El precio de la electricidad vuelve a tensionar los bolsillos. Tras una semana marcada por el impacto de las borrascas, el coste medio en el mercado mayorista se ha disparado más de un 500%, pasando de 4,40 euros el MWh a 26,78 euros. Este escenario ha reactivado la búsqueda de fórmulas para ahorrar en la factura eléctrica.
En este contexto, surge una alternativa que rompe con el modelo tradicional: ni tarifa fija ni tarifa variable, sino la posibilidad de combinar ambas mediante dos compañías distintas. La nueva regulación del Gobierno permite a los consumidores tener más de un contrato eléctrico simultáneo, incluso con diferentes comercializadoras y adaptados a distintos tramos horarios.
Gracias a esta medida, un usuario podría, por ejemplo, contratar una tarifa con una empresa durante el día y otra diferente por la noche, aprovechando así las mejores condiciones en cada franja. Además, también será posible ajustar la potencia según el momento del día o contratar servicios por periodos inferiores a un año, lo que abre la puerta a una mayor personalización del consumo energético.
Eso sí, el cambio exige una actitud activa del consumidor. Las compañías ya no pueden realizar llamadas comerciales, por lo que serán los usuarios quienes deban buscar y comparar ofertas y analizar sus hábitos de consumo. El proceso incluirá documentación detallada, comparativas de precios y un plazo máximo de 10 días para hacer efectivo el cambio, sin penalización en la mayoría de los casos para hogares con menos de 15 kW de potencia contratada.
El precio de la electricidad vuelve a tensionar los bolsillos. Tras una semana marcada por el impacto de las borrascas, el coste medio en el mercado mayorista se ha disparado más de un 500%, pasando de 4,40 euros el MWh a 26,78 euros. Este escenario ha reactivado la búsqueda de fórmulas para ahorrar en la factura eléctrica.