Es noticia
El eje China, Irán y Rusia dinamita el sistema de sanciones de EEUU y Europa
  1. Economía
Criptomonedas

El eje China, Irán y Rusia dinamita el sistema de sanciones de EEUU y Europa

El sistema de sanciones de EEUU y la UE ha entrado en una nueva era de la mano de sistemas alternativos al dólar. El mundo cambia, y los impulsores son China, Rusia e Irán, que han puesto en marcha sistemas que burlan las sanciones

Foto: El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el presidente de China, Xi Jinping, en una cumbre en Pekín. (DPA/Kremlin)
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el presidente de China, Xi Jinping, en una cumbre en Pekín. (DPA/Kremlin)
EC EXCLUSIVO

Ha extrañado a muchos observadores que Irán haya anunciado que cobrará un peaje en criptomonedas a cada buque cisterna que atraviese el estrecho de Ormuz. En concreto, 1 dólar por cada barril transportado (159 litros). O lo que es lo mismo, por cada buque cargado con alrededor de dos millones de barriles, el Estado iraní ingresará —dependerá de la evolución de la guerra— unos dos millones de dólares, lo que significa que si cada día, antes del conflicto, circulaban por la zona entre 70 y 80 buques, la recaudación diaria podría situarse en 140 y 160 millones de dólares. El estrecho, sin embargo, continúa cerrado, salvo el tránsito de buques controlados por Teherán, que ha abierto una especie de ruta de ‘seguridad’ en Ormuz para evitar las minas que la Guardia Revolucionaria depositó al comienzo del conflicto.

El uso de criptomonedas para cobrar los peajes, sin embargo, no es ninguna novedad para el régimen de los ayatolás. De hecho, la teocracia no le hace ascos al dinero electrónico ni a otros instrumentos de pagos del siglo XXI en aras de salvar la principal fuente de riqueza de su economía: el petróleo y el gas. A la fuerza ahorcan.

La razón es simple. En 2012, en el marco de las sanciones de la comunidad internacional por su programa nuclear, Irán fue desconectado del sistema SWIFT, la plataforma internacional de medios de pago más utilizada en el mundo. SWIFT tiene su sede en Europa (en Bélgica), pero son realmente las entidades financieras estadounidenses, junto a los servicios de inteligencia financiera de EEUU, quienes controlan la poderosa red de intercambio de dinero. El año pasado, más del 50% de las transacciones internacionales realizadas a través de SWIFT se efectuaron en dólares, en comparación con el 23% para el euro y el 4% para el renminbi. Cabe recordar que las sanciones forman parte de la diplomacia económica desde tiempo inmemorial. Se remonta nl menos a los embargos impuestos por las ciudades-estado griegas y los bloqueos bizantinos en el estrecho del Bósforo.

Vías más seguras

Así que Irán, para evitar el control, lo que ha hecho es canalizar sus ingresos petrolíferos a través de otras vías más seguras para sus intereses. Según Alisha Chhangani, directora asociada para el futuro del dinero en el Centro de Geoeconomía del Atlantic Council, algunas transacciones aún se realizan a través de canales bancarios formales en jurisdicciones dispuestas a asumir el riesgo de sanciones. Pero la mayoría se canaliza a través de intermediarios que pueden retener fondos, compensar obligaciones de pago o enmascarar la titularidad real.

Se trata, como sostiene Chhangani, de una iniciativa estatal, que ha puesto en circulación su propio sistema de pagos, como el sistema Shetab. Esta plataforma se introdujo en 2002 con la intención de crear una infraestructura uniforme para el sistema bancario iraní, y aunque funciona principalmente para pagos nacionales, Irán ha ampliado recientemente Shetab para su uso transfronterizo mediante una integración estratégica con el sistema de pagos Mir de Rusia. Este enlace conecta los conmutadores de pago nacionales de ambos países, permitiendo que sus respectivas tarjetas bancarias sean leídas y procesadas por el hardware del otro. Un iraní, cuando viaja a Moscú, puede pagar con su tarjeta de crédito, y viceversa.

Foto: oro-en-5-400-dolares-este-ano-goldman-sachs

MIR es un sistema de pagos puesto en circulación en 2014 por Rusia tras las sanciones impuestas por la comunidad internacional por la invasión de Crimea. En aquel momento, Visa y MasterCard restringieron las operaciones con algunos bancos rusos, y lo que hizo Putin fue ordenar la creación de un Sistema Nacional de Tarjetas de Pago que a la postre se ha convertido en el operador de las tarjetas MIR, las cuales se comenzaron a emitir en diciembre de 2015. Actualmente, las tarjetas se pueden utilizar en Abjasia, Armenia, Bielorrusia, Corea del Sur, Cuba, Kazajistán, Kirguistán, Laos, Osetia del Sur, Tayikistán, Venezuela y Vietnam. Es decir, se trata del primer sistema global alternativo a SWIFT.

Por la vía informal también se han buscado salidas al aislamiento financiero fuera del sistema bancario tradicional. Por ejemplo, la Red de Controles de Delitos Finacieros del Tesoro de EEUU —una especie de Sepblac español— ha revelado la existencia de una red de ‘banca en la sombra’ dependiente de casas de cambio con sede en Irán y empresas pantalla extranjeras. En particular, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Hong Kong y Singapur. Esa red mueve miles de millones de dólares vinculados a exportaciones de petróleo y otras actividades.

Sirva como ejemplo que se ha calculado que del millar de petroleros fondeados hoy en torno al estrecho de Ormuz esperando cargar petróleo alrededor de un 10% son buques que trabajan en la sombra mediante banderas de conveniencia. Se ha estimado que entre 2020 y 2025, la flota paralela de Irán creció de 70 barcos a casi 550, ya que muchos comenzaron a transportar petróleo ruso después de la invasión de Ucrania en 2022. En noviembre de 2024, S&P Global estimó que la flota paralela mundial comprendía el 17% de todos los petroleros. El pago suele efectuarse en un plazo de 45 días a un precio entre 10 y 30 dólares inferior al de referencia mundial. El principal asegurador de muchos de estos contratos es la Corporación China de Seguros de Crédito a la Exportación (conocida como Sinosure), la mayor compañía de seguros estatal de China, administrada por el Ministerio de Finanzas.

Flota clandestina

Muchos de ellos, con destino a China, que es el principal cliente petrolero de Irán. Se puede decir, de hecho, que existe una flota clandestina de buques cisterna, como reveló un informe de la Comisión de Revisión Económica entre EEUU y China que transporta petróleo sancionado procedente de Irán y Rusia que ha encontrado refugio en China, donde un grupo de refinerías independientes acepta recursos energéticos con descuento, cuyo origen Pekín estaría falseando deliberadamente en sus datos aduaneros. Los pagos son procesados ​​por bancos regionales conectados, con distintos grados de separación, al sistema financiero internacional mediante una opaca red de intermediarios, empresas fantasma y sistemas de pago que a menudo pasan por Hong Kong.

Esta alianza permite a Teherán intercambiar petróleo con descuento por inversiones y bienes chinos. Los pagos se realizan cada vez más en renminbis en lugar de dólares para reducir la exposición a la supervisión estadounidense y, al mismo tiempo, impulsar la internacionalización de la divisa china. ‘The Wall Street Journal’ publicó que esas operaciones han permitido a Irán ingresar unos 8.400 millones de dólares procedentes de China sólo el año pasado.

Foto: rusia-iran-inteligencia-guerra-1tps

Según el sistema, un vendedor vinculado a Irán realiza ventas de crudo a un comprador chino vinculado a la empresa estatal de comercio Zhuhai Zhenrong; el comprador luego deposita los fondos en Chuxin Bank, que paga a las empresas chinas que trabajan en proyectos asegurados dentro de Irán, según el informe. Chuxin Bank es un opaco conducto financiero que no figura en la lista de bancos registrados en China. Bloomberg reveló que los principales fabricantes de automóviles y empresas metalúrgicas chinas, en particular Chery Automobile Co. y Tongling Nonferrous Metals, operan un sistema de trueque con Irán para eludir los canales bancarios tradicionales.

Este tipo de operaciones se ha beneficiado en los últimos años de los avances tecnológicos, en particular desde la irrupción de las criptomonedas. Mediante redes ‘peer-to-peer’ y plataformas de intercambio sin verificación de identidad, que permiten a los usuarios convertir divisas a criptomonedas y viceversa, se envían fondos a través de las fronteras sin intermediarios financieros tradicionales que realicen controles en las listas de sanciones. En particular, mediante stablecoins, lo que permite a las entidades mantener y transferir valores vinculados al dólar fuera del sistema bancario regulado.

China y sus sistemas de pagos

Lo que está fuera de toda duda es que China ha apostado definitivamente por contar con su propio sistema de medios de pago ajeno al dólar. Y para eso creó en 2015 el llamado Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos (CIPS) en aras de promover el uso del renminbi a nivel internacional. Los servicios de inteligencia de EEUU han reconocido que China ha aumentado su capacidad de forma considerable, lo que convierte a CIPS en una alternativa viable a SWIFT desde la perspectiva de la evasión de sanciones.

A finales de agosto de 2025, CIPS contaba con 176 participantes directos (principalmente grandes bancos con cuentas directas en el Banco Popular de China) y 1.552 participantes indirectos (otros bancos que pueden acceder al sistema a través de cuentas corresponsales con un participante directo). También Rusia ha creado su propia plataforma de mensajería para bancos nacionales, denominada SPFS, pero, por el momento, no está conectada a la red china por miedo de Pekín a las sanciones indirectas. Sin embargo, sólo ‘por el momento’. El propio Marco Rubio, el secretario de Estado de EEUU ha reconocido que “dentro de cinco años no tendremos que hablar de sanciones porque habrá tantos países que realizarán transacciones en monedas distintas al dólar que no tendremos la capacidad de sancionarlos”.

El análisis del GeoEconomics Center de los datos de CIPS muestra [ver gráfico] que el volumen promedio mensual de transacciones en China se mantuvo dentro de un rango de entre 85.000 y 105.000 millones de dólares en 2025, pero el pasado mes de marzo alcanzó los 134.000 millones, lo que se achaca en parte a la guerra. Pekín también ha ampliado el mandato de CIPS para que pueda gestionar algunas monedas distintas del renminbi y proporcionar servicios transfronterizos más amplios, lo que la hace más flexible como columna vertebral de los pagos regionales.

Según la plataforma de blockchain Chainalysis, el valor recibido por las entidades sancionadas aumentó un 694% en 2025, impulsando el volumen total de transacciones ilícitas a la cifra récord de 154.000 millones de dólares. La actividad de criptomonedas en Irán está cada vez más dominada por el Estado: el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y sus redes de intermediarios representaron más del 50% del valor recibido en el cuarto trimestre de 2025, con un total de más de 3.000 millones de dólares en transferencias a lo largo del año.

Tan solo la stablecoin A7A5, respaldada por el rublo, procesó 93.300 millones de dólares en menos de un año, actuando como un puente fundamental para que las empresas rusas accedieran a los mercados globales a pesar de las sanciones. Grinex y Meer, dos plataformas de intercambio creadas casi al mismo tiempo que A7A5, fueron sancionadas, en parte, por facilitar la actividad de las stablecoins respaldadas por rublos. Corea del Norte, igualmente, está utilizando también está operativa cada vez con más asiduidad.

Pagar por confianza

En el caso de Irán, en la base de esta estructura se encuentra la hawala, un antiguo sistema de intercambio basado en la confianza que permite la transferencia de valor sin que se produzca el movimiento transfronterizo formal de fondos. Estas redes están ancladas en centros regionales como Dubái, donde operan numerosas empresas vinculadas a Irán y proporcionan contrapartes para la liquidación informal. Los Emiratos Árabes Unidos podrían estar emergiendo como un actor cada vez más importante en esta red. First Abu Dhabi Bank se unió a CIPS como participante directo a mediados de 2025 y, posteriormente, fue designado banco oficial de compensación de renminbi.

China también podría estar aprovechando el Proyecto mBrigde, una plataforma de pagos transfronterizos diseñada para permitir la liquidación directa entre monedas digitales de bancos centrales (CBDC), para la compra de petróleo iraní. El proyecto mBridge fue inicialmente apoyado por el BIS (Banco de Pagos Internacionales, según sus siglas en inglés), pero se retiró, oficialmente, por su carácter especulativo.

Foto: putin-y-trump-hablan-por-telefono-de-iran

Pekín, sin embargo, sigue apostando, junto a Emiratos, que busca ser la gran plataforma financiera de la región. Y el resultado es que el yuan digital chino (el e-CNY) ha crecido más del 800% desde 2023, convirtiéndose en el mayor experimento mundial de moneda digital de banco central en funcionamiento, con un valor acumulado de transacciones que superará los 2,3 billones de dólares a finales de 2025. El volumen de transacciones a través del Proyecto mBridge, por su parte, ha disparado hasta los 55.490 millones de dólares, lo que supone un aumento de 2.500 veces con respecto a los programas piloto de principios de 2022, y el e-CNY representa más del 95%. La conclusión es obvia, el sistema de sanciones ha entrado en una nueva era de la mano de sistemas alternativos al dólar. El mundo cambia.

Ha extrañado a muchos observadores que Irán haya anunciado que cobrará un peaje en criptomonedas a cada buque cisterna que atraviese el estrecho de Ormuz. En concreto, 1 dólar por cada barril transportado (159 litros). O lo que es lo mismo, por cada buque cargado con alrededor de dos millones de barriles, el Estado iraní ingresará —dependerá de la evolución de la guerra— unos dos millones de dólares, lo que significa que si cada día, antes del conflicto, circulaban por la zona entre 70 y 80 buques, la recaudación diaria podría situarse en 140 y 160 millones de dólares. El estrecho, sin embargo, continúa cerrado, salvo el tránsito de buques controlados por Teherán, que ha abierto una especie de ruta de ‘seguridad’ en Ormuz para evitar las minas que la Guardia Revolucionaria depositó al comienzo del conflicto.

Noticias de Rusia Irán Dólar Noticias de China Petróleo
El redactor recomienda