La AIReF alerta de una falta de control de las bajas médicas y pide reforzar su seguimiento
El sistema de control de la incapacidad temporal adolece de problemas de "información, supervisión y seguimiento". El crecimiento de las bajas y del absentismo se ha convertido en un gran problema para las empresas en los dos últimos años
La presidenta de AIReF, Cristina Herrero. (Europa Press/Diego Radamés)
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha detectado una falta de control en España del gasto en bajas médicas, que se han disparado un 60% desde 2017 hasta 2024. El organismo ha revisado el gasto público en incapacidad temporal (IT) que realiza España y que ha aumentado hasta los 16.500 millones de euros en 2024 con cargo a las arcas de la Seguridad Social. Tras analizar esta partida, detecta que existen problemas de "información, supervisión y seguimiento" de las bajas de los trabajadores.
El motivo es que esta prestación es concedida por la Sanidad (médicos de atención primaria del SNS), pero la responsabilidad financiera la asume la Seguridad Social (INSS). "Esta configuración dificulta la correcta internalización del coste económico y genera riesgos de sobreutilización y prolongación innecesaria de los procesos", advierte la AIReF. Esto es, se genera un incentivo perverso a que se concedan más bajas y que su duración sea más larga de lo que sería necesario. Para la Autoridad Fiscal, "se necesita un sistema fuerte de supervisión, de control y de seguimiento y vemos que existen claras limitaciones", ha explicado Cristina Herrero, la presidenta de la institución. Para ello, el INSS tiene que empezar a hacer supervisiones de las bajas médicas de menos de un año de duración, algo que no está haciendo hasta ahora, y así reforzar el control que hacen los médicos de atención primaria. "El INSS está haciendo dejación de funciones", ha alertado Herrero, lo que provoca que se cuelen episodios de fraude.
La AIReF recomienda mejorar los sistemas de control de las bajas médicas con un "fortalecimiento de las capacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social". De esta forma, la Seguridad Social podría realizar intervenciones de control tempranas. Para ello, propone la creación de "una unidad de seguimiento especializada en IT para actuaciones de control, seguimiento y apoyo técnico desde las fases iniciales". Esta unidad podría utilizar la Inteligencia Artificial que permiten detectar cuál es la duración óptima de cada baja médica atendiendo a las particularidades de cada caso y los estándares médicos y así intervenir de forma temprana ante posibles desviaciones.
La Autoridad Fiscal también cree que sería útil hacer un seguimiento prioritario a los trabajadores que estén en incapacidad temporal de forma reiterada, a los médicos que hagan diagnósticos con "desviaciones sistemáticas respecto de los tiempos óptimos" y procesos que "superen umbrales predefinidos de duración". De esta forma, se podría acotar la existencia de bajas que se prolongan en el tiempo sin que exista una razón médica.
La AIReF también considera que es prioritario reforzar el sistema de atención primaria de la Sanidad pública. El organismo detecta que existe una correlación entre la duración de las listas de espera y la prolongación de la incapacidad temporal. El motivo es que con una Sanidad saturada, las citas para conseguir el alta se demoran en el tiempo.
Además, también recomienda mejorar el intercambio de información entre las diferentes instituciones que participan en los procesos de incapacidad temporal para mejorar el seguimiento continuo de los procesos. Por ejemplo, recomienda incorporar elementos de automatización de la gestión de la IT para localizar "patrones de reincidencia a nivel de trabajador, empresa o sector".
Estas recomendaciones van encaminadas a mejorar la gobernanza de la incapacidad temporal con el objetivo de mejorar la eficiencia de este gasto público que está alcanzando niveles muy relevantes. La AIReF advierte que el crecimiento de la IT se debe, principalmente, a las contingencias comunes, que casi se han duplicado desde el año 2017. Una cifra que contrasta con la estabilidad de las contingencias profesionales en este periodo (700.000 episodios al año).
Los datos
La AIReF ha analizado cómo evolucionan las bajas médicas en función de cambios normativos y observa que aumentan con las normas que protegen más a los trabajadores. Esto es, si los trabajadores se sienten más seguros, aumenta su propensión a pedir la baja. Por ejemplo, la reforma laboral que redujo la temporalidad, aumentó el número de bajas médicas. Los trabajadores que apenas se cogían la baja cuando eran temporales, aumentaron esta propensión cuando pasaron a ser indefinidos. Ese hallazgo es relevante, ya que obliga a tener en cuenta que las regulaciones sobre la protección de los trabajadores también tienen un impacto sobre el gasto en incapacidad temporal.
En el año 2017 había 21,4 casos de contingencias comunes por cada 1.000 afiliados, cifra que se ha incrementado hasta 33,9 casos en 2024. Las enfermedades musculoesqueléticas y las respiratorias tienen los niveles más altos de incidencia, sin embargo, las enfermedades que más están creciendo son las infecciosas y las mentales.
También ha aumentado significativamente la duración media de las contingencias comunes, pasando desde 40 días en 2017 a 45,9 días en 2024. Esto es, se trata de bajas que se prolongan en el tiempo.
La AIReF ha detectado dos cuestiones relevantes que ayudan a entender el crecimiento de la IT en los últimos años. En primer lugar, que el 25% de las personas beneficiarias de esta prestación concentran el 55% de los episodios, lo que significa que hay una alta reiteración de casos. En segundo lugar, que las bajas médicas son más habituales en empresas grandes, lo que podría estar relacionado con la sensación de imprescindibilidad que tienen los trabajadores en su empresa o las exigencias de la propia empresa hacia sus empleados.
En cuanto al crecimiento de las bajas, la AIReF detecta que hay muchas más bajas de corta duración y que, en paralelo, las de larga duración se están prolongando más. En primer lugar, las bajas de corta duración (de menos de 16 días de duración, por lo que no implican gasto público) se han disparado un 78%. Por el contrario, las de larga duración que sí implican gasto público han crecido mucho menos, un 29%. Sin embargo, la duración de las bajas de menos de 15 días ha caído un 16% debido al aumento de las bajas de muy corto plazo, principalmente por causas infecciosas. Por el contrario, las bajas que duran más de 16 días se han prolongado casi un 41%.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha detectado una falta de control en España del gasto en bajas médicas, que se han disparado un 60% desde 2017 hasta 2024. El organismo ha revisado el gasto público en incapacidad temporal (IT) que realiza España y que ha aumentado hasta los 16.500 millones de euros en 2024 con cargo a las arcas de la Seguridad Social. Tras analizar esta partida, detecta que existen problemas de "información, supervisión y seguimiento" de las bajas de los trabajadores.