Es noticia
¿Cuándo volverá el petróleo a precios precrisis? El mejor escenario apunta a 2027
  1. Economía
Guerra en Oriente Medio

¿Cuándo volverá el petróleo a precios precrisis? El mejor escenario apunta a 2027

Si la guerra termina en abril, los precios podrían volver a los niveles de febrero en los dos últimos meses del próximo año. La producción se recuperaría antes, en otoño de 2026, y el consumo aún estaría a tiempo de no desplomarse

Foto: Buques cerca del estrecho de Ormuz en marzo de 2026. (Reuters).
Buques cerca del estrecho de Ormuz en marzo de 2026. (Reuters).
EC EXCLUSIVO

La tregua de dos semanas pactada por Trump e Irán en la noche del martes ha desplomado los precios del petróleo. Durante el miércoles, el crudo cayó entre un 13% y un 15%, y situó tanto el barril de Brent como el WTI en el entorno de los 95 dólares. Sin embargo, se trata de un nivel superior al registrado antes del inicio de la guerra, ya que el 27 de febrero el Brent cerró en 72,5 dólares por barril y el WTI en 67. Si se compara con diciembre, antes de que el mercado empezara a anticipar el conflicto, la diferencia es aún mayor: 60,9 y 57,4 dólares, respectivamente.

En el mejor de los casos, la tregua será el paso previo para un acuerdo de paz a finales de mes. Sin embargo, la producción de petróleo dañada por los ataques a las infraestructuras energéticas y por la saturación de depósitos tardará meses en recuperarse. Además, los mercados aplicarán una prima de riesgo durante un tiempo por la incertidumbre en torno a futuras interrupciones del suministro.

Según la agencia estadística del Departamento de Energía de EEUU (EIA, por sus siglas en inglés), estos dos factores provocarán que los precios del crudo continúen en niveles más elevados hasta finales de 2027. Además, algunos productos refinados, como el fueloil, no volverán al precio anterior a la guerra hasta 2028. Así lo recoge su último ejercicio mensual de previsiones, cerrado el seis de abril y calculado con la suposición de que la guerra finalizará este mes con una reapertura progresiva del estrecho de Ormuz —el escenario al que los actores aspiran actualmente—.

La agencia estima que el barril de Brent volverá al nivel previo a la guerra (febrero de 2026) en noviembre de 2027, mientras que el WTI tardaría un mes más. Aun así, ambos crudos cerrarían el próximo año un 8,7% y un 10,4% más caros, respectivamente, que en diciembre de 2025. El pronóstico para los productos refinados de EEUU es paralelo: la gasolina volvería a su precio promedio de febrero de 2026 en noviembre de 2027 y el diésel en diciembre.

El fueloil, combustible clave del transporte marítimo, no volvería al nivel previo a la guerra en todo el escenario de referencia, trasladándose a 2028. Según explica la EIA, esto se debe a que la escasez de suministro global de este producto es mayor que en el caso del petróleo crudo y de otros productos refinados. El crudo procedente del golfo Pérsico es fundamental para la producción de combustible pesado, que genera durante su refinación los residuos utilizados en la mezcla del fueloil. El refino de otros tipos de petróleos, como el WTI, no tiene la misma capacidad de generar posteriormente fueloil.

Al igual que la EIA, los mercados apuntan a que, a pesar de la tregua, la desconfianza continuará y se aplicará un sobrecoste por el temor a interrupciones futuras. Según los datos de contratos futuros de Bloomberg consultados durante el miércoles, el barril de Brent terminaría 2027 con un precio en el entorno de los 73 dólares y el de WTI alrededor de 68, por encima de los precios de febrero. Continúa siendo un escenario algo más pesimista que el calculado por la Agencia de Energía de EEUU, pero mejor que el que preveían los mercados antes del alto el fuego del siete de abril. Con la tregua, el precio ha caído entre un 2,5% y un 4% durante el día para los contratos futuros con vista a finales de 2027.

Por el momento, los datos de alta frecuencia de MarineTraffic reflejan que el tráfico no se ha restablecido en el estrecho de Ormuz este miércoles, aunque al menos dos barcos habrían logrado cruzarlo. El tránsito continúa suponiendo un riesgo elevado para aseguradoras y armadores, que esperarán a comprobar la consolidación de la tregua antes de reiniciar la actividad. Además, no hay claridad sobre las condiciones que exige Irán para permitir el paso, incluido el pago de tasas, y Teherán volvió a cerrar a media tarde el tránsito de petroleros tras un nuevo ataque a Líbano por parte de Israel.

A tiempo de evitar una destrucción de la demanda

El principal impacto de la guerra en Irán sobre el mercado del petróleo se concentra todavía en los precios. La EIA prevé que la producción de barriles de petróleo crudo y de otros productos se recupere en otoño, volviéndose a generar 107 millones de barriles diarios frente a los 98 del mes de marzo y los 96 previstos para abril. En otros productos, como el GNL, las tensiones pueden repuntar en verano, coincidiendo con el llenado de las reservas, porque la destrucción de una buena parte de la capacidad de producción de Catar afectará a la cantidad de GNL disponible y a sus precios.

El ejercicio de previsiones no detalla las sendas para todos los países productores afectados por el conflicto (Irak, Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Baréin), aunque sí señala que la suspensión de producción de crudo en estos países alcanzó los 7,5 millones de barriles diarios en marzo y ascendería a 9,1 millones en abril. Si la guerra termina este mes, la suspensión se reduciría a 6,7 millones de barriles en mayo.

Por otra parte, la Agencia de Energía de EEUU sigue proyectando que el consumo de petróleo aumentaría en 2026 en 600.000 barriles diarios en comparación con 2025 a pesar del conflicto. Si bien se trata de una reducción de la estimación respecto al ejercicio de previsiones de marzo (cuando estimó un consumo de 1,2 millones de barriles diarios más), todavía es positivo y supondría haber evitado el peor escenario para la economía global: destruir demanda.

Si se cumple la previsión actual, el consumo de petróleo mundial pasaría de un promedio de 103,97 millones de barriles diarios en 2025 a 104,56 millones en 2026 y a 106,16 en 2027, continuando con la tendencia al alza. Históricamente, cuando se ha materializado una fuerte destrucción de la demanda de petróleo, la economía ha entrado en recesión. En la historia reciente, el último ejemplo fue en 2020 por la pandemia y el anterior en 2009 por la crisis financiera.

La tregua de dos semanas pactada por Trump e Irán en la noche del martes ha desplomado los precios del petróleo. Durante el miércoles, el crudo cayó entre un 13% y un 15%, y situó tanto el barril de Brent como el WTI en el entorno de los 95 dólares. Sin embargo, se trata de un nivel superior al registrado antes del inicio de la guerra, ya que el 27 de febrero el Brent cerró en 72,5 dólares por barril y el WTI en 67. Si se compara con diciembre, antes de que el mercado empezara a anticipar el conflicto, la diferencia es aún mayor: 60,9 y 57,4 dólares, respectivamente.

Petróleo Irán Estados Unidos (EEUU)
El redactor recomienda