Bruselas plantea un emisor único de deuda común, integrando el MEDE en la estructura de la UE
El Ejecutivo comunitario resucita la idea de integrar el MEDE en la arquitectura legal de la Unión Europea y propone crear un emisor único de deuda conjunta para aumentar el atractivo en los mercados
El comisario europeo de Economía y Productividad, Implementación y Simplificación, Valdis Dombrovskis. (EFE/EPA/Olivier Hoslet)
La Comisión Europea ha propuesto este lunes a los ministros de Finanzas de la Unión Europea la unificación de los emisores de deuda europea en un emisor único para acabar con la actual fragmentación entre el propio Ejecutivo comunitario, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera, además del Fondo Único de Resolución (FUR), que también tiene capacidad de emisión aunque nunca la ha utilizado. Valdis Dombrovskis, comisario de Economía, ha presentado un documento de reflexión realizado por la Comisión que ha sido discutido por los ministros. Pierre Gramegna, director general del MEDE, ha explicado que se trata de una “idea nueva” y ha evitado dar una valoración al respecto.
Como parte del planteamiento del Ejecutivo comunitario, dentro de un documento informal y por lo tanto lejos de ser una propuesta legislativa firme, la Comisión propone la “incorporación del MEDE al marco jurídico de la Unión”, ya que el Mecanismo es una institución inter-gubernamental, creada durante la época de la crisis del euro para manejar los rescates a los Estados miembros. Ya en 2017, la Comisión planteó este mismo movimiento, con la propuesta legislativa de convertirlo en un Fondo Monetario Europeo (FME). Sin embargo, la propuesta no logró obtener los respaldos suficientes y, como tantas otras ideas, quedó olvidada en un cajón tras su presentación por parte de Bruselas ante la fuerte oposición de los Estados miembros, que preferían mantener al MEDE fuera de la estructura de la UE. La Comisión la retiró oficialmente solo en octubre de 2025, hace apenas unos meses.
Gramegna ha recordado que ya se planteó esta propuesta hace casi una década. Por su parte, el documento de reflexión de la Comisión señala que el MEDE lleva inactivo desde hace ocho años. “El MEDE no se ha utilizado desde 2018, ni siquiera en su función preventiva durante la pandemia de COVID-19, mientras que el Tratado revisado del MEDE sigue sin ratificarse”, señala el texto. Esa ratificación sigue bloqueada por Italia, y el hecho de que no se hiciera uso del MEDE durante la pandemia demuestra que los Estados miembros consideran que el uso del Mecanismo, con sede en Luxemburgo, sigue generando un estigma que les puede complicar el acceso a los mercados.
Emisor único
“El establecimiento de un emisor único para los bonos supranacionales reduciría, entre otras cosas, los costes administrativos y contribuiría a reforzar el papel internacional del euro al proporcionar valores más profundos y líquidos”, señala el documento que ha presentado del Ejecutivo comunitario al Eurogrupo, que este lunes se ha reunido para discutir cómo reforzar el rol internacional del euro ante la fragmentación del sistema global financiero y monetario, y el debilitamiento del dólar en el mismo. “Este enfoque podría facilitar la inclusión de las emisiones en los principales índices soberanos, que sirven de referencia para los grandes inversores institucionales, y aumentar así la demanda estructural de esos bonos”, subraya el texto.
Este paso de unificar emisores continuaría con el proceso iniciado en 2023 por la Comisión Europea, que pasó a utilizar un único bono, ya que antes había una emisión diferente por cada uno de los programas del presupuesto común europeo gestionado por el Ejecutivo comunitario. La UE es el tercer mayor emisor de deuda pública mundial con calificación AAA.
El debate de fondo es, ¿para qué dicha deuda? Recientemente, España y Francia han vuelto a empujar de manera decidida para tener un debate a fondo sobre esta deuda conjunta, los eurobonos. Incluso un halcón como Joachim Nagel, presidente del Bundesbank, que ha mostrado a favor de una mayor emisión de deuda conjunta. Dentro de la Comisión Europea sigue reinando la cautela, con el sector liderado por Ursula von der Leyen, presidenta del Ejecutivo comunitario, considerando que cualquier debate respecto a la deuda común debe estar limitado a un uso muy concreto de dichos fondos, como ha ocurrido recientemente con el acuerdo para emitir 90.000 millones de euros para financiar a Ucrania o las emisiones del fondo SAFE para asistir a los Estados miembros en su proceso de rearme, con 150.000 millones de euros.
En su documento de reflexión, el Ejecutivo comunitario mantiene esa línea de proyectos concretos: “Continuar con las emisiones de la UE para financiar conjuntamente proyectos comunes con un claro valor añadido para la Unión sería económicamente eficiente y reforzaría aún más el papel internacional del euro”. Además, para reforzar el rol internacional de la moneda única, el Ejecutivo comunitario propone establecer diálogos con los sectores de la energía, materias primas críticas, transporte aéreo y defensa para que utilicen más el euro en su facturación, fijación de precios y contratación.
La Comisión Europea ha propuesto este lunes a los ministros de Finanzas de la Unión Europea la unificación de los emisores de deuda europea en un emisor único para acabar con la actual fragmentación entre el propio Ejecutivo comunitario, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera, además del Fondo Único de Resolución (FUR), que también tiene capacidad de emisión aunque nunca la ha utilizado. Valdis Dombrovskis, comisario de Economía, ha presentado un documento de reflexión realizado por la Comisión que ha sido discutido por los ministros. Pierre Gramegna, director general del MEDE, ha explicado que se trata de una “idea nueva” y ha evitado dar una valoración al respecto.