El nuevo economista jefe del BdE se estrena con una importante subida de la previsión de PIB
La entidad eleva en un punto su previsión de PIB para 2027. Justifica que hay un “cambio en el juicio de los analistas con respecto a septiembre”. La mejora se centra en el consumo de los hogares y la inversión productiva
El nuevo director general de Economía del Banco de España, David López Salido, se ha estrenado en el cargo con una importante revisión de la proyección de crecimiento a corto y medio plazo. La entidad cree ahora que la economía española conseguirá sostener un crecimiento significativamente superior a su tasa potencial hasta el año 2027. Una revisión que se debe a los últimos datos publicados y a un "cambio en el juicio de los analistas con respecto a septiembre", explica el BdE en su informe trimestral.
"Somos un poco más optimistas en el crecimiento, fundamentalmente apoyado por la demanda interna", ha explicado López Salido durante la presentación de las proyecciones, "es una mezcla entre datos e indicadores y el juicio de los economistas de la Dirección General". La entidad ha elevado su previsión de crecimiento para todo su horizonte de proyección (2025-2027) con una mejora acumulada para el año 2026 de casi el 1% (un 0,93%) respecto de su previsión hecha hace sólo tres meses. López Salido ha precisado que esta mejora de las proyecciones no cambia, por el momento, la previsión de crecimiento potencial que tenía el Banco.
En concreto, el BdE sube su previsión para este año en tres décimas, hasta el 2,9%; en cuatro décimas para 2026, hasta el 2,2%; y finalmente, en dos décimas adicionales para 2027, hasta el 1,9%. Con este cambio, el Banco de España se queda en línea con las previsiones del consenso de mercado. Por ejemplo, el Panel de Funcas anticipa un crecimiento del 2,1% en 2026 y FocusEconomics anticipa un crecimiento del 1,9% para 2027.
La composición de este cambio también es muy relevante, ya que se centra en los dos puntos débiles que tiene la economía española: la inversión productiva y el consumo de los hogares. En definitiva, lo que anticipa el Banco es que se resolverá el gran punto ciego del crecimiento de los últimos años: la calidad de vida.
El BdE explica que habrá un "mayor dinamismo esperado de las rentas salariales", ya que el BdE incorpora ahora una subida de los salarios por convenio superiores a las de su anterior previsión. En concreto, espera que los salarios crezcan un 3,2% el próximo año, frente al 2,7% que proyectaba en septiembre, y en 2027, un 2,8%, frente al 2,2%. Además, el BdE cree que este coste laboral unitario no se trasladará a mayor inflación, ya que las empresas absorberán en sus márgenes de beneficio estos mayores salarios a pesar del entorno de alta demanda interna.
Además, el Banco cree que los hogares reducirán su tasa de ahorro en los próximos años, ya que las tasas actuales (del 11%) son dos puntos superiores a la media de los años previos a la pandemia. De esta forma, el BdE cree ahora que el consumo crecerá por encima de la renta disponible de los hogares.
Todo ello permitirá una mejora importante del consumo en los próximos años. En concreto, ahora prevé un avance del gasto privado del 8,2% acumulado hasta 2027, frente al 6,8% que esperaba hace seis meses.
El crecimiento de los salarios se apoyará en un aumento de la inversión productiva en España. Ahora anticipa que la formación bruta de capital (FBC) crecerá un 12,2% hasta 2027, frente a un crecimiento previsto del 9,8% que estimaba en septiembre. Las nuevas previsiones del BdE contemplan que el avance de la inversión seguirá siendo intenso también en 2027, año en el que finalizará la ejecución de los fondos europeos, alcanzando el 2,2%.
El Banco de España también dibuja un mejor horizonte para la productividad por hora trabajada. En concreto, calcula que las horas trabajadas a tiempo completo se irán reduciendo, pero que serán compensadas con ganancias de productividad.
El Banco de España cree que este mayor crecimiento se trasladará intensamente a creación de empleo. Ahora prevé un aumento de la ocupación del 2% el próximo año, muy por encima del 1,3% que proyectaba en septiembre. También prevé que la tasa de paro se reducirá más rápido, aunque la revisión al alza de la población activa seguirá dificultando el descenso del desempleo.
Estas nuevas previsiones muestran una visión más optimista de la economía española. El mayor crecimiento ayudará a reducir más rápido la deuda pública, que caerá del 101,6% a finales de 2024 al 98,3% en 2027. Esto es, la deuda se situará ya cerca de los niveles previos a la pandemia.
La demanda interna también generará más inflación. El BdE ha elevado en dos décimas su previsión de IPC para este año, al 2,7% y en cuatro décimas la de 2026, al 2,1%. Sin embargo, la de 2027 se reduce en medio punto, del 2,4% al 1,9%, gracias al retraso en la entrada en vigor del nuevo sistema europeo de derechos de emisión.
El BdE anticipa que el Gobierno va a tener dificultades para cumplir con las normas fiscales europeas, sobre todo a partir del año 2027. Aunque el Banco de España se ha impuesto reducir su pronunciamiento sobre políticas fiscales, señala que “la subida de sueldo de los empleados públicos en ese año, unido al resto de las partidas que impulsan al alza el gasto [...] se traduciría en una desviación de la senda comprometida”.
Así, el déficit público seguiría bajando el próximo año hasta el 2,1% del PIB, pero volvería a subir hasta el 2,5% ya en 2027. Esto significa que el BdE está proyectando un crecimiento del gasto neto equivalente al avance del PIB para los dos próximos años, en ausencia de otras medidas compensatorias. Esto es, será necesario aplicar ajustes fiscales para cumplir con los compromisos comunitarios.
En la encuesta interna a sus economistas que hace el Banco de España cada trimestre, la mayor parte cree que los riesgos sobre estas proyecciones se orientan a la baja sobre el crecimiento económico y al alza sobre la inflación. Esto es, creen que hay más posibilidades de que las desviaciones sobre el escenario central generen un escenario más inflacionista y de menor crecimiento.
El nuevo director general de Economía del Banco de España, David López Salido, se ha estrenado en el cargo con una importante revisión de la proyección de crecimiento a corto y medio plazo. La entidad cree ahora que la economía española conseguirá sostener un crecimiento significativamente superior a su tasa potencial hasta el año 2027. Una revisión que se debe a los últimos datos publicados y a un "cambio en el juicio de los analistas con respecto a septiembre", explica el BdE en su informe trimestral.