Gonzalo Bernardos, economista, sobre los jóvenes españoles: “Si no tienen suficiente para gastar, llaman a sus padres y ellos se lo dan”
La notable dependencia económica que este sector de la sociedad presenta con respecto a sus progenitores se traduce en una falta de previsión económica realmente preocupante.
El economista Gonzalo Bernardos, profesor de la Universitat de Barcelona. (YouTube: Finect Talks)
La economía doméstica es un factor que se encuentra siempre vigente como preocupación en las mentes de gran parte de la ciudadanía. Dado el panorama actual en cuanto a la subida de precios en numerosos ámbitos de la sociedad, como la vivienda o los bienes de primera necesidad, una actitud de responsabilidad financiera adecuada puede ser la clave para gestionar este tipo de circunstancias.
Este escenario genera un cúmulo de dudas en la población, la cual busca respuestas en múltiples expertos del ámbito económico. Uno de los que ha tratado este tema recientemente es Gonzalo Bernardos, economista y profesor de la Universidad de Barcelona, concentrando su atención en los jóvenes y en la gestión de las finanzas que realizan en la actualidad.
“España ha progresado mucho, las familias de muchos de los jóvenes de la actualidad son de clase media, incluso algunas eran pobres y se han transformado en clase media alta y tienen cuentas diferentes. Si yo quiero disfrutar, me merezco gastar 2500 euros. Si solo tengo (porque es lo que ingreso por mi trabajo) 2000, no hay problema, llamo a mis padres y ellos me lo dan”, reflexionaba el experto en el medio Consumidor Global, comparando la situación con generaciones anteriores.
Finanzas entre los jóvenes
El economista hace hincapié en la tendencia entre la juventud actual de realizar grandes desembolsos orientados al ocio sin tener en cuenta una previsión financiera que suponga una gestión adecuada de sus ahorros. Como contraposición, pone a los jóvenes que crecieron durante las décadas de los 80 y 90 y la necesidad de un mejor control de sus gastos, algo que en el presente ha parecido cambiar.
“Teníamos en nuestras casas una economía de guerra, y sobre todo un control muy importante de los gastos. Unos más, otros menos, cuando nos independizábamos lo llevamos a cabo: si ganábamos a salarios actuales 2000 € habíamos de gastar como máximo 1500 y la variable clave era el gasto, y a la vez el gasto había de ser menos que los ingresos porque para el futuro habíamos de ahorrar”, declara el economista en la publicación de Instagram.
Esto supone que la población joven, incluso en edades algo avanzadas, aún padezcan una importante dependencia económica de sus progenitores. Esa incapacidad de salvaguardar los ahorros para situaciones venideras es especialmente preocupante, teniendo en cuenta que sectores como la vivienda no dan signos de deceleración a corto plazo.
La economía doméstica es un factor que se encuentra siempre vigente como preocupación en las mentes de gran parte de la ciudadanía. Dado el panorama actual en cuanto a la subida de precios en numerosos ámbitos de la sociedad, como la vivienda o los bienes de primera necesidad, una actitud de responsabilidad financiera adecuada puede ser la clave para gestionar este tipo de circunstancias.