El experto en inversiones Pablo Gil advierte de que una inflación del 2% sostenida durante diez años puede provocar la pérdida del 22% de la capacidad adquisitiva del dinero. La afirmación se apoya en los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan cómo el poder de compra de los españoles se ha visto erosionado desde 2019.
Según el INE, entre diciembre de 2019 y noviembre de 2025 los precios se incrementaron un 21,9% de media, mientras que el índice de coste salarial solo avanzó un 14,7%. Esta diferencia implica una pérdida de más de siete puntos de poder adquisitivo desde la pandemia. En términos reales, el dinero acumulado entonces hoy vale aproximadamente un 7% menos, lo que confirma el impacto directo de la inflación en la economía doméstica.
Aunque la inflación se ha moderado en los últimos meses hasta situarse en torno al 2%, hubo momentos en los que superó el 10%. En este contexto, Pablo Gil insiste en que mantener el ahorro en cuentas sin remuneración supone asumir una pérdida segura. "Si dejas tu dinero en un banco sin remunerar a medio largo plazo, es como si lo estuvieras quemando", afirmó en el pódcast ‘Tengo un Plan’. Además, recalcó: "Con la inflación al 2% en 10 años desaparece el 22% de la capacidad de compra de tu dinero".
El analista también recordó que, si se consideran los repuntes inflacionistas registrados desde 2020, la depreciación acumulada podría acercarse incluso al 35% en una década. Para ilustrarlo, mencionó que hace 50 años un millón de pesetas —equivalente a unos 6.000 euros— tenía una capacidad de compra muy superior a la actual. Por ello lanza un mensaje claro, especialmente a los más jóvenes: "Tienes la certeza absoluta de que si no inviertes, pierdes".
El experto en inversiones Pablo Gil advierte de que una inflación del 2% sostenida durante diez años puede provocar la pérdida del 22% de la capacidad adquisitiva del dinero. La afirmación se apoya en los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan cómo el poder de compra de los españoles se ha visto erosionado desde 2019.