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Se buscan españoles para universidades de élite en EEUU: el 'boom' de las clases particulares top
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DEL REFUERZO A LA AMPLIFICACIÓN

Se buscan españoles para universidades de élite en EEUU: el 'boom' de las clases particulares top

Mientras el número de estudiantes indios y chinos cae en EEUU, otras compañías abren sus puertas en España para llevar a los hijos españoles de la élite universitaria a la Ivy League

Foto: Clase particular en una de estas academias. (Foto: TutorASAP)
Clase particular en una de estas academias. (Foto: TutorASAP)
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Si usted ha paseado recientemente por Pozuelo de Alarcón, el municipio con la renta más elevada de España, es posible que se haya encontrado con un anuncio en las marquesinas del transporte público que ofrece (en inglés, claro) la posibilidad de entrar en Harvard, Brown, Columbia, Upenn, Oxford y Cambridge. Los centros de élite del mundo anglosajón, entre la Ivy League y Oxbridge, de reconocido prestigio y difícil acceso. Al menos hasta hace poco.

También hasta hace poco podía considerarse un suicidio comercial abrir un negocio destinado a llevar a la clase alta española a los centros de élite de EEUU. O, al menos, un producto muy de nicho. Pero Think Ahead Education, la empresa detrás del anuncio, no es una simple academia de clases particulares. En su página web se define como “un centro especializado en el refuerzo para alumnos de MYP, IB, IGCSE y A-Levels”. Es decir, todos esos programas educativos internacionales que se han extendido durante las dos últimas décadas en España.

Como ocurre con otros centros semejantes, se trata de una academia dirigida a un público muy concreto. Uno que vive, probablemente, cerca de sus tres sedes, que no por casualidad se encuentran en el barrio de Salamanca, La Moraleja o el citado Pozuelo. Desde su desembarco en España en 2016, ofrecen “clases personalizadas en grupos reducidos, un equipo docente experto y un acompañamiento continuo enfocado en los exámenes”. Los precios rondan los 345 euros mensuales por asignatura más 100 euros de matrícula, aunque las tarifas varían.

“La solicitud a universidades de EEUU incluye una serie de ensayos en los que los alumnos muestran pasión y conocimiento de sus intereses. Potenciar estos intereses es una parte crítica de nuestro apoyo” explica Joaquín Masa, cofundador de Think Ahead Education. “Contamos con un equipo de coaches graduados de las mejores universidades de EEUU o de Oxbridge, que ofrecen un servicio integral a lo largo de los dos años previos a la incorporación a la universidad, incluyendo desarrollo académico y personal, selección de universidades, solicitudes, exámenes de ingreso y entrevistas.” Este servicio, que puede costar hasta 22.500 euros (más que un curso escolar en un colegio británico), multiplica por ocho las posibilidades de éxito en la solicitud, según Think Ahead Education.

"Para acceder a estos centros necesitas construirte un book como si fueses un modelo"

Este anuncio es sintomático de otros movimientos que se están produciendo en el mundo de la educación, tanto la universitaria a nivel global como en la conocida como educación en la sombra, que se refiere a todas esas clases privadas que en España triplicaron el gasto entre 2006 (246M€) y 2017 (732M€), como mostraba un informe publicado en 2023 por EsadeEcPol. Las familias ya no acuden a las clases particulares solo para salvar una dificultad, sino también para “ampliar y perfeccionar” el perfil de sus hijos.

“Más que clases particulares, son un tipo de servicio integral que se ha desarrollado mucho en EEUU durante los últimos 20 años, y que viene a decir algo así como ‘dame a tu muchacho y yo conseguiré que lo admitan en Harvard, Princeton o Brown”, explica Juan Manuel Moreno, coautor del trabajo, catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la UNED y Senior Policy Fellow de Educación en EsadeEcPol. “Para acceder a estos centros ya no necesitas solo aprobar un examen, sino que hay que construirte una especie de book como si fueses un modelo: tienes que mostrar que has hecho actividades de voluntariado, que has viajado… hay que construirte una imagen”.

No es casualidad que sea en este preciso momento en el que se empiece a popularizar en España este tipo de organizaciones, aunque no aspiren a llegar a un público masivo. Moreno recuerda que hace unas décadas “tan solo una élite muy digna de tal hombre” se planteaba marcharse a estudiar una carrera a EEUU o Reino Unido. Lo más habitual, en todo caso, era cursar un posgrado en el extranjero gracias al apoyo de las becas. Pero, prosigue Moreno, “tal y como se está poniendo el mercado de la educación superior, sale a cuenta estudiar en Princeton”.

l catedrático recuerda la alarmante caída de estudiantes extranjeros en las universidades estadounidenses durante el segundo semestre del año pasado. En parte como consecuencia de las políticas de inmigración, en parte por el ataque de Donald Trump a la educación superior. Según NAFSA (Asociación de Educadores Internacionales), se ha producido un descenso de entre el 30 y el 40% en el número de nuevos estudiantes extranjeros. Es decir, alrededor de 150.000 alumnos menos y unas pérdidas para la economía de EEUU estimadas en unos siete mil millones de dólares.

El declive más dramático se ha producido en India y China. Los primeros han llegado a reducir a la mitad sus llegadas, según la misma fuente. Es, por lo tanto, natural que el sistema educativo estadounidense centre su mirada en la Unión Europea, donde aún es fácil conseguir un visado de estudiante. “Es un buen momento, si tienes dinero, para ir a estudiar a Columbia o a Harvard”, prosigue Moreno. Y un buen momento también para que compañías como la citada aprovechen un renovado interés por la educación de élite anglosajona.

De unos pocos a unos cuantos

Otra de las compañías que durante las últimas décadas se han dedicado a preparar a los alumnos de más alto nivel es TutorASAP, fundada en 1997 para apoyar a los alumnos que cursen sistemas de educación internacional como los anteriormente citados. En un primer momento, explica su cofundador, Ashkan Nerusangy, el perfil de padre que recibían en sus centros era “más de celebrities, futbolistas o políticos”. Hoy, añade, “cada día hay más gente que, incluso si no llega a ese nivel económico, sí apuesta por la confianza que transmitimos”.

"En Corea hay familias que se gastan más en clases particulares que en comida"

El modelo de la compañía se parece mucho a ese acompañamiento del que habla Moreno, tan habitual en EEUU. “Ya no vamos a que los alumnos vayan a por el aprobado, sino que por lo general busquen las máximas notas que puedan obtener”, añade Eduardo Pérez Arias, director Educativo en TutorASAP. “No es una clase particular lo que estamos vendiendo, sino algo más complejo, una cuestión más emocional de tranquilidad y seguridad, los padres pueden confiar en que vamos a buscar el máximo potencial de un alumno y que vamos a adaptar las clases de forma personalizada a lo que necesitan”.

Los tres centros físicos de los que dispone TutorASAP se encuentran en La Moraleja, Pozuelo y Plaza de Castilla. Tres de las zonas con mayor renta en la región. Como explica Nerusangy, fue la demanda de los padres la que los llevó a instalarse en esos lugares, donde a día de hoy cuentan con 780 alumnos. Algunos de ellos de países de Oriente Medio como Dubái o China, que en ocasiones prosiguen con las tutorías cuando vuelven a su país de origen. El objetivo de la compañía es estar presente en los cinco continentes de aquí a ocho años, síntoma de la buena salud del negocio.

El porcentaje de sus alumnos que termina entre el top del top no es elevado, entre otras razones por la dificultad que supone el acceso, aunque todos los años haya “dos o tres” que llegan a centros como el Imperial College de Londres o Brown, en Providence. El perfil más habitual de estudiante es el que aspira a estudiar en el extranjero o llegar a Escuelas de Negocios como Icade o CUNEF.

placeholder Una de las clases de TutorASAP. (Foto cedida)
Una de las clases de TutorASAP. (Foto cedida)

Ese ha sido el gran cambio de paradigma en lo que se refiere a las clases particulares: ya no se trata de algo pensado tan solo para los alumnos desaventajados, sino que con cada vez más frecuencia sirve para reforzar a los que partían con ventaja de base. “Hace dos generaciones, quien iba al mercado de las clases particulares era el que estaba teniendo problemas”, recuerda Moreno. “Todo eso ha cambiado, en la medida en que sí existe la clase particular de apoyo y refuerzo, sobre todo para evitar la repetición que marca mucho, pero han aumentado cada vez más las clases para amplificar y perfeccionar”.

El efecto Mateo de la educación en la sombra

Otro ejemplo de efecto Mateo, el término acuñado por Robert Merton para explicar cómo los individuos, instituciones y países con ventajas suelen acumular por ello cada vez más beneficios: el rico se hace más rico, y el pobre, más pobre. Según los cálculos realizados por los investigadores a partir de los datos del INE, de cada tres euros, uno va al apoyo y refuerzo y dos, a amplificar y perfeccionar. Pero aún nos encontramos muy lejos de otros países como Corea del Sur, añade Moreno: “Si aquí nos estamos gastando 2.700 millones de euros, allí van por 20.000 millones largos, con una población un poco más grande; hay familias que gastan más en clases particulares que en comida”.

Otra reciente investigación publicada por la Fundación La Caixa muestra que el porcentaje de estudiantes que acude a clases particulares se encuentra en un 23,1% entre las economías más ajustadas y un 25,6% entre las familias con más recursos. A mayor nivel socioeconómico, más gastan las familias en esta “educación en la sombra”.

El 25% de los estudiantes de 6 a 18 años recibe clases fuera del sistema educativo

Una diferencia no demasiado significativa para uno de los autores del trabajo, Juan Carlos Rodríguez, profesor de la UCM y doctor en Sociología, que recuerda que el acceso a las clases particulares de distintos estratos se debe a que el coste medio “tampoco es tan alto”. “El factor que más influye en la demanda de clases particulares es el rendimiento educativo del estudiante”, matiza. “Suspender duplica la probabilidad de recurrir a clases de refuerzo. Y eso, grosso modo, se cumple en todos los niveles (Primaria, ESO, Bachillerato…)”.

El 25% de los estudiantes de 6 a 18 años recibe clases particulares fuera del sistema educativo formal, concluye la investigación. Un gasto para las familias de alrededor de 1,4 millones en 2024, con una cuota mensual de 97 euros y un tiempo medio de unas tres horas. Matemáticas es la asignatura que concentra una mayor parte del presupuesto. Unos datos que muestran una cierta sustitución de la educación de siempre, la de colegios e institutos, por otra “en la sombra”, con grandes diferencias de acceso y modelos muy diferentes.

“El porcentaje de dinero que se destina a los hijos es cada vez mayor, pero ya no es una cuestión de evitar el fracaso, sino de aceleración competitiva”, añade Moreno. Sobre todo entre las clases más altas, que quizá sientan cada vez más la tentación de gastar el dinero que haga falta en empujar a sus hijos a aquella educación de élite que aún sigue teniendo buena reputación a nivel global. Aún más si se percibe que la educación universitaria (también privada) que van a recibir aquí no es suficiente. “En un mercado de trabajo muy globalizado, un título de la Ivy League sigue contando muchísimo”, concluye Moreno. Vamos, que nos los quitan de las manos.

Si usted ha paseado recientemente por Pozuelo de Alarcón, el municipio con la renta más elevada de España, es posible que se haya encontrado con un anuncio en las marquesinas del transporte público que ofrece (en inglés, claro) la posibilidad de entrar en Harvard, Brown, Columbia, Upenn, Oxford y Cambridge. Los centros de élite del mundo anglosajón, entre la Ivy League y Oxbridge, de reconocido prestigio y difícil acceso. Al menos hasta hace poco.

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