La quita del FLA y la gran omisión de la Generalitat a los inversores internacionales
Una presentación para inversores de la conselleria de Economia ya anuncia la condonación de la deuda en el mecanismo de liquidez por 17.104 millones. Pero Puigdemont se opone
La consellera de Economía de la Generalitat, Alicia Romero; junto a Illa. (EFE)
Como de los cobardes nada se ha escrito, la Generalitat ya ha comunicado a los inversores tenedores de su deuda pública que está en camino una quita del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) por valor de 17.104 millones de euros. Lo hizo el pasado mes de noviembre en el informe para inversores que de manera periódica emite el Departamento de Economía, que encabeza la consellera Alicia Romero. Es una presentación solo en inglés que da cuenta de la evolución de la economía catalana y de las cuentas públicas de la Generalitat. El problema radica en que se ha explicado esta expectativa sin contar con el respaldo de Junts, que planea votar en contra de esta iniciativa.
Al final del informe se detalla un "Aviso legal" en el que se anuncia que "esta presentación no incluye los efectos futuros derivados de la asunción por parte del Estado de parte de la deuda autonómica originada por el impacto negativo del ciclo económico. Esto se entenderá sin perjuicio de que el FLA pueda seguir funcionando como sistema de última instancia en caso de situaciones críticas de mercado".
Se llega a un detalle muy exhaustivo, ya que se plantea que "el 26 de febrero de 2025, el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) aprobó la asunción por parte del Estado de 83.252 millones de euros de deuda contraída con las comunidades autónomas. En el caso de la Comunidad Autónoma de Cataluña, esto supondrá una reducción de su nivel de deuda de 17.104 millones de euros, según el acuerdo de la Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Fiscales del Estado y la Generalitat de Cataluña (CMAEF), que está sujeto a su aprobación legal definitiva".
Esta aprobación legal es la votación a la que se someterá la norma, ya que "el 2 de septiembre de 2025, el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de Ley Orgánica de medidas excepcionales de sostenibilidad financiera de las Comunidades Autónomas de régimen común. Este borrador confirma los importes de deuda contraídos para Cataluña y todas las Comunidades Autónomas. El borrador aún está sujeto a la aprobación final del Parlamento español".
Hasta ahora este informe no había incluido esta adenda, aunque la quita del FLA la pactó hace dos años Oriol Junqueras a cambio de investir a Pedro Sánchez presidente de España. En el caso de Cataluña, supone reducir el total de deuda de 90.700 millones de euros a solo 73.596 millones. Un recorte muy significativo y una expectativa muy positiva para una consellera como Alicia Romero, que ya ha mostrado su predisposición de que la Generalitat vuelva a emitir en los mercados de deuda, tal y como explicitó en el pasado mes de marzo, siempre con la advertencia de que solo se hará si la diferencia de tipos con el FLA lo hace interesante.
Privados escasos
Cierto es que, tal y como muestra el último informe, la Generalitat es del todo dependiente del FLA, que se ha convertido en su principal acreedor. El 84,4% de la deuda de la Generalitat catalana se debe al FLA y solo el 2,7% se encuentra en manos de los bonistas. Eso son 2.448 millones. El informe para inversores se destina sobre todo a esos bonistas. Y en menor medida a los bancos, que ya cubren el 7% de la deuda pública catalana (6.349 millones).
Pero son mercados de inversores y agencias de rating que juegan con las expectativas. Y ahora, con esta declaración formal y legal, la expectativa ya ha sido creada.
La declaración es un arma de doble filo. Por un lado, dejará en evidencia a la Conselleria de Economía ante los mercados y los inversores institucionales si la condonación del FLA fracasa este mes de febrero, cuando se retome la actividad del Congreso después del parón legislativo de Navidad.
Presión para Junts
Pero por otro, presiona a Junts, formación que ha decidido ponerle proa a la condonación del FLA, aunque todavía no lo ha hecho público. Esta comunicación oficial da argumentos a los agentes sociales; el más influyente y mejor conectado con Junts es la patronal Foment del Treball y su siempre ubicuo presidente Josep Sánchez Llibre, que le presionarán para que cambie el sentido de su voto.
La notificación a los inversores internacionales puede servir a Junts para recular
Sin los siete votos de Junts, la condonación no prosperará. Una comunicación oficial a los inversores de todo el mundo, con lo que eso supone para la imagen de Cataluña, es un argumento de peso para el partido de Carles Puigdemont, que considera que la quita solo abre la puerta a un nuevo sistema de financiación autonómica que no es un cupo catalán y que mantiene a Cataluña en el régimen común.
En el caso de Cataluña, gracias a la quita del FLA, la Generalitat se ahorraría en intereses 457 millones en 2026, 578 millones en 2027, 671 millones en 2028, 744 millones en 2029 y 776 millones en 2030, según la AIReF. Es mucha capacidad de gasto añadida —equivalente al presupuesto de una conselleria pequeña— para las arcas catalanas que se perdería por culpa de la negativa de los de Puigdemont. Junts podría tener en el informe a los inversores una excusa para recular y "no dañar así la imagen internacional de Cataluña".
En otro orden de cosas, la presentación para inversores deja claro que el FLA continuará dando cobertura a la deuda autonómica. En 2026 se volverá a recurrir a este mecanismo de liquidez por valor de unos 8.000 millones. Lo dicho, de los cobardes nada se ha escrito... Aunque el refrán añade: ... y de los valientes la esquela mortuoria.
Como de los cobardes nada se ha escrito, la Generalitat ya ha comunicado a los inversores tenedores de su deuda pública que está en camino una quita del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) por valor de 17.104 millones de euros. Lo hizo el pasado mes de noviembre en el informe para inversores que de manera periódica emite el Departamento de Economía, que encabeza la consellera Alicia Romero. Es una presentación solo en inglés que da cuenta de la evolución de la economía catalana y de las cuentas públicas de la Generalitat. El problema radica en que se ha explicado esta expectativa sin contar con el respaldo de Junts, que planea votar en contra de esta iniciativa.