Nos encontramos en los primeros compases de 2026 y la vivienda todavía continúa liderando el ranking de las principales preocupaciones de la ciudadanía en España. Si bien la atención también está enfocada sobreotros asuntos como la subida de precios, un gran sector de la población encuentra serias dificultades para adquirir un inmueble, lo que es fuente de diferentes problemas que van más allá de lo financiero.
Uno de los obstáculos principales es el estado de la oferta. Los elevados precios y el desequilibrio entre la creciente demanda en nuestro país generan un ambiente verdaderamente prohibitivo para realizar una inversión de estas características. Es por ello que muchos usuarios acuden al consejo de expertos en materia económica para conocer si la situación cambiará sus tornas a corto plazo.
Gonzalo Bernardos, economista y profesor de la Universidad de Barcelona, presenta una perspectiva considerablemente clara al respecto. Y es que la tendencia del incremento de precios parece no dar indicios de alteraciones, al menos a corto plazo. Además, hace hincapié en la falta de nuevas construcciones como elemento agravante. “¿Por qué este decalaje? Por la sencilla razón de que la oferta de vivienda nueva es escasa y la oferta de vivienda usada es más abundante”, afirmaba.
Tendencia de precios crecientes
El experto intuye que el precio de la vivienda continuará aumentando, sosteniendo que llegará a alcanzar unas cifras de incremento de hasta el 9% en el caso de la oferta de segunda mano, creciendo hasta el 15% en el caso de las nuevas viviendas. Se trata de las consecuencias de un mercado con cada vez más interesados sin posibilidad de adquirir un inmueble.
Según Bernardos, una falta de iniciativa para la creación de nueva vivienda es el principal impulsor de la actual e irrefrenable inflación que domina el escenario en la actualidad. No obstante, también tiene en cuenta otros factores como el retraso entre la preventa y la formalización de las escrituras este 2026. Y es que muchas de las transacciones llevadas a cabo el año anterior se efectuaron en ejercicios previos de gran dinamismo.
Por otro lado, un mercado del alquiler con unos costes tan elevados deja sin opciones a una parte cada vez más importante de la ciudadanía. Es precisamente frenar ese desequilibrio tan acentuado lo que puede ser el comienzo de un ambiente más moderado y que permita una mayor participación de cada vez más agentes, aunque las previsiones siguen generando una gran incertidumbre al respecto.
Nos encontramos en los primeros compases de 2026 y la vivienda todavía continúa liderando el ranking de las principales preocupaciones de la ciudadanía en España. Si bien la atención también está enfocada sobreotros asuntos como la subida de precios, un gran sector de la población encuentra serias dificultades para adquirir un inmueble, lo que es fuente de diferentes problemas que van más allá de lo financiero.