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El Gobierno ultima el plan de ayudas por la guerra en Irán sin ningún margen fiscal
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Todavía tiene ajustes pendientes

El Gobierno ultima el plan de ayudas por la guerra en Irán sin ningún margen fiscal

El Gobierno ha comprometido con Bruselas contener el crecimiento del gasto al 3,5%; sin embargo, la inercia ya da un aumento del 4,6% y BBVA Research prevé que la desviación aumente hasta el 5,2%

Foto: El equipo económico del Gobierno. (Europa Press/Fernando Sánchez)
El equipo económico del Gobierno. (Europa Press/Fernando Sánchez)
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El Gobierno anunciará el viernes su paquete de ayudas para compensar el impacto económico de la guerra en Oriente Medio. Los ministerios llevan varios días reuniéndose con agentes sociales, sectores y partidos políticos para incorporar sus peticiones. Todo está listo para otro gran día de ayudas públicas, salvo lo más importante: el espacio fiscal para costearlas.

España ha reducido mucho el déficit público gracias al ciclo económico, pero las nuevas reglas fiscales europeas, que lideró la exministra Nadia Calviño, ya no se dejan engañar por la reducción del déficit. El indicador que importa ahora es el del gasto, un indicador que no se ve maquillado por las fases de crecimiento. La idea es que la contención del gasto en las fases de bonanza permitirá elevar el gasto cuando venga una crisis.

El aumento de la recaudación ha conseguido reducir rápidamente el déficit público hasta el 2,4% del PIB en 2025, pero eso no sirve para cumplir con las normas fiscales. España todavía tiene pendiente un importante ajuste para cumplir el compromiso adquirido con la Comisión Europea. Según las proyecciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) a partir de los presupuestos para este año, el gasto público computable crecerá un 4,6%. Una cifra que es más de un punto superior al objetivo pactado con Bruselas, del 3,5%.

En caso de incumplimiento, el margen máximo permitido es del 0,3% del PIB. Esto significa que, en términos absolutos, el ajuste necesario para cumplir con las reglas fiscales sería de unos 1.300 millones de euros. Partidas como las pensiones, el salario de los trabajadores públicos, el plan de Defensa o los presupuestos autonómicos están empujando el gasto por encima de los límites comunitarios. España no solo se ha quedado sin margen fiscal, sino que tiene ajustes pendientes antes de empezar a poner ayudas sobre la mesa.

BBVA Research estima que el gasto computable crecerá un 5,2% este año incluyendo la aprobación del paquete fiscal. Esto significa que el Gobierno tendrá que hacer un ajuste en otras partidas, o subir los impuestos, para compensar las ayudas que va a aprobar. O, de lo contrario, va camino de incumplir sus acuerdos fiscales con la Comisión Europea. Esto significaría entrar en el procedimiento de déficit excesivo que el Ejecutivo ha conseguido evitar hasta ahora.

Consciente de esta situación, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, planteó la opción de solicitar a Bruselas la suspensión de las reglas fiscales para hacer hueco a este paquete de ayudas. Sin embargo, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, advirtió después que la Comisión Europea no contempla esta posibilidad en este momento. Esta suspensión extraordinaria se reserva para momentos excepcionales, porque problemas económicos hay de forma constante.

Si finalmente el gasto público computable crece el 5,2% que prevé BBVA Research, será necesario un ajuste de más de 2.000 millones de euros para reconducir las cuentas públicas.

"No tenemos espacio para cumplir con las reglas fiscales y aprobar más medidas de apoyo", explicó Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, en la presentación de las previsiones económicas del servicio de estudios del banco. De ahí que los expertos adviertan: "Recomendamos guardar el espacio fiscal que podamos tener por si la situación se complica".

"No tenemos espacio para cumplir con las reglas fiscales y aprobar más medidas de apoyo"

"Medidas generalizadas, como subvencionar la gasolina o bajar el IVA, no solo son precipitadas, sino que tienen un coste fiscal que en este momento es mejor guardar", advirtió Jorge Sicilia, economista jefe del Grupo BBVA.

El Gobierno tiene en su mano una alternativa que no ha empleado hasta ahora: una cláusula de escape para el gasto en Defensa. La Comisión Europea ha permitido que el nuevo gasto militar no compute íntegramente en las normas fiscales si lo solicitan los gobiernos. El español es el único de toda Europa que aún no lo ha hecho, porque el Gobierno quiere mostrar públicamente su oposición a la escalada armamentística.

Sin embargo, el gasto en Defensa ha crecido rápidamente para alcanzar el compromiso del 2% de gasto. En 2025 el Gobierno aprobó nuevos créditos a través del Ministerio de Defensa y del de Industria de cerca de 10.000 millones de euros. Este gasto adicional que actualmente computa dentro de los límites de las reglas fiscales podría excluirse coyunturalmente, dando margen al Gobierno para hacer hueco a las ayudas de la guerra en Oriente Medio. Pero eso implicaría reconocer que el Gobierno está también entrando en la escalada armamentística.

El Gobierno anunciará el viernes su paquete de ayudas para compensar el impacto económico de la guerra en Oriente Medio. Los ministerios llevan varios días reuniéndose con agentes sociales, sectores y partidos políticos para incorporar sus peticiones. Todo está listo para otro gran día de ayudas públicas, salvo lo más importante: el espacio fiscal para costearlas.

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