al empleo y permite compatibilizar ingresos laborales con la prestación

Foto: El funcionario de la Seguridad Social y experto en pensiones, Alfonso Muñoz Cuenca. (YouTube)
El funcionario de la Seguridad Social y experto en pensiones, Alfonso Muñoz Cuenca. (YouTube)

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) da un giro clave tras la entrada en vigor del Real Decreto 240/2026, que cambia su compatibilidad con el empleo. Según explica el funcionario de la Seguridad Social Alfonso Muñoz, trabajar ya no implica perder automáticamente la ayuda, sino que ahora puede complementarse con los ingresos laborales.

En España, cerca de 830.000 hogares reciben el Ingreso Mínimo Vital, y durante años muchos beneficiarios han dudado si aceptar un empleo por miedo a perder la prestación. Con esta reforma, el sistema busca eliminar ese freno. “El incentivo al empleo persigue motivar a las personas beneficiarias para que se incorporen al mercado laboral sin que suponga la pérdida automática e inmediata de la prestación”, detalla Muñoz.

Hasta ahora, el cálculo del IMV se basaba en una fórmula compleja que generaba confusión. Aunque la Ley 19/2021 ya contemplaba la compatibilidad con el trabajo, su desarrollo posterior —mediante el Real Decreto 789/2022— resultó difícil de entender. Tras más de tres años de aplicación, el Ministerio de Inclusión ha optado por simplificar el sistema.

La principal novedad es la introducción de un tramo de rentas exentas, que permite que parte de los ingresos laborales no se tenga en cuenta. Si el incremento de ingresos es de hasta 6.000 euros anuales, queda exento al 100%, lo que significa que no afecta a la cuantía del IMV. A partir de ese umbral, los primeros 6.000 euros siguen sin computar y el resto se excluye al 50%, o al 55% en casos de discapacidad o monoparentalidad.

Los ejemplos que aporta Muñoz ayudan a entender el cambio. Una familia que pasa de 6.500 a 10.000 euros anuales no verá reducida su prestación, ya que el incremento queda completamente exento. En otro caso, si los ingresos suben de 8.000 a 16.000 euros, solo una parte mínima se tiene en cuenta, lo que demuestra que el sistema favorece el acceso al empleo sin penalizar el progreso económico.

Además, la reforma vincula el IMV con las políticas activas de empleo, integrando a los beneficiarios en programas específicos de los servicios públicos. “Trabajar no reduce automáticamente la prestación, sino que la puede complementar”, subraya Muñoz, destacando que el objetivo final es reforzar la inclusión social a través del empleo y ofrecer mayor seguridad jurídica a quienes reciben esta ayuda.

El Ingreso Mínimo Vital (IMV) da un giro clave tras la entrada en vigor del Real Decreto 240/2026, que cambia su compatibilidad con el empleo. Según explica el funcionario de la Seguridad Social Alfonso Muñoz, trabajar ya no implica perder automáticamente la ayuda, sino que ahora puede complementarse con los ingresos laborales.

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