José Almansa: "Es una gran mentira decir que el orden es bueno y el caos malo"
El mundo cambia, y lo que propone en esta entrevista José Almansa es romper con los clichés del pasado. En particular, con los que capan la capacidad de la condición humana para reinventar el futuro. Las sociedades se aburguesan, sugiere
José Almansa, fundador de Impact HUB Madrid, LOOM y la metodología Grasshopper. (Cedida)
Caos y orden, orden y caos. A priori son términos antagónicos, pero para José Almansa (Valencia, 1975) son expresiones que se complementan, que se necesitan. Almansa, fundador de diversos métodos de gestión empresarial, ha puesto en circulación en su nuevo ensayo el término innovación caórdica, que es la síntesis perfecta del caos y del orden. En su opinión, lo verdaderamente disruptivo es aprender desde cero y no dejarse llevar por las inercias social o académicas. En esta entrevista cuenta su tesis para que las empresas avancen. Almansa es fundador de Impact HUB Madrid, LOOM y la metodología Grasshopper® aplicada en universidades y corporaciones.
PREGUNTA. ¿Qué es la innovación caórdica?
RESPUESTA. Se lo respondo con un ejemplo que aparece en el libro. La naturaleza es caórdica. No juzga el caos como malo y el orden como bueno. Necesita de los dos, del orden y del caos. La vida surgió en nuestro planeta de una mutación. Los seres unicelulares se desarrollaron en el caos, y eso permitió la evolución y la existencia de nuevas formas de vida, pero el orden también es imprescindible en la naturaleza. Permite estabilidad y que los sistemas funcionen. Eso es la innovación caórdica. Yo lo que intento es cambiar un proceso de ideación basado en ideologías que lleva cinco siglos funcionando. El mecanismo que propongo es muy simple: yo detecto una necesidad no resuelta, que es un problema o una oportunidad, y luego puedo generar un reto y una solución. Esto que parece muy sencillo, muy simple, es de un calado enorme porque lo que estamos haciendo es cambiar toda la psicología de cómo ha funcionado el mundo occidental desde hace medio milenio. Bacon [Francis] dijo: "Hay que cambiar ídolos por ideas". Desde los cinco años te han dado una serie de ideas, de patrones, que te han generado una sensación de que tú eres de una manera determinada.
P. Pero somos hijos de nuestra historia y de nuestro ADN. Decía Newton que caminamos a hombros de gigantes. Todo nuestro conocimiento viene del pasado.
R. Sí, pero al final tú no eres nada en el sentido de que tú lo único que has hecho es ceder toda tu responsabilidad y toda tu autonomía. Toda tu conciencia innata con la que has nacido, a una idea, a una ideología. Eso te permite no estar todo el día pensando, me gusta o no me gusta, te evita el tener ese estrés. De alguna manera te acomodas y está fenomenal porque ya puedes vivir. Y ya vives conforme a unas reglas que tú mismo has asumido.
P. ¿Y qué propone?
R. Pienso que debemos detectar la necesidad y después generar una solución. Lo primero es saber cuál es tu necesidad. La pregunta es: ¿cómo llegamos a la necesidad no resuelta? Pues a través de la innovación caórdica, que busca volver a nuestro consciente. Siempre nos han dicho que el orden es bueno y el caos es malo, y así funciona nuestro inconsciente. Tú nunca has escuchado hablar del agente del caos, sin embargo, al policía le llamas agente del orden. ¿Y por qué? Porque el orden es lo bueno y el caos es lo malo. Y esto es una cosa que nos ha condicionado. Desde pequeño te han dicho: "ordena tu cuarto", "eres un caos"... Eso es una gran mentira, la naturaleza utiliza el caos y utiliza el orden. Yo todo esto me lo llevo a un contexto empresarial, social, humano, y lo que digo es vamos a probar qué pasaría si juntáramos el caos y el orden.
"Lo que hago es decir, ¿qué es el caos?, y el caos es donde está la creatividad absoluta, lo nuevo"
P. Pero vivir en el caos puede destruir el orden anterior que nos ha dado estabilidad, como usted reclamaba.
R. No, ahí está la clave. Lo que yo hago es decir, ¿qué es el caos?, y el caos es donde está la creatividad absoluta, todo lo nuevo. En una escala entre el cero y el uno, en el cero absoluto sólo habría creatividad, y saldrían cosas increíbles, maravillosas, pero no te servirían de nada porque no darían resultado. ¿Por qué? Porque no tienes nada de orden. Si estuvieras en el uno absoluto, lo que te ocurriría es que tendrían resultados, pero nunca harías nada nuevo. Esto es muy importante a nivel de empresa. Si vamos a una startup, ¿dónde está más cerca?, en el caos o en el orden? En el caos. El caos necesita romper, no hacer lo mismo que hace todo el mundo. ¿Qué le ocurre a la startup si se queda demasiado tiempo cerca del caos y no hace un viaje al orden? Que no avanza. Muere. Ha desarrollado cosas increíbles, novedosísimas, pero no estamos educados a trabajar con el caos, ¿no?
P. Sugiere que la sociedad se está aburguesando y que las empresas prefieren el orden a la disrupción creativa. Justo lo contrario de lo que plantea Schumpeter cuando hablaba de destrucción creativa.
R. ¿Se acuerda de BlackBerry, Nokia o Motorola? En su día generaron el caos, con cuotas de mercado del 63% en 2007. Lo que te dice la innovación caórdica es que tú puedes navegar en el caos sin destruir nada. De lo que se trata es de averiguar dónde, en qué posición, se encuentra tu empresa. Es decir, identificar cuáles son las necesidades no resueltas, y en ese momento te darás cuenta de si camina hacia el orden o el caos.
Almansa con su libro 'Innovación Caórdica'. (Cedida)
P. ¿Por qué en el libro plantea permanentemente la idea de que la ideología es castrante? Las ideologías han favorecido el progreso. Sin ideología ganan los poderosos.
R. Porque hoy en día las ideologías no nos representan. Si yo te preguntara: ¿quieres un escudo social que proteja a toda la sociedad? Seguramente, diría que sí. Pero si pregunto, ¿quieres tener oportunidades independientes o propias?, dirías también que seguramente sí. O sea, no es incompatible. Lo que yo digo es que las ideologías no te permiten evolucionar ni traer lo nuevo porque lo que te están diciendo es cómo tienes que pensar.
P. Es verdad que pueden encorsetar, pero las ideologías también dan coherencia al pensamiento.
R. La coherencia la dan tus necesidades no resueltas que tienen los ecosistemas en los que vives. Ahí sí que tienes una coherencia absoluta. Ninguna ideología puede resolver todos los conflictos no resueltos. La socialdemocracia o los partidos democristianos no son lo mismo de los años 30 del siglo pasado, pero aún así no te sirven porque yo no estoy hablando de los conflictos, estoy hablando de necesidades no resueltas. No están abarcando las oportunidades. Si hago un programa político y lo baso en unas ideas que son principalmente antiguas, no va a resolver nuestras necesidades. Las personas van a ir cada vez más rápido de lo que una ideología puede responder. Entonces, no me sirve ese patrón. Si pudiera detectar las necesidades no resueltas de las personas, de la sociedad, e incorporar las soluciones, entonces puedo hacer un contrato político real, pero no es así.
"Si hago un programa político y lo baso en ideas antiguas, no va a resolver nuestras necesidades"
P. ¿Esas soluciones individuales que usted propone para resolver los problemas no resueltos no se parece mucho a la antipolítica? Lo digo porque está pidiendo una sociedad que no existe en la que cada individuo tenga capacidad cognitiva para entender un mundo complejo y dar su propias soluciones.
R. Yo pensaba como tú, pero he descubierto que no. Lo que digo es que debemos utilizar el caorden para detectar necesidades no resueltas. Y cuando las tengas vas a encontrar la solución, vas a agruparlas con las que están relacionadas con tu idea de negocio. No soy demasiado individualista, no creo en una sociedad en la que se busque el caos para tener una posición de dominio y de poder. Cuando estás en un ámbito de comunidad, lo que haces es un diálogo con toda la comunidad. Por eso mismo no vale la queja. Lo primero que propongo es un cambio radical en cómo concebimos la política. El mejor sistema de gobernanza del mundo es el que la gente crea que es útil.
P. ¿La solución contra el despoblamiento son los nómadas digitales? Es decir, emprendedores que busquen esas soluciones individuales en entornos dinámicos.
R. Ahora tenemos un país que puede ser líder en atracción de talento mundial. Lo tenemos todo. Lo que pasa es que tienes que organizarlo. Están llegando nómadas digitales a Lanzarote o a Málaga. Hace unos meses salió un estudio de una consultora que decía que la causa número uno por la que el talento elige en qué empresa va a trabajar es que le dejen trabajar desde donde quiera. Va a haber un cambio absolutamente en la movilidad y España puede ser el gran coworking del mundo. Madrid está llena de nómadas, pero nadie los conoce. El problema es que nadie les ha dicho, por falta de planificación, que se pueden ir a Teruel y vivir una vida increíble o que se puede ir a un pueblo de Cáceres.
P. ¿Qué es la agencia de rating social que planteas en el libro?
R. La agencia de rating social es un ejemplo realmente de cómo una serie de necesidades no resueltas se podrían desarrollar. Lo que busca es medir el impacto social. Hoy un reporte no financiero es distinto en Galicia que en Cantabria. No están homogeneizados porque miden cosas distintas. Sin embargo, si tú tienes una plataforma donde te da un rating de cómo estás actuando y tú mismo te puedes poner tus objetivos, ahí sí que podrías mejorar y podrías ver realmente dónde estás. Para mí es clave el poder tener una plataforma que te puede indicar dónde estás.
"Habrá un cambio absoluto en la movilidad y España puede ser el gran coworking del mundo"
P. Cuando habla de que lo importante son las soluciones, ¿no suena eso al fin justifica los medios?
R- Lo importante es detectar bien la necesidad, pero no de forma etérea, sino algo medible y evaluable. Entonces, es cuando se genera la solución.
P.-¿Y qué se hace con quienes no la encuentran?
R. Este es el punto más interesante. El caorden no es binario, es cuántico. Lo que te dice la teoría cuántica es que todo sucede al mismo tiempo. Sin embargo, en la actualidad, nuestro rango de observador es muy limitado porque estamos influenciados por la ideología, por lo que pienso, por tal y por tal. Por eso la gente que piensa en positivo le pasan cosas buenas, a la gente que piensa en negativo le pasan cosas malas. Simplemente es porque no estás atrayendo nada, tú te estás posicionando ahí. ¿Esto qué implica? En el momento en que las personas lo entendemos tú creas tu realidad, eres co-creador absoluto de tu realidad. Es un cambio de mentalidad más complicado, hay mucha más inversión encima. Mi padre era un señor que era catedrático de derecho del trabajo que estuvo en la UCD y le tocó ser el número tres del partido y después fue secretario general técnico del Ministerio de Sanidad. "¿Qué pasa?, que a mí mi padre no me dejaba hablar de fútbol". Pues claro, yo tengo una ventaja realmente sobre otros individuos. Eso lo sé.
P. ¿Qué pesa hoy más, el orden o el caos?
R. Pesa más el orden, y ese es el problema, porque hay mucho miedo al caos. El problema es que si intentas ir todo el rato navegando en la inercia en un mundo que está cambiando todo el rato, el orden no te sirve. Ahora, atrévete, mete caos, prueba, cambia las instituciones, cambia los modelos, cambia y de ahí saldrá algo. Y cuando salga algo y se estabilice el mundo, vuelve al orden para que tenga resultado lo nuevo que ha salido. Como se suele decir: sal de tu zona de confort.
Caos y orden, orden y caos. A priori son términos antagónicos, pero para José Almansa (Valencia, 1975) son expresiones que se complementan, que se necesitan. Almansa, fundador de diversos métodos de gestión empresarial, ha puesto en circulación en su nuevo ensayo el término innovación caórdica, que es la síntesis perfecta del caos y del orden. En su opinión, lo verdaderamente disruptivo es aprender desde cero y no dejarse llevar por las inercias social o académicas. En esta entrevista cuenta su tesis para que las empresas avancen. Almansa es fundador de Impact HUB Madrid, LOOM y la metodología Grasshopper® aplicada en universidades y corporaciones.