Otro arrastre de pies con Trump: récord de gasto de España y de la UE en armas de EEUU
El rearme rápido iniciado con la invasión rusa de Ucrania e intensificado con el nuevo objetivo de la OTAN profundiza la dependencia comunitaria a corto y a medio plazo de la industria de defensa estadounidense
Lanzador de misiles Patriot, sistema que la UE compra a EEUU. (US ARMY)
El Gobierno de España lleva meses marcando perfil propio frente a las políticas de Trump. A diferencia del resto de países de la Unión Europea, España se negó a incrementar el gasto en defensa al 5%, nuevo objetivo a diez años establecido por la OTAN, y ha condenado junto con la izquierda latinoamericana el secuestro de Maduro. No obstante, la realidad es más compleja y las dependencias estratégicas no finalizan de la noche a la mañana con comunicados políticos.
España no está gastando –ni tiene intención de hacerlo– un 3,5%+1,5% del PIB en defensa, pero sí ha elevado los desembolsos en 2025 con la intención de llegar hasta el entorno del 2%, compromiso firmado en 2014 y nunca alcanzado desde entonces. Esto ha supuesto un impulso rápido en la demanda para una oferta insuficientemente dimensionada tanto en España como en la UE, lo que ha llevado, como se anticipaba, a comprar más armamento a EEUU.
La externalización de la defensa de la UE a través de la OTAN durante décadas ha generado una dependencia estratégica difícil de solucionar en el corto plazo. Por ello, el incremento repentino de los presupuestos comunitarios en las áreas de seguridad y defensa, iniciado con la invasión rusa de Ucrania, pero intensificado en 2025, se está traduciendo en más compras al país dirigido por Trump. La amenaza de la administración estadounidense sobre Groenlandia es cada vez más creíble y pilla a la UE en pleno inicio de su plan de rearme para tratar de ser más independiente en el medio plazo.
En este contexto, las compras de armamento de España a EEUU han aumentado en 2025 y marcan ya un nuevo récord histórico. Según los datos aduaneros de la Agencia Tributaria, las importaciones de armas (código 93) y de tanques (código 8710) a EEUU han supuesto un gasto de 70,5 millones de euros entre enero y octubre del pasado año. El incremento es del 61,2% respecto al mismo periodo de 2024 y la cifra es la mayor de la serie histórica disponible, desde 1995.
En general, España ha gastado 374,5 millones en importaciones de armamento en los diez primeros meses de 2025, un 9,8% más, y la mayor parte ha sido comprado a países de fuera de la Unión Europea: el 57,6% este año frente al 54,2% del anterior. Aun teniendo en cuenta las limitaciones de estos datos, que solo reflejan una parte del comercio de armas bajo epígrafes muy concretos, se evidencia que una porción del esfuerzo financiero de 2025 para cumplir con la OTAN ha beneficiado a las industrias de defensa extranjeras, especialmente a la estadounidense.
Según la desagregación que permite Datacomex, los grupos de productos en los que se aprecia un mayor repunte de importaciones de España a EEUU son las "armas de guerra" (especialmente, las piezas de artillería como cañones, obuses y morteros) y las "bombas, granadas, torpedos, minas, misiles y municiones similares de guerra y sus partes". Estos epígrafes suponen la mayor parte de los productos armamentísticos provistos por EEUU en los diez primeros meses del año pasado, ya que suman un gasto de 62,7 millones de euros.
En contraste, en los últimos meses del año ya se aprecia el impacto del embargo de armas a Israel formalizado en septiembre, antes del cual se produjo un repunte en las compras. Entre junio y octubre, España efectuó un gasto prácticamente cero en armamento israelí, aunque ha trascendido la aprobación de alguna excepción, como la reflejada en el Consejo de Ministros del 23 de diciembre, que habilita la transferencia de material de defensa y doble uso israelí para Airbus por motivos de "intereses nacionales".
Las consecuencias de las prisas
A pesar de la oposición del Gobierno español al rearme y a las políticas de Trump, la realidad es que EEUU se consolida como el primer proveedor de armas para España en 2025 ante la incapacidad del mercado comunitario para abastecer las necesidades y la situación es bastante similar en el conjunto de la UE. Según los datos aduaneros que reporta Eurostat, los 27 compraron armamento a EEUU por valor de 1.636 millones de euros entre enero y octubre de 2025, lo que sitúa al país como segundo proveedor, solo por detrás de Corea del Sur (con 2.406 millones). Aunque el incremento es generalizado, el de EEUU destaca con un 45,3% en un año.
Estos datos no suponen una sorpresa, ya que el fenómeno fue anticipado por expertos e incluso por miembros de la OTAN. El diplomático español en la Alianza Atlántica Javier Colomina, representante especial del secretario general para el Vecindario Sur, reconocía en esta entrevista en El Confidencial que la UE "sigue comprando mucho a EEUU porque la industria de la defensa europea está muy fragmentada y no tiene capacidad para dar respuesta al aumento de la inversión". Incidió en que la industria europea no produce una serie de tecnologías, como cazas de quinta generación, por lo que se siguen adquiriendo F-35 estadounidenses.
"Las industrias nacionales tienen que florecer, pero no siempre una industria nacional va a ser capaz de producir al mismo nivel y con la misma tecnología que un país que produce para un millón de soldados con 350 millones de habitantes", advirtió Colomina dando a entender que independizarse de EEUU en defensa es poco factible. "Sé que es difícil, y sé que muchas veces hay que tragarse un poco el orgullo, pero mi consejo es que sigamos trabajando en la relación trasatlántica", añadió.
Las visiones más europeístas opinan ligeramente distinto. Según señalan los economistas Juan Mejino-López y Guntram B.Wolff en un artículo publicado en octubre de 2025 en Bruegel, el aumento de gasto en defensa a corto plazo no se traduce automáticamente en creación de capacidad industrial europea significativa sin políticas de apoyo a la producción y a la cooperación industrial.
Los autores analizan solo elprograma de ventas militares al extranjero del gobierno de EEUU, FMS por sus siglas en inglés, y demuestran que la UE "ha incrementado sustancialmente sus compras a la industria de defensa estadounidense durante los últimos cuatro años, profundizando su dependencia a corto y medio plazo". Este análisis excluye las ventas directas entre empresas, por lo que no informa de toda la foto, pero aproxima la magnitud del problema desde otro punto de vista.
Según los cálculos del estudio, entre 2017 y 2021 la cartera de FMS para los aliados europeos de Estados Unidos fue de un promedio de 11.000 millones de dólares, pero en 2024 alcanzó los 76.000 millones de dólares. Para el conjunto de los países europeos de la OTAN, las compras realizadas a EEUU a través del citado programa representaron el 50,7% de su gasto en equipo militar entre 2022 y 2024, frente al 27,83% entre 2019 y 2021.
Por ello, los economistas concluyen que "la fuerte dependencia de la producción estadounidense para un rearme rápido crea un efecto de bloqueo que favorecerá a los productores estadounidenses a largo plazo, dificultando la creación de alternativas nacionales". En su lugar, proponen que los políticos europeos planifiquen un plazo de rearme más largo para ciertas armas a fin de que los productos nacionales se puedan desarrollar.
Además, sostienen que al aumentar el gasto en tecnología militar estadounidense en programas de dotación a medio plazo, como son los tramitados por el FMS, Europa ha reforzado el dominio estadounidense en ciertas tecnologías al facilitarles mayor demanda y beneficios. "Esto ha creado una situación en la que, a pesar del mayor gasto europeo, el liderazgo tecnológico de Estados Unidos podría estar creciendo", alertan. En definitiva, se trata de un bucle de dependencias y contratiempos del que está por ver cómo sale parada la UE.
El Gobierno de España lleva meses marcando perfil propio frente a las políticas de Trump. A diferencia del resto de países de la Unión Europea, España se negó a incrementar el gasto en defensa al 5%, nuevo objetivo a diez años establecido por la OTAN, y ha condenado junto con la izquierda latinoamericana el secuestro de Maduro. No obstante, la realidad es más compleja y las dependencias estratégicas no finalizan de la noche a la mañana con comunicados políticos.