¿Cómo quedan las pensiones y el IMV en el año 2026? Lo que deben saber los jubilados tras las subidas
Afectan tanto a quienes ya reciben una paga mensual como a quienes accederán al sistema este año, con incrementos que buscan amortiguar el impacto del encarecimiento de la vida y reforzar la protección de los ingresos más bajos
El año 2026 llega con cambios relevantes para millones de personas que cobran una pensión o el Ingreso Mínimo Vital (IMV). El Gobierno ha confirmado una nueva revalorización de estas prestaciones, con el objetivo de proteger el poder adquisitivo frente a la inflación y reforzar las ayudas destinadas a los hogares con menos recursos. Las subidas no serán iguales para todos: mientras la mayoría de pensiones aumentan un 2,7%, las cuantías más bajas lo harán a un ritmo mayor.
La revalorización general del 2,7% afecta a las pensiones contributivas y de clases pasivas, incluidas las de jubilación, incapacidad permanente, viudedad u orfandad. En la práctica, para quien cobra una pensión media de jubilación, situada en torno a los 1.500 euros mensuales, el incremento supone algo más de 40 euros al mes repartidos en 14 pagas. Esta subida está ligada al IPC medio del año anterior, tal y como establece la reforma de pensiones, para evitar pérdidas de poder adquisitivo.
Las pensiones mínimas vuelven a situarse por encima de la media en cuanto a incrementos. En 2026 subirán algo más de un 7% y, en los casos de jubilación con cónyuge a cargo o viudedad con cargas familiares, el aumento alcanzará el 11,4%. Esto se traduce en subidas mensuales significativas: por ejemplo, la pensión mínima de jubilación en hogares unipersonales se acerca ya a los 940 euros al mes, mientras que con cónyuge a cargo supera los 1.250 euros.
También crecen con fuerza las pensiones no contributivas, que aumentan un 11,4%. A partir de enero, la cuantía íntegra mensual se sitúa en torno a los 629 euros, una subida pensada para acercar estas prestaciones al umbral de la pobreza. En la misma línea, las pensiones del antiguo SOVI (Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez) experimentan un incremento superior al 7%, reforzando así las ayudas más bajas del sistema.
¿Qué sucede con el IMV en España?
El Ingreso Mínimo Vital comparte ese mismo incremento del 11,4%. En el caso de un hogar unipersonal, la renta garantizada se eleva hasta aproximadamente 734 euros mensuales en 12 pagas, aunque la cantidad final depende de los ingresos previos de la familia. Además, se mantienen los complementos que elevan la ayuda para familias monoparentales y para aquellas con personas con discapacidad, así como el complemento de ayuda a la infancia, que sigue aportando una cantidad mensual por cada menor a cargo.
Otro de los cambios clave de 2026 tiene que ver con el cálculo de la pensión. A partir de enero comienza a aplicarse el nuevo periodo de cómputo opcional previsto en la reforma de 2023. Los futuros jubilados podrán elegir entre calcular su pensión con los últimos 25 años cotizados o hacerlo con los mejores 27 años dentro de los últimos 29. La Seguridad Social aplicará automáticamente la opción más favorable para el trabajador, un elemento que puede beneficiar especialmente a carreras laborales irregulares.
En cuanto a la edad de jubilación, se da un nuevo paso en el calendario de transición hacia los 67 años. En 2026, la edad legal ordinaria será de 66 años y diez meses, salvo para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses de cotización, que podrán seguir jubilándose a los 65. También se mantienen las reglas de la jubilación anticipada, con penalizaciones que varían según los años cotizados y que siguen ajustándose progresivamente.
Por último, la pensión máxima del sistema también se actualiza. En 2026 rozará los 3.360 euros mensuales en 14 pagas, una subida algo superior a la general debido al mecanismo acordado para que las prestaciones más altas crezcan ligeramente por encima del IPC. A ello se suma el complemento para reducir la brecha de género, que aumenta en la misma proporción que el resto de pensiones contributivas y sigue ganando peso tras los cambios introducidos por la jurisprudencia europea.
El año 2026 llega con cambios relevantes para millones de personas que cobran una pensión o el Ingreso Mínimo Vital (IMV). El Gobierno ha confirmado una nueva revalorización de estas prestaciones, con el objetivo de proteger el poder adquisitivo frente a la inflación y reforzar las ayudas destinadas a los hogares con menos recursos. Las subidas no serán iguales para todos: mientras la mayoría de pensiones aumentan un 2,7%, las cuantías más bajas lo harán a un ritmo mayor.