La UE e India dan un codazo a Trump y sellan "la madre de todos los acuerdos"
La cumbre entre la Unión Europea e India este martes ha cerrado las negociaciones para un acuerdo comercial que abre el mercado asiático a los exportadores europeos y ofrece a India una alternativa a EEUU
Firma del acuerdo comercial entre la UE e India. (EFE/Rajat Gupta)
Este lunes se produjo una escena extraña. Bajo el sofocante sol de Nueva Delhi, en mitad del desfile militar del día del 77.º desfile del Día de la República, un vehículo ondeaba la bandera de la Unión Europea. Presentes en el desfile estaban Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que se encuentra en la capital india junto con António Costa, presidente del Consejo Europeo. Acompañaban a Narendra Modi, primer ministro de India. La imagen parecería de ciencia ficción hace solamente unos años, pero el mundo está cambiando de manera tan rápida y brutal que los Veintisiete se están teniendo que adaptar rápidamente. Y hace tiempo que Bruselas identificó a India como uno de los socios cruciales con los que había que estrechar lazos políticos y económicos. El primer viaje que Von der Leyen realizó en su segundo mandato fuera de la UE hace un año fue precisamente a India.
Este martes, la UE ha cerrado con India las negociaciones para un pacto comercial, "la madre de todos los acuerdos", en palabras de Von der Leyen. Se trata de un mensaje a Estados Unidos, pero también al resto del mundo. Mientras los aranceles impuestos por la administración americana de Donald Trump complican el acceso al mercado estadounidense y las prácticas comerciales de China alarman a muchos de sus socios económicos, la Unión Europea trata de potenciar pactos como este o como el recientemente cerrado con Mercosur, el bloque compuesto por Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. "Hemos creado una zona de libre comercio de 2000 millones de personas, en la que ambas partes saldrán ganando económicamente. Hemos enviado al mundo una señal de que la cooperación basada en normas sigue dando grandes resultados", ha celebrado Von der Leyen.
India tiene aranceles medios de un 17%, muy superiores a los de otros países de la región como Tailandia, del 11,5%, Vietnam, justo por debajo del 10%, o Malasia, del 5,6%. La UE ya ha cerrado un acuerdo comercial con Vietnam y está en negociaciones con Malasia y Tailandia, mientras que India ha cerrado en 2022 un acuerdo con Australia y más recientemente, en 2025, con Reino Unido y Nueva Zelanda. Rajesh Agrawal, secretario de Comercio indio, ya habló este lunes dando por hecho el cierre de las negociaciones de un acuerdo "equilibrado y con visión de futuro para una mejor integración económica con la UE". El pacto eliminará los aranceles de India sobre más de un 96% de los bienes que exportan las compañías de la UE. El Ejecutivo comunitario calcula que los beneficios serán de unos 4.000 millones de euros para las empresas europeas. Una fuente comunitaria admite que hay sectores que se han quedado fuera del acuerdo para asegurar el éxito de las negociaciones. Por ejemplo, señalan, no hay capítulo sobre energía y materias primas críticas o contratación pública. Además, se ha permitido a India tener más tiempo para ir introduciendo los beneficios del acuerdo a los exportadores europeos, al ser un país en desarrollo, mientras la UE adelantará gran parte de los beneficios del pacto para los exportadores indios.
La Unión Europea está especialmente interesada en el mercado automovilístico de India, el tercer mayor mercado global por detrás de China y de Estados Unidos, pero en el que las marcas europeas representan únicamente alrededor de un 4% de la cuota de mercado. Actualmente las exportaciones del sector al país asiático afrontan aranceles del 110%, pero el acuerdo comercial que se ha cerrado este martes podría hacer que esos gravámenes comerciales se redujeran de manera importante: hasta el 10%, aunque para una cuota de 250.000 vehículos al año, con el objetivo de que Nueva Delhi pueda seguir protegiendo sus marcas locales. En un momento en el que el sector automotriz alemán pasa por horas bajas, la apertura de un mercado tan importante como el indio será clave para Berlín. Ambos bloques reactivaron las negociaciones en 2021 tras haberlas paralizado en 2013, y estas han ganado especial urgencia en los últimos meses tras el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Algunos de los sectores críticos para India se enfrentan a aranceles de más del 50% por parte de Estados Unidos, y el país tiene mucho margen para escalar como socio comercial de la UE: solamente representa poco más del 2% de las importaciones del mercado comunitario, siendo el noveno socio comercial de los Veintisiete. Al mismo tiempo, y aunque la UE es el segundo socio comercial de Nueva Delhi, Maros Sefcovic, comisario de Comercio, recuerda que "gran parte de la economía (india) está completamente cerrada a los exportadores europeos".
Las dos grandes dificultades en las negociaciones han sido los automóviles y el acero. "No hemos logrado nuestra ambición final, que era liberalizar por completo el comercio en las dos dirección, pero hemos logrado buenas cuotas", defiende una de las fuentes de las negociaciones, que explica que la UE también ha establecido una cuota, de 625.000 por contar Europa con un mercado más grande. Las medidas que la UE ha tomado recientemente aumentando aranceles al acero a nivel global para evitar que inunde el mercado comunitario "han hecho complicado negociar la liberalización del acero", ha explicado la fuente, que recuerda que el 7% de las exportaciones indias a Europa son del sector acerero.
En el sector agrícola y ganadero, los exportadores europeos de vino y bebidas espirituosas afrontan actualmente aranceles del 150%, y pasarán a contar con un gravamen del 20% unicamente para las botellas de más de 10 euros, y del 30% para las más baratas, y también se beneficiará por ejemplo el sector del aceite de oliva, que estará libre de aranceles. Para los productos de India "no se han hecho concesiones para el azúcar, etanol, arroz, carne de vacuno, carne de gallina, plátano, miel y ajo", ha defendido otra fuente de la negociación. "Los importadores indios tendrán que respetar los estándares sanitarios europeos, y el acuerdo no va a relajar estos estándares de ninguna manera", ha apuntado la misma fuente, sabiendo que el sector primario es el más sensible a estos acuerdos, como ha ocurrido con el pacto entre la UE y Mercosur.
La eliminación de gravámenes comerciales no será inmediata, y en la mayoría de los casos se hará en un plazo de entre cinco y diez años por el lado de India. Por ejemplo, la maquinaria y los equipos eléctricos, el principal bien que la UE exporta a India, por valor de 16.300 millones de euros en 2024 y que actualmente afronta aranceles de hasta el 44%, estará libre de tarifas en un plazo de diez años, aunque en la mayoría de los casos tomará entre cinco y siete años.
Uno de los puntos sensibles de la negociación es el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), una normativa europea que establece un precio a las importaciones de productos para los que se requiere una alta emisión de carbono, como por ejemplo el sector acerero o de fertilizantes, con el objetivo de igualar las condiciones entre los productores locales, que se enfrentan a una regulación ecológica estricta, y los productores de países terceros. Para India este punto ha sido muy relevante, especialmente teniendo en cuenta que una de sus principales exportaciones es el acero, que, además, tiene que encontrar nuevos mercados tras el nuevo aumento de los aranceles por parte de EEUU.
Este lunes se produjo una escena extraña. Bajo el sofocante sol de Nueva Delhi, en mitad del desfile militar del día del 77.º desfile del Día de la República, un vehículo ondeaba la bandera de la Unión Europea. Presentes en el desfile estaban Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que se encuentra en la capital india junto con António Costa, presidente del Consejo Europeo. Acompañaban a Narendra Modi, primer ministro de India. La imagen parecería de ciencia ficción hace solamente unos años, pero el mundo está cambiando de manera tan rápida y brutal que los Veintisiete se están teniendo que adaptar rápidamente. Y hace tiempo que Bruselas identificó a India como uno de los socios cruciales con los que había que estrechar lazos políticos y económicos. El primer viaje que Von der Leyen realizó en su segundo mandato fuera de la UE hace un año fue precisamente a India.