Lagarde replica a Mark Carney y descarta la ruptura del orden mundial: "Hay mucho ruido"
Descarta que el mundo esté atravesando un momento de "ruptura", sino más bien una transición, en la que la IA puede promover el crecimiento o fomentar la desigualdad
Christine Lagarde, presidenta del BCE. (Reuters/Denis Balibouse)
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha descartado este viernes que el mundo esté atravesando un momento de "ruptura", sino más bien una transición, en la que la Inteligencia Artificial (IA) puede promover el crecimiento o fomentar la desigualdad.
En la jornada de clausura del Foro de Davos, Lagarde ha replicado a lo afirmado hace pocos días en el mismo encuentro por el primer ministro canadiense, Mark Carney, que habló de "ruptura" del orden establecido y del mundo tal y como lo conocemos.
Para Lagarde esta ruptura no es tal, sino una encrucijada ante la cual se presentan varias alternativas, aunque todo pasa por tener claras las prioridades, distinguir con honradez "las señales del ruido" y aprovechar una herramienta completamente nueva, la IA, que puede inclinar la balanza hacia el incremento del crecimiento o hacia el aumento de la desigualdad.
"Esa es una de las conclusiones que saco de aquí: tenemos que distinguir las señales del ruido, tenemos que ser honestos con las cifras que utilizamos", ha destacado durante la presentación de las perspectivas económicas para 2026, con la que se cierra cada año el Foro Económico Mundial (WEF) que se celebra en la población alpina.
"Creo que esta semana ha habido mucho ruido, y ha sido una semana tremendamente interesante y fascinante desde todos los puntos de vista. Pero nuestro deber como banqueros centrales, nuestro deber como economistas, es distinguir las señales del ruido", ha precisado.
Lagarde ha indicado que se oyen "muchas cifras circulando y de crecimiento enormes", que "deben definirse e identificarse".
La presidenta del BCE ha sido tajante al criticar, sin citarlo expresamente, las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al libre comercio, que, en la práctica, es -según ella- "un río imparable" que no se puede encauzar.
En este punto, la directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, ha resaltado el durísimo golpe que ha sufrido el comercio mundial en los últimos tiempos, "el mayor de los últimos 80 años", del que no se ha repuesto y cuyos efectos negativos han repercutido sobre todo en los países menos desarrollados.
En la misma línea, la directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, ha puesto el foco en el crecimiento como uno de los fundamentos de la expansión económica a nivel global.
Y ambas han señalado a la IA, que ha reducido costes tanto de consumidores como de productores y distribuidores, como el elemento que, en los próximos años, afectará en mayor medida a la actividad económica, para bien siempre y cuando se generalice su uso y no se quede restringida sólo para unos pocos.
Georgieva ha constatado, al igual que el resto de participantes en el debate, que el mundo está cambiando, "de eso no hay duda", si bien ha hecho un llamamiento a "no tener miedo" por el hecho de que todo vaya a ser diferente a cómo es y a como ha sido hasta ahora.
En sus conclusiones, la presidenta del BCE ha recalcado que la cooperación es ahora más necesaria que nunca, ya que la IA "necesita ingentes cantidades de datos, de capital y de energía", y las restricciones en la circulación de estos tres elementos repercutirán de forma negativa en el crecimiento y en el aumento de la desigualdad.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha descartado este viernes que el mundo esté atravesando un momento de "ruptura", sino más bien una transición, en la que la Inteligencia Artificial (IA) puede promover el crecimiento o fomentar la desigualdad.