Con unas temperaturas que invitan más a la playa, Sierra Nevada acoge otro día más en la oficina… a más de 2.000 metros de altura; se trata de la estación de esquí europea que está más al sur y una de las que prolonga más la temporada. La campaña escribirá su punto final el 3 de mayo, siete días más de lo previsto.
“Si se mantiene la tendencia de los últimos días y no surgen inconvenientes meteorológicos, Sierra Nevada mejorará las cifras de afluencia y facturación de la campaña anterior, que ya fue muy buena”, explica a este diario Jesús Ibáñez, consejero delegado de Cetursa Sierra Nevada.
Esta gran campaña de invierno con la que cerrará la estación granadina llega “a pesar de las enormes dificultades generadas por el tren de borrascas que limitó seriamente el funcionamiento de la estación en febrero, uno de los meses claves del calendario invernal”, argumenta Ibáñez.
"Duro embate del tiempo"
En aquel mes, recuerda, las instalaciones sufrieron “un duro embate del tiempo” hasta el punto de que una pilona del telesilla Laguna colapsó y se registró un hundimiento de la carretera de acceso a la estación a la entrada de Pradollano. “Aun así, y tras unos buenos meses de diciembre y enero, se recuperó en marzo con el mejor registro histórico del mes, y ha enfrentado el mes de abril con importantes acumulaciones de nieve en la mitad superior del dominio esquiable”.
Sierra Nevada cerró la temporada 2024-2025 con cerca de 861.000 esquiadores y 1,25 millones de usuarios, en un año récord que superó los 51 millones de euros de facturación. Como ya publicó El Confidencial, el impacto en el entorno alcanza los 400 millones de euros anuales —el 1,5% del PIB provincial— y sostiene, de forma directa e indirecta, cerca del 2% del empleo, unos 7.000 trabajadores.
La facturación conjunta de las estaciones englobadas en Atudem alcanzó en 2025 los 153,5 millones de euros
¿Qué crecimiento tiene el turismo de nieve en España? Atudem, la asociación nacional de estaciones de esquí y montaña, superó en 2025 los cinco millones de visitantes. La facturación conjunta de las estaciones englobadas en Atudem alcanzó los 153,5 millones de euros, el segundo mejor dato de la década. Un año más, las cifras de inversión de las estaciones se sitúan en cifras millonarias: 65,9 millones de euros y un total de 215 millones de euros en las últimas tres temporadas. Los ingresos medios por visitante se mantuvieron un año más en 30 euros/visitante.
“Tras la sequía de la temporada pasada, el empleo fijo sufre una corrección a la baja (681 empleos fijos), pero se mantiene por encima de la media de los últimos años. Las cifras de empleo directo vuelven a situarse por encima de las 3.000 personas (3.189)”, indica el estudio de Atudem. Las estaciones de esquí solo captan el 20% del gasto que hace el visitante: el 80% procede de los hoteles, restaurantes y tiendas.
“Hay un crecimiento moderado pero sostenido en visitas e inversión, aunque con una fuerte dependencia de la situación climática y con un futuro de riesgo por el calentamiento global. A corto o a medio plazo es razonable que el crecimiento sea en facturación más que en volumen de esquiadores”, radiografía a El Confidencial Eduard Cristóbal, decano de la Facultad de Derecho, Economía y Turismo de la Universidad de Lleida.
Y añade el profesor de la Universidad de Lleida: “En el fondo las estaciones se deben adaptar al cambio climático. Como destino turístico, las estaciones tendrán que pasar de un modelo centrado en la venta de forfaits a un modelo de experiencias de montaña de más valor añadido (gastronomía de territorio, enoturismo, turismo cultural, salud y bienestar…), clave. Todo ello reforzando el discurso de sostenibilidad para sostener ingresos frente a temporadas más cortas y adaptación climática. Para ello tendrán que integrar certificaciones ambientales, mejoras en la gestión del agua y de la energía, y el desarrollo de proyectos de economía circular en montaña”.
Antonio Gericó, presidente ejecutivo en Aramón, el grupo que engloba a las estaciones de esquí aragonesas de Formigal-Panticosa, Cerler, Javalambre y Valdeliantes, tilda, en conversación telefónica con este diario, de una temporada “para enmarcar y muy positiva: ha sido un invierno como los de antes y con el añadido de muchos días continuos nevando”. Solo el mes de enero hubo 22 días de nieve. La facturación del grupo, que tiene un 15% de clientela internacional (sobre todo francés, portugués y latino residente en España), se ha elevado a 400 millones de euros. Se trata de la facturación histórica del grupo.
Contra el sedentarismo y la pantalla
Gericó admite que la gran importancia costera de España, con el liderazgo del sol y playa, “desluce un poco” el turismo de nieve. “Nosotros hemos querido que, aparte de la montaña, se pueda disfrutar de la gastronomía y de la música para intentar tener un modelo más sólido y tratar de tú a tú a otros destinos europeos”, subraya el directivo.
En este segmento turístico no se considera que exista una competencia entre Baqueira, Sierra Nevada, Cerler o Andorra, por ejemplo, sino que la lucha se centra en conseguir arañar espacio al esquí frente a otras alternativas de ocio como “el sedentarismo puro y duro. También el que haya mucho móvil y pantalla. Gente que se pierde la experiencia de la naturaleza y de la montaña”, remata Gericó a este diario.
Con unas temperaturas que invitan más a la playa, Sierra Nevada acoge otro día más en la oficina… a más de 2.000 metros de altura; se trata de la estación de esquí europea que está más al sur y una de las que prolonga más la temporada. La campaña escribirá su punto final el 3 de mayo, siete días más de lo previsto.