Vivimos en una época de un acentuado consumismo. En este sentido, la ciudadanía realiza al día numerosas compras en diferentes tipos de bienes, siendo la tecnología uno de los sectores con mayor movimiento. Y es que los altos precios que se manejan con ciertos dispositivos orientan a los clientes a ser lo más cuidadosos posible con ellos.
En este sentido, suelen complementar este desembolso con las medidas protectoras más meticulosas. Desde fundas hasta protectores de pantalla, hasta una extensión de la garantía que muchos establecimientos ofrecen a sus usuarios, lo que suma un coste adicional al precio final. Sin embargo, podemos ahorrarnos dicho trámite teniendo en cuenta ciertos datos.
Contratar este servicio para prolongar el periodo de protección de nuestros nuevos aparatos es un trámite que llevan a cabo numerosos clientes en este tipo de transacciones. Sin embargo, el consejo de varios expertos en finanzas como Gabriel García puede hacerles cambiar de opinión.” La mayoría de personas paga esta garantía extendida sin pensarlo”, afirma en una de sus publicaciones en TikTok.
Conocer la normativa
Numerosos establecimientos aprovechan el desconocimiento de la normativa de sus clientes, así como la pérdida de tickets y facturas incluidas en la compra, para encarecer el precio de sus productos. Sin embargo, en la propia transacción de estos aparatos viene incluida una garantía de hasta tres años, según la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios.
Por otro lado, esta misma medida obliga a los fabricantes de estos productos a asegurar el stock de piezas de repuesto de los mismos durante los próximos 10 años desde su lanzamiento. Dichas pautas están vigentes desde el año 2022, lo que permite reemplazar o reparar su aparato electrónico durante un mayor periodo de tiempo.
Por esta razón, muchos usuarios pueden prescindir de este servicio en sus próximas adquisiciones tecnológicas, de manera que pueden ahorrarse una cantidad significativa en el proceso. Con esta información en mente, podremos decidir si contratar esta extensión de la garantía particular con un mayor juicio al respecto.
Vivimos en una época de un acentuado consumismo. En este sentido, la ciudadanía realiza al día numerosas compras en diferentes tipos de bienes, siendo la tecnología uno de los sectores con mayor movimiento. Y es que los altos precios que se manejan con ciertos dispositivos orientan a los clientes a ser lo más cuidadosos posible con ellos.