Menor de 30, renta media, en una gran empresa o sector público: quién está de baja laboral
Trabajadores públicos, mujeres, jóvenes y empleados de grandes empresas, los perfiles que más están inmersos en procesos de incapacidad temporal
En el año 2025 se superó la cifra del millón de personas de baja al trimestre, según los datos de la EPA. Las ausencias al puesto de trabajo se han convertido en un quebradero de cabeza para las empresas y la Seguridad Social. Pero, ¿quién está de baja en España? La Autoridad Fiscal (AIReF) ha realizado un estudio en profundidad sobre las bajas médicas en España y su descontrol en el marco de su revisión del gasto en incapacidad temporal.
Este estudio revela qué grupos sociales tienen mayor probabilidad de estar de baja, empleando datos del año 2024. La primera conclusión es que las bajas han aumentado de forma genérica en todos los grupos sociales. Esto es, no se trata de un fenómeno impulsado por un tipo de trabajador, sino que se trata de un cambio social generalizado. En buena medida está impulsado por el ciclo económico (cuando la situación es favorable, los trabajadores pierden el miedo a pedir la baja), pero también está fomentado por una regulación laboral más garantista para los trabajadores.
La AIReF detecta que la mayor probabilidad de estar de baja se produce en los trabajadores que previamente han estado de baja. Aquí se unen dos tipos de perfiles: quienes tienen una enfermedad crónica que les obliga a parar de forma recurrente, pero también quienes tienen mayor predisposición a solicitar una baja. El 25% de las personas que se pusieron de baja en 2024 coparon el 55% de las ausencias al trabajo; y el 5% generaron el 25% de las ausencias. Estos porcentajes han aumentado respecto a los niveles prepandemia, lo que indica que la reiteración de bajas está aumentando en España.
En cuanto a las características socioeconómicas, los grupos que piden más bajas son los de trabajadores del sector público, de empresas grandes, jóvenes y mujeres. Por el contrario, los autónomos, hombres y rentas bajas son los que tienen menor propensión a estar de baja.
Estos datos muestran que las causas de las bajas no son sólo médicas, sino que también existe un componente sociolaboral relevante que empuja a unas personas a pedir más la IT que otras. Por ejemplo, los trabajadores de empresas pequeñas apenas se ponen de baja, lo que evidencia que tienen mayor responsabilidad en sus empresas, pero también, mayor control por parte de los empleadores.
Lo mismo ocurre con los trabajadores con bajos ingresos. Las bajas médicas implican una pérdida de ingresos y, en el caso de las contingencias comunes, los trabajadores con cortas carreras de cotización no tienen derecho. El resultado es que muchas familias no pueden permitirse pedir la baja y tienen que seguir trabajando aunque estén atravesando una enfermedad.
Uno de los datos que refleja el estudio de la AIReF es que los jóvenes tienen mayor propensión a solicitar bajas que los mayores. En su caso, lo más frecuente son bajas por enfermedades infecciosas y respiratorias, lo que podría ser consecuencia de su mayor vida social, pero también de una menor tolerancia a este tipo de procesos. También ha aumentado rápidamente el número de bajas por enfermedades mentales entre los jóvenes, lo que puede ser el resultado de sus condiciones económicas más precarias, pero también de mayores problemas para gestionar las dificultades del día a día.
La AIReF también divide estos datos por tipo de patología y variable socioeconómica. Por ejemplo, las enfermedades de huesos son más comunes en mayores de 60 años, mientras que las infecciosas, respiratorias y digestivas, en los menores de 30 años. Y las enfermedades mentales son más habituales entre los 30 y 40 años.
Uno de los cruces muestra que las bajas mentales son más habituales en hogares en los que no hay niños, mientras que las enfermedades de huesos son más comunes en hogares con niños.
Por tramos de renta, los que suelen pedir más bajas son las clases medias (situadas entre el 25% y el 75% de la distribución de la renta). En el caso de las clases bajas, no se pueden permitir la baja por cuestiones económicas, mientras que entre las clases altas, la causa probablemente sea que tienen altas responsabilidades que les impiden bajar el ritmo.
Todos estos datos muestran que, además de las cuestiones estrictamente de salud, existen condicionantes económicos que explican el aumento de las bajas médicas en España. Un proceso que es común a otros países desarrollados y que se relaciona con la buena marcha de la economía (cuando baja el paro, los trabajadores ganan poder de negociación individual) y también con políticas encaminadas a proteger a los trabajadores y que generan un incentivo perverso a aumentar los episodios de incapacidad temporal.
En el año 2025 se superó la cifra del millón de personas de baja al trimestre, según los datos de la EPA. Las ausencias al puesto de trabajo se han convertido en un quebradero de cabeza para las empresas y la Seguridad Social. Pero, ¿quién está de baja en España? La Autoridad Fiscal (AIReF) ha realizado un estudio en profundidad sobre las bajas médicas en España y su descontrol en el marco de su revisión del gasto en incapacidad temporal.