Von der Leyen coloca a un hombre de su confianza frente al departamento de Ribera
El irlandés Anthony Whelan es elegido director general de Competencia, bajo la dirección de Teresa Ribera. Es visto en Bruselas como el candidato natural, pero también muy cercano a Von der Leyen
La Comisión Europea ha cubierto una de las vacantes más jugosas de Bruselas, la de director general de Competencia de la institución, uno de los departamentos más poderosos del Ejecutivo comunitario y que políticamente depende de la española Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva a cargo de Competencia y Transición. Y el elegido ha sido el irlandés Anthony Whelan, cercano a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, que ha ocupado así una nueva dirección general con alguien de su confianza, como ya ha hecho con muchos departamentos clave de la institución.
Whelan formó parte del gabinete de la alemana como asesor principal en política digital, pero encargándose también de competencia, mercado interior y política industrial, desde su llegada en diciembre de 2019 hasta septiembre de 2025, cuando se convirtió en director general adjunto de Competencia. Durante meses ha sido el favorito en la carrera, pero por cuestiones personales su nombramiento se ha ido retrasando. Llega a sustituir a un histórico de la institución, el francés Olivier Guersent, que se retiró en verano tras tres décadas de servicio en la Comisión, fundamentalmente en asuntos de competencia.
El irlandés tiene experiencia tanto en materia de competencia como en la política interna de la institución en este ámbito. Entre 2006 y 2010 estuvo en el gabinete de la entonces comisaria del ramo, la vicepresidenta Neelie Kroes, los dos últimos años como director de su oficina. “Su profesionalidad será fundamental para defender lo que más importa en la aplicación de las normas de competencia: la objetividad, la independencia y la igualdad de trato para todas las empresas que operan en Europa”, ha señalado Ribera en un mensaje en redes sociales.
Como recuerda Cecilio Madero, otro histórico de la dirección general de Competencia hasta el año 2020, Whelan fue el encargado por parte de servicios jurídicos de la Comisión Europea de defender en los tribunales europeos en 2006 la histórica multa de 497 millones de euros contra Microsoft. “Es un gran jurista, una persona muy educada y competente, al que el paso por diferentes gabinetes y por otras direcciones generales lo hacen una apuesta segura de la Institución para uno de sus puestos más corrosivos”, añade el español. Otras fuentes del sector apuntan también a su criterio y a su olfato político, y creen que jugará un papel muy importante, especialmente dado que consideran que Ribera está más enfocada en la parte de Transición de su cartera, y menos en Competencia.
Los esquemas temporales de flexibilización han cambiado el escenario europeo de ayudas de Estado. Von der Leyen ha anunciado uno nuevo
Sin embargo, Whelan también estaba en el grupo de Von der Leyen cuando se decidió lanzar una flexibilización histórica de las ayudas de Estado a raíz de la pandemia que llevaron a un auténtico tsunami de subvenciones por parte de Alemania y Francia. Los esquemas temporales de flexibilización, primero por el Covid-19 y después por Rusia, han cambiado por completo el escenario europeo de ayudas de Estado, y este mismo lunes Von der Leyen ha anunciado que habrá un nuevo esquema temporal para hacer frente a la crisis de Irán.
Dos visiones enfrentadas
La dirección general de Competencia es el campo de batalla de uno de los pulsos más duros y claves en la capital comunitaria: la del futuro de las normas de ayuda de Estado y la de la revisión de las reglas de fusiones y adquisiciones. Se enfrentan dos escuelas de pensamiento con posturas opuestas respecto al papel que debe jugar la Comisión Europea. Por un lado, los defensores de una flexibilización de las normas, de facilitar la creación de gigantes europeos y también de dar más margen a los Estados miembros para intervenir en su economía. Por el otro, los defensores de una visión más clásica de la política de competencia, hasta ahora en posición de fuerza dentro de la dirección general.
Von der Leyen ha estado impulsando una revisión de las reglas de fusiones y adquisiciones para permitir mayor concentración y crear empresas europeas que sean “resistentes” frente a EEUU y China, un concepto que ha generado muchas reservas dentro de la dirección general de Competencia. Ese concepto, la “resiliencia” o “resistencia”, está en boca de todo el sector favorable a la visión de la presidenta, entre los que no se encuentra la actual vicepresidenta a cargo de Competencia. La lectura que se hace en Bruselas es que la entronización de Whelan en la dirección general, un departamento difícil de gobernar, con mucho poder y autonomía, busca dar un empujón definitivo a esa visión. En la capital comunitaria muchos en el mundo de la competencia asumían que Whelan no era el candidato de Ribera, aunque desde el entorno de la vicepresidenta ejecutiva niegan rotundamente eso, explicando que ha sido una apuesta de la española.
La española lleva meses trabajando para contrarrestar el argumento de que unas normas más flexibles que permitan mayor concentración pueden ayudar a la resiliencia de la economía europea. “Las fusiones pueden mermar la resiliencia cuando reducen el número de proveedores adecuados de bienes esenciales. Esta (resiliencia) se basa en la diversidad de los mercados y en cadenas de suministro abiertas que se nutren de múltiples fuentes de abastecimiento”, defendió Ribera en una conferencia en Berlín en marzo. Ahora, la persona que tiene ‘debajo’ en el organigrama, el propio Whelan, puede empujar en la dirección contraria. Las ‘telecos’ son especialmente activas en este debate, defendiendo que necesitan poder fusionarse y consolidarse para poder innovar más. El irlandés será ahora una de las personas más buscadas por los CEOs de compañías como Telefónica o Vodafone, que llevan años pidiendo al Ejecutivo comunitario que flexibilice sus reglas.
La Comisión Europea ha cubierto una de las vacantes más jugosas de Bruselas, la de director general de Competencia de la institución, uno de los departamentos más poderosos del Ejecutivo comunitario y que políticamente depende de la española Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva a cargo de Competencia y Transición. Y el elegido ha sido el irlandés Anthony Whelan, cercano a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, que ha ocupado así una nueva dirección general con alguien de su confianza, como ya ha hecho con muchos departamentos clave de la institución.