Roland Berger señala a España como el "éxito silencioso de Europa" por su economía
La consultora presenta un informe en el que destaca la capacidad de crecimiento y diversificación de España y anticipa que las reformas adecuadas elevarán el potencial de crecimiento hasta el 2%
Las casas de análisis que conforman el Panel de Funcas coinciden en que la economía española se desacelerará en los próximos años hacia las tasas de crecimiento potencial del país. De hecho, hay dos de los participantes (la Cámara de Comercio y Mapfre Economics) que apuntan a un avance del PIB del 1,9% este año, ya por debajo del 2%. Sin embargo, la previsión del conjunto de panelistas ha vuelto a mejorar, subiendo hasta el 2,2%, ante las señales de fortaleza que sigue mandando la economía.
No es habitual que un país supere sistemáticamente las previsiones, lo que indica que existe una fortaleza que las casas de análisis no han sabido interpretar. La consultora Roland Berger cree que España es un "modelo a seguir para otros países de Europa" y que puede consolidarse como "el éxito silencioso de Europa" si juega bien sus cartas.
Así lo señala en un informe sobre la economía europea publicado en el marco del Foro Económico Mundial que se celebra esta semana en Davos. El desempeño de la economía española en los últimos años, sumado al potencial de crecimiento que tiene en el futuro, hace que la consultora ponga a España como un caso de éxito.
"España, considerada durante mucho tiempo un país rezagado, se ha convertido silenciosamente en el país europeo con mejor desempeño", señala el informe. Nada nuevo hasta aquí, ya que España lleva varios años liderando el crecimiento entre las economías desarrolladas globales.
La principal novedad está en el potencial de crecimiento futuro. Roland Berger cree que España tiene capacidad para mantener un avance del PIB del 2% de forma sostenida si aprovecha sus ventajas. Es la primera vez en décadas que España tiene un horizonte económico que mejora el que tiene el resto del continente.
La consultora señala que España "se ha reinventado" tras los años del fracaso de la burbuja inmobiliaria. Las reformas realizadas durante la crisis financiera y en los años inmediatamente posteriores han logrado "restaurar la competitividad del país". En concreto, Roland Berger señala tres cambios importantes. El primero, la flexibilidad del mercado laboral, que fue desarrollada durante el Gobierno del Partido Popular y que no ha sido desmontada tras la reforma aprobada por el Gobierno de coalición. El segundo es el "crecimiento salarial moderado", lo que no es precisamente una buena noticia para los trabajadores, pero que ha dado competitividad al país. Y el último son las reformas estructurales.
"Tras años de arduas reformas tras la crisis financiera, España se ha reinventado"
Todo ello ha permitido a España "diversificarse más allá del turismo". A pesar de que los servicios no turísticos hayan pasado desapercibidos, son el gran motor de crecimiento de la economía del país. "Los servicios no turísticos, como la tecnología y la ingeniería, generan ahora más ingresos que el propio turismo", remarca la consultora.
Estas ganancias de competitividad coinciden con un momento en el que España tiene una oportunidad histórica por la "energía renovable barata" que es capaz de generar. "La fuerte inversión en energía eólica y solar ha impulsado la competitividad industrial, atrayendo a industrias con un alto consumo energético e importantes inversores como Amazon Web Services, que planea invertir 16.000 millones de euros en centros de datos", remarca Roland Berger.
Hace unos meses, la Cámara de Comercio de EEUU en España ya señalaba a las empresas americanas la ventaja que ofrece España en la carrera por la energía barata. En su opinión, el país está "bien posicionado para duplicar el peso de la industria, alcanzando un 22% del PIB para el año 2035".
Roland Berger señala que estos factores dan a España un gran potencial de crecimiento, pero para aprovecharlo, tiene que adoptar buenas políticas públicas. La consultora cree que España podría mantener un crecimiento de alrededor del 2% anual en el futuro, lo que sería un gran éxito para el país. Los analistas calculan que el crecimiento potencial del país está más cerca del 1% anual, lo que significaría duplicar el ritmo de avance de la economía.
En concreto, la consultora señala dos áreas de acción prioritarias. La primera es la reducción de las trabas burocráticas, que son un problema histórico en España. La simplificación de la normativa, unida a la eliminación de medidas innecesarias, daría un impulso importante al país. Sobre todo, teniendo en cuenta que la regulación está fragmentada entre las diferentes administraciones y que, en muchos casos, se solapa.
La segunda es la educación. España tiene un doble problema: el abandono temprano de los jóvenes y los pobres resultados incluso de quienes siguen estudiando, como muestran recurrentemente los informes PISA. De ahí que la consultora considere necesario "reformar la educación". En los últimos años se ha logrado un avance importante con la FP dual que ha sido aplaudida por empresas y sindicatos, pero todavía hay mucho por hacer en este frente.
Si España lo consigue, podrá "consolidar su posición como la historia de éxito silencioso de Europa", explica Roland Berger. La parálisis política es un gran problema para el país en este momento histórico, mientras las amenazas económicas se acumulan, como la de la vivienda. Además, el reto que tiene ahora España ya no es de cantidad de crecimiento, sino de calidad. Esto es, que el avance del PIB permita mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Y ello pasa por lograr mejoras de la productividad y avances salariales que necesitan de un nuevo impulso reformista.
Las casas de análisis que conforman el Panel de Funcas coinciden en que la economía española se desacelerará en los próximos años hacia las tasas de crecimiento potencial del país. De hecho, hay dos de los participantes (la Cámara de Comercio y Mapfre Economics) que apuntan a un avance del PIB del 1,9% este año, ya por debajo del 2%. Sin embargo, la previsión del conjunto de panelistas ha vuelto a mejorar, subiendo hasta el 2,2%, ante las señales de fortaleza que sigue mandando la economía.