El FMI recomienda a los gobiernos "prepararse para lo impensable" ante la escalada de la guerra
El Fondo teme que el conflicto eleve de forma permanente el precio de la energía y provoque una nueva crisis inflacionista con repercusiones sobre la economía global
Petroleros en la costa de Fujaira, antes del Estrecho de Ormuz.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, ha elevado hoy la voz de alarma a los gobiernos de todo el mundo para que estén preparados ante una nueva crisis inflacionista provocada por la guerra en Oriente Medio. La escalada del precio del petróleo hasta casi los 120 dólares por barril este lunes ha arrastrado a todas las bolsas mundiales y ha puesto en alerta al Fondo. Si bien es cierto que el precio se ha moderado hacia media mañana de la sesión europea, hasta la zona de 105 dólares por barril, la situación sigue siendo preocupante.
Georgieva ha recomendado a los Gobiernos prepararse "para lo impensable". La directora gerente considera que el conflicto ha alcanzado ya una escala suficiente para generar una "nueva normalidad" en la economía mundial. A medida que pasan los días, la esperanza de un conflicto corto se va apagando y crece el temor a una guerra larga que generaría una ola inflacionista global con impactos evidentes en la economía.
"Si el nuevo conflicto se prolonga, tiene un potencial claro y obvio de afectar el sentimiento del mercado, el crecimiento y la inflación, planteando nuevas exigencias a los responsables políticos", advirtió Georgieva este lunes en una conferencia en Tokio.
La responsable del FMI pidió a los Gobiernos "pensar en lo impensable y prepararse para ello". Esto implica preparar medidas de contención de la inflación y, en su caso, de la subida de los tipos de interés. Pero no sólo, Georgieva también recomendó a los países centrarse en lo que ellos pueden controlar: instituciones sólidas y políticas bien diseñadas para fomentar el crecimiento económico y contrarrestar el golpe inflacioniario.
La escalada del precio del petróleo por encima de 100 dólares pone a la economía ante un escenario completamente diferente al de la semana pasada. Desde el inicio de las hostilidades, el barril de Brent, referencia europea, se ha disparado un 41%, y un 44% en euros, porque también la moneda común está sufriendo el golpe. En las últimas horas, países de Oriente Medio como Iraq o Kuwait han anunciado que reducirán su producción de petróleo y gas por el cierre del Estrecho de Ormuz. A medida que su capacidad de almacenamiento se vaya completando, los países de Oriente Medio tendrán que ir reduciendo su producción.
La preocupación ha llegado hasta tal extremo que los países del G7 están planteándose liberar una parte de sus reservas estratégicas ante el temor a sufrir problemas de suministro. Así lo han trasladado fuentes del Gobierno francés, que ocupa la presidencia rotatoria del grupo, antes de la celebración de una videconferencia de los ministros de Economía y Finanzas de los siete. Sobre la mesa está un escenario para liberar el 30% de las reservas de emergencia de las que dispone la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Georgieva alertó que un aumento del 10% en los precios de la energía durante todo el año implica 40 puntos básicos más de inflación y provocaría la ralentización de su economía. El Fondo ampliará sus cálculos en la publicación de sus nuevo informe de Perspectivas de la Economía Mundial, previsto para el próximo mes de abril.
Todo apunta a que la economía mundial sufrirá un duro revés como consecuencia de la guerra en Oriente Medio. Los economistas empiezan a reelaborar sus cálculos bajo un escenario de un precio del barril por encima de los 100 dólares de forma sostenida y el temor a que esto genere una caída en cadena de los mercados globales.
De hecho, el FMI está pidiendo a los gobiernos que se preparen para una crisis energética que dure incluso más que el propio conflicto bélico. Las infraestructuras energéticas están entre los objetivos clave de esta guerra, lo que dificultará que el suministro se recupere tras el conflicto.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, ha elevado hoy la voz de alarma a los gobiernos de todo el mundo para que estén preparados ante una nueva crisis inflacionista provocada por la guerra en Oriente Medio. La escalada del precio del petróleo hasta casi los 120 dólares por barril este lunes ha arrastrado a todas las bolsas mundiales y ha puesto en alerta al Fondo. Si bien es cierto que el precio se ha moderado hacia media mañana de la sesión europea, hasta la zona de 105 dólares por barril, la situación sigue siendo preocupante.