Adiós al impuesto de sucesiones: los herederos pueden eludir el pago si incluyen esta cláusula en el testamento
Todos los herederos están obligados a liquidar este tributo. El problema surge cuando no se dispone de liquidez inmediata, una situación habitual que puede retrasar o complicar el acceso a la herencia
El impuesto de sucesiones sigue siendo uno de los trámites que más inquietud genera tras el fallecimiento de un familiar. (iStock)
Elimpuesto de sucesiones sigue siendo uno de los trámites que más inquietud genera tras el fallecimiento de un familiar. En España, todos los herederos están obligados a liquidar este tributo. El problema surge cuando no se dispone de liquidez inmediata, una situación habitual que puede retrasar o complicar el acceso a la herencia.
Aunque su pago es obligatorio para poder disponer legalmente de los bienes heredados, existe una fórmula prevista en la normativa que permite a los herederosevitar adelantar dinero de su propio bolsillo si el testamento incluye una cláusula concreta. La solución pasa por una previsión testamentaria específica: destinar el tercio de libre disposición al pago del impuesto. De este modo, el abono se realiza con cargo a la propia herencia y no con fondos personales de los beneficiarios.
Si el testamento establece expresamente que el tercio de libre disposición se destina al pago del impuesto de sucesiones, los herederos pueden utilizar parte del caudal hereditario para cumplir con la obligación fiscal. Esta posibilidad resulta especialmente relevante cuando los bienes heredados no son líquidos o cuando los beneficiarios no pueden asumir el desembolso inicial.
Tal y como explica el Banco de España, la normativa permite que las entidades financieras autoricen la disposición de fondos de la propia cuenta del fallecido para el pago del impuesto, siempre que se solicite de forma expresa y se cumpla con los requisitos legales. Antes de facilitar información o permitir el acceso a los fondos de una persona fallecida, las entidades exigen una serie de documentos obligatorios. Entre ellos se encuentran el certificado de defunción, el certificado del Registro de Actos de Última Voluntad y una copia autorizada del último testamento.
Además, para poder disponer de los bienes, los herederos deben presentar el documento de adjudicación y partición de herencia y justificar el pago del impuesto de sucesiones o su exención. El motivo es que las entidades actúan como responsables subsidiarias del tributo, según recoge el artículo 8 de la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
La normativa permite que, a solicitud de los herederos, el banco utilice fondos de la propia cuenta del fallecido para abonar el impuesto. En ese caso, la entidad emite un cheque o realiza una transferencia a nombre de la Agencia Tributaria o de la consejería de Hacienda autonómica correspondiente, exclusivamente para ese fin. Si no se presenta la documentación exigida, la entidad puede retener únicamente el importe necesario para garantizar el pago del impuesto, aunque no puede bloquear la totalidad del saldo. Incluso cuando se solicita un aplazamiento o fraccionamiento, la responsabilidad subsidiaria del banco se mantiene, lo que puede limitar el acceso a los fondos.
Por todo ello, esta cláusula se trata de una herramienta de planificación sucesoria. Su función es facilitar el pago con cargo a la herencia antes del reparto, reducir bloqueos bancarios y evitar tensiones entre herederos en un momento especialmente delicado. Incluir esta previsión en el testamento permite afrontar el impuesto de sucesiones con mayor seguridad jurídica y sin necesidad de recurrir a recursos personales, convirtiéndose en una decisión clave para ordenar correctamente la transmisión del patrimonio.
Elimpuesto de sucesiones sigue siendo uno de los trámites que más inquietud genera tras el fallecimiento de un familiar. En España, todos los herederos están obligados a liquidar este tributo. El problema surge cuando no se dispone de liquidez inmediata, una situación habitual que puede retrasar o complicar el acceso a la herencia.