El BCE mantiene los tipos en el 2% en un entorno de mayor crecimiento e inflación
La entidad anticipa una estabilización de la inflación en torno al 2% a medio plazo, lo que aleja la posibilidad de que se produzcan más bajadas de tipos
El Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido sin cambios sus tipos de interés en la última reunión del año, y ya van cuatro consecutivas. La entidad percibe un entorno económico de mayor crecimiento e inflación, lo que confirma que el ciclo de bajadas del precio del dinero ya se ha terminado. En su lugar, prefiere optar por la prudencia, guardándose un margen para responder ante cualquier sorpresa (positiva o negativa) de la economía y los precios.
De esta forma, ha decidido dejar su tipo de interés de referencia, la facilidad de depósito, en el 2%. Tampoco hay cambios en el resto de referencias. Lo que sí ha hecho el BCE es actualizar sus previsiones económicas, subiendo su previsión de crecimiento para este año y el próximo, pero también sus previsiones de inflación. La principal causa es una demanda interna, sobre todo de servicios, más dinámica de la prevista inicialmente, que dificulta la corrección de los precios.
En concreto, el eurobanco prevé que el PIB de la eurozona crezca un 1,4% en 2025; un 1,2% en 2026 y un 1,4% en 2027, lo que supone una mejora de dos décimas para cada uno de los dos primeros años, y de una décima adicional para el tercero.
En cuanto a la inflación, no hay cambios para el IPC previsto para este año, del 2,1%, pero sí hay una subida al 1,9% en 2026 por el empuje de los servicios. Y la inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos) alcanzará el 2,2% el próximo año. Las tensiones de precios no terminan de desaparecer, lo que obliga al BCE a calibrar bien cada movimiento que quiera dar en favor del crecimiento económico.
En esta coyuntura de mayor crecimiento e inflación, el BCE prefiere optar por la prudencia y dejar todas las puertas abiertas de cara al próximo ejercicio, sobre el que se ciernen grandes incertidumbres. "Ha habido unanimidad en mantener todas las opciones abiertas sobre la mesa", ha explicado Christine Lagarde, presidenta del BCE. De hecho, ha reiterado que la incertidumbre sobre las previsiones de inflación sigue siendo inusualmente elevada, con riesgos tanto al alza como a la baja.
"Reconfirmamos que estamos en una buena posición. Eso no significa que estemos estáticos", ha advertido la presidenta, quien ha reiterado que las decisiones del Consejo de Gobierno seguirán siendo "dependientes de los datos" y que "no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos".
Los periodistas han preguntado recurrentemente a Lagarde si puede ofrecer una previsión sobre el futuro de los tipos de interés, pero la presidenta ha sido contundente: "En este momento no es posible establecer una hoja de ruta (forward guidance)". "Con el grado de incertidumbre que estamos viviendo, simplemente, no podemos", ha reiterado Lagarde.
El Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido sin cambios sus tipos de interés en la última reunión del año, y ya van cuatro consecutivas. La entidad percibe un entorno económico de mayor crecimiento e inflación, lo que confirma que el ciclo de bajadas del precio del dinero ya se ha terminado. En su lugar, prefiere optar por la prudencia, guardándose un margen para responder ante cualquier sorpresa (positiva o negativa) de la economía y los precios.