Seguridad Social empeora la proyección que hizo Escrivá sobre el gasto en pensiones
El Ejecutivo sigue realizando el cálculo más optimista, pero ahora estima que el gasto en pensiones en el periodo 2022-2050 será cuatro décimas más de PIB, del 14%, frente al 13,6% proyectado en 2023
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha desarrollado una herramienta que, a partir de las bases de datos administrativas y de supuestos macroeconómicos y demográficos, le permitirá elaborar periódicamente proyecciones propias del gasto en pensiones. Aunque sus resultados no serán vinculantes en sí mismos, servirán para comparar con los de otros organismos y el Gobierno los podrá trasladar a la Comisión Europea para la elaboración de los Ageing Report. Estos son los informes publicados cada tres años cuyos supuestos condicionan la regla de gasto en pensiones de España.
La nueva herramienta (INTegraSS) no estará disponible para consulta completa en abierto, pero el Ejecutivo promete publicar periódicamente algunos de sus resultados y la metodología que los respalda, según señalan fuentes ministeriales sin detallar plazos. Según la primera estimación difundida este jueves en el acto de presentación por la ministra Elma Saiz, España registraría un gasto promedio en pensiones en el periodo 2022-2050 del 14% del PIB. Se trata de la mejor proyección actual, ya que AIReF calculó en marzo de 2025 un 14,4% y la Comisión Europea calculó un 14,6% en su último informe de envejecimiento.
Sin embargo, la proyección empeora a la elaborada por el propio Gobierno hace tres años. En 2023, con José Luis Escrivá liderando la cartera de Seguridad Social, el ministerio publicó el informe de proyecciones de gasto en pensiones que exigía la Comisión Europea para cobrar íntegramente los fondos asociados al Plan de Recuperación. En el documento, Escrivá sostuvo que el gasto en pensiones alcanzaría el 13,6% del PIB en el promedio 2022-2025, cuatro décimas menos que la estimación actual.
El informe se calculó suponiendo un crecimiento promedio del PIB del 2% en términos reales hasta 2050; la consecución del pleno empleo de forma permanente; la llegada de 300.000 inmigrantes cada año y un retraso generalizado de la edad efectiva de jubilación. En 2026, la incorporación del nuevo escenario macroeconómico del Ministerio de Economía y de las nuevas proyecciones demográficas (basadas en las del INE) altera los resultados, aunque aún no se dispone de la información suficiente para comparar los cambios en cada elemento del modelo.
Según los pocos datos difundidos por el ministerio, el crecimiento del PIB previsto seguiría por encima del de AIReF. La autoridad fiscal estima un avance promedio del PIB real del 1,4% entre 2022 y 2050 que se rebajaría al 1,2% entre 2030 y 2049. Seguridad Social no ha ofrecido un dato agregado para el conjunto del periodo, pero sí señala que el crecimiento sería del 2,8% entre 2022 y 2030 y del 1,4% desde ese año hasta 2050. Un promedio ponderado de estos datos da como resultado aproximado un 1,8%, algo inferior al 2% del informe de Escrivá.
También apunta en esta dirección de peor desempeño macroeconómico la tasa de ocupación, que se rebaja ligeramente. En el informe de 2023, Escrivá proyectó una ratio del 63,7% en 2050 y el actual ejercicio de Seguridad Social estima un 63%. No obstante, faltan muchas variables claves para contrastar ambos ejercicios, como la tasa de paro. A este menor crecimiento y menor porcentaje de personas trabajando también se ha podido sumar una proyección optimista de la esperanza de vida al nacer. Esta llegaría a los 88,3 años en 2070, según Seguridad Social, por encima de los 87,9 años estimados por el INE. En el informe de Escrivá no aparecía esta variable, por lo que no se puede comparar, aunque la proyección más optimista en este caso es la de AIReF, con 89 años estimados.
Estos factores influirían en un aumento de la ratio de gasto en pensiones a pesar de la mejora notable de las proyecciones demográficas respecto al informe de 2023 y a los ejercicios del resto de instituciones. El supuesto demográfico actual de Seguridad Social proyecta 53,7 millones de habitantes en 2050 frente a los 52,1 de AIReF, los 50,4 de la Comisión Europea y los 52,4 del informe ministerial de hace tres años.
Más allá de los escenarios macro y demográficos, faltan por conocer todas las proyecciones clave relativas a las variables de pensiones de la nueva herramienta: la evolución del gasto en pensiones contributivas y no contributivas; el número de pensionistas; la evolución de la edad de jubilación efectiva, de la pensión media, etc. Por ejemplo, las pensiones mínimas ya han crecido más de lo proyectado por el Gobierno hace tres años por el incremento superior del umbral de la pobreza.
Sin cálculo de ingresos
Durante el acto, la ministra ha asegurado que un 14% de gasto en pensiones sobre el PIB entre 2022 y 2050 "es asumible" teniendo en cuenta "las medias de ingresos aportadas". Sin embargo, estas medidas no se han estimado en la nueva herramienta y son la segunda parte de la regla de gasto en pensiones. Según dispone la cláusula de cierre de la reforma, el gasto que se puede alcanzar depende del impacto de las medidas de ingresos que estime la AIReF en su informe trianual.
El compromiso es que las medidas de ingresos supusieran un 1,7% del PIB en el promedio de 2022-2050, de manera que el gasto de pensiones sobre el PIB podría llegar como máximo al 15%. Esto da como resultado un gasto neto de ingresos del 13,3%. Según el informe de AIReF de 2025, el gasto se cumple por el momento, llegando al 13,2% neto. Esto se debe a que los ingresos aportarán menos, un 1,4%, pero el gasto también crecería menos, un 14,6%, según el cálculo de la Comisión Europea (el relevante para la regla).
Escrivá calculó en su informe que se llegaría al impacto comprometido del 1,7%, por lo que el gasto neto sería el 11,9%. Dada la congelación de la reforma de las cotizaciones de los autónomos, será imposible llegar a esa cifra. Cuanto menos aporten las medidas de ingresos, menos margen de gasto existirá, por lo que el dato del 14% por sí mismo no sirve para comprobar si el sistema de pensiones es o no sostenible en términos de activación del mecanismo de ajuste.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha desarrollado una herramienta que, a partir de las bases de datos administrativas y de supuestos macroeconómicos y demográficos, le permitirá elaborar periódicamente proyecciones propias del gasto en pensiones. Aunque sus resultados no serán vinculantes en sí mismos, servirán para comparar con los de otros organismos y el Gobierno los podrá trasladar a la Comisión Europea para la elaboración de los Ageing Report. Estos son los informes publicados cada tres años cuyos supuestos condicionan la regla de gasto en pensiones de España.