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La inflación se dispara en marzo al 3,3% por la guerra en Irán
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Dato adelantado por el INE

La inflación se dispara en marzo al 3,3% por la guerra en Irán

Los precios de la gasolina y el diésel continúan subiendo a pesar de las bajadas fiscales, pero atenúan el impacto en la última semana, junto con la generación de electricidad renovable. La inflación subyacente se mantiene contenida en el 2,7%

Foto: El conflicto en Irán y el alza del precio del petróleo anticipan un aumento en el coste de la gasolina
El conflicto en Irán y el alza del precio del petróleo anticipan un aumento en el coste de la gasolina

La subida de los precios energéticos durante el último mes provocada por el inicio de la guerra en Irán ya se nota en la cesta de la compra. Según revela el dato adelantado por el INE este viernes, el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha crecido un 3,3% anual en marzo, un punto más que en febrero. De esta manera, España vuelve a niveles de inflación separados del objetivo del 2% del BCE y superiores a los registrados hace un año. De hecho, se trata del dato más elevado desde junio de 2024 (3,4%) y, para un mes de marzo, desde 2023.

Según señala el Ministerio de Economía, el repunte se explica "principalmente" por el encarecimiento de los carburantes. La rebaja de impuestos del Gobierno, que entró en vigor el domingo 22 de marzo, ha atenuado el impacto del encarecimiento de la energía, especialmente de los combustibles. El Ejecutivo identificó que lo más urgente era rebajar los precios de la gasolina y del gasoil para que la inflación no se trasladara rápidamente a toda la economía.

Un dato positivo es que la inflación subyacente, que excluye de su cálculo la energía y los alimentos no elaborados, se mantiene estable en el 2,7%, igual que en febrero, lo que apunta a que la inflación todavía es coyuntural y no se ha trasladado al conjunto de las cadenas de suministro, algo que sucederá si el conflicto se prolonga.

A pesar de que las ayudas generalizadas aprobadas no son la herramienta más eficiente, su finalidad se ha cumplido parcialmente. Desde que se inició la guerra el 28 de febrero, la gasolina y el diésel se encarecieron más rápido en España que en la media de la UE, comportamiento en el que influyen las características de competencia del mercado español. Sin embargo, con las rebajas fiscales aplicadas, los precios han crecido menos en España.

Según los datos del boletín petrolero de la Comisión Europea actualizados este jueves, la gasolina 95 se ha encarecido un 1,4% en España en la última semana y el diésel un 2,5%, menos que en la media de la UE (3% y 5,9%). Si se compara desde el inicio del conflicto, el encarecimiento es mayor en España: 17,8% y 32,3% frente al 15,6% y al 29,4%, respectivamente, en la media de la unión. Esta evolución de los precios de los combustibles a pesar de los descuentos se explica, según Economía, por las cotizaciones internacionales, especialmente en el caso del diésel, debido a los mayores precios del petróleo (se mantiene cerca de los 100 dólares el barril), los fletes y los márgenes de refino.

La electricidad también se ha encarecido en días puntuales, pero la elevada penetración de renovables y la época del año, la más favorable para la generación con estas tecnologías, ha impedido que el gas dispare la factura, a lo que se ha sumado la bajada de los impuestos eléctricos en la última semana de marzo (IVA, IEE y IVPEE). Según los datos de OMIE, el precio medio de la luz en el mercado mayorista ha sido de 47,1 euros el MWh en marzo, casi el triple que en febrero, pero aún ligeramente más barata que en marzo de 2025 (53 €/MWh).

El Ministerio de Economía resalta que la electricidad "ha contribuido a amortiguar la inflación en marzo" gracias a "la apuesta de España por las renovables", que en este mes han fijado el precio de la luz en el 84% de las horas frente al 25% del mismo mes de 2019. El gas, por su parte, ha marcado un precio promedio durante el mes de marzo de 51,6 euros el MWh en el mercado mayorista, un 24,3% más caro que en el mismo mes de 2025, según los datos de Mibgas.

A efectos del cálculo del IPC, los productos energéticos se han encarecido un 7,5% en marzo, en contraste con la caída del 3,1% en febrero y con la subida del 2% en el mismo mes de 2025. La energía estaba siendo el principal motor de ajuste de la inflación en los últimos meses, ya que los alimentos frescos y los servicios registraban una inflación superior al 3%. Según los datos adelantados, el precio de los alimentos sin elaboración aumenta un 4,8% en marzo y el de los servicios en su conjunto un 3,6%.

Se prevé una inflación del 3% en 2026

Las dos proyecciones más recientes, de la OCDE y el FMI, calculan que España cerrará 2026 con una inflación promedio del 3% si el conflicto es corto y que el mayor impacto en los precios se concentrará en el segundo trimestre del año. Su escenario central supone que la inflación de los productos energéticos descenderá progresivamente desde el verano. De cumplirse este escenario, el pico máximo de inflación se registraría en abril. De hecho, el paquete de ayudas del Gobierno estará vigente hasta junio, aunque el Ejecutivo está dispuesto a ampliarlo el tiempo necesario si el conflicto no muestra señales de resolución.

Todas las proyecciones estiman que España volverá a tener en 2026 una inflación más elevada que la media europea, como ya sucedió en 2025, pero el conflicto eleva los precios en toda la unión. De hecho, el Banco Central Europeo contempla ya en su peor escenario recesión y una inflación del 6%, es decir, estanflación. Aunque los bancos centrales aún se mantienen vigilantes, los mercados descuentan ya una política monetaria más restrictiva, con subidas de tipos del BCE en 2026 y congelación de las bajadas por parte de la Fed en EEUU para mantener ancladas las expectativas de inflación.

La subida de los precios energéticos durante el último mes provocada por el inicio de la guerra en Irán ya se nota en la cesta de la compra. Según revela el dato adelantado por el INE este viernes, el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha crecido un 3,3% anual en marzo, un punto más que en febrero. De esta manera, España vuelve a niveles de inflación separados del objetivo del 2% del BCE y superiores a los registrados hace un año. De hecho, se trata del dato más elevado desde junio de 2024 (3,4%) y, para un mes de marzo, desde 2023.

IPC Inflación