El Tesoro prevé captar 286.000 millones en 2026 con un "ligero aumento" del coste medio
La financiación neta se mantendrá en 55.000 millones de euros y el coste de las nuevas emisiones seguirá bajando. El Tesoro también anticipa que la prima de riesgo volverá a caer
El Tesoro Público prevé captar 285.677 millones de euros en los mercados a lo largo del año 2026 con emisiones de deuda de corto y largo plazo. Se trata de un incremento de 12.000 millones de euros respecto a las emisiones brutas del año 2025 como consecuencia del incremento de las amortizaciones que tiene que afrontar el Estado el próximo año. A esta cifra, se suman los 6.500 millones que recibirá España de los préstamos del Plan de Recuperación, que ya será el último desembolso tras renunciar a 60.000 millones.
El Tesoro ha presentado este martes su estrategia de financiación para el próximo año. Según sus previsiones, el coste de las nuevas emisiones se seguirá reduciendo, desde el 2,7% de 2025. Sin embargo, esto no evitará un "ligero incremento" del coste medio de la cartera, ya que el Tesoro sigue refinanciando bonos emitidos en los años de tipos cero. Sin embargo, prevé que las nuevas emisiones no suban mucho el tipo medio, ya que las refinanciaciones de letras y bonos de corto plazo sí están siendo más baratas. "Tenemos emisiones con cupones más altos y otras, más bajos, por lo que se neutralizan", ha explicado la secretaria general del Tesoro, Paula Conthe.
España cuenta con dos puntos fuertes a su favor el próximo año. El primero es el proceso de reducción del déficit público (ya consolidado el superávit primario). El segundo es la subida del rating que han realizado las agencias de calificación en los últimos meses. Esto permitirá "ampliar la base inversora", explica el Tesoro, permitiendo la entrada de otros bancos centrales y vehículos de inversión de bajo riesgo que sólo invierten en títulos con una buena nota crediticia. El Tesoro aprovechará esta coyuntura para emitir bonos verdes y vinculados a la inflación que permitan ensanchar la base inversora.
Esto permitirá que continúe la reducción de la prima de riesgo durante el próximo año, según las previsiones del Tesoro. En la actualidad, el diferencial que paga España sobre Alemania es de 45 puntos básicos y el Tesoro prevé que se vaya reduciendo a lo largo del próximo año, con una compresión en todos los plazos.
La emisión neta para 2026 será de 55.000 millones de euros, la misma cantidad que la de 2025. Una cifra que da margen al Tesoro para rebajar su objetivo a lo largo del próximo año, como viene siendo habitual en ejercicios precedentes. El grueso de la nueva deuda será a largo plazo, con 50.000 millones en bonos y apenas 5.000 millones en letras.
El Tesoro se marca como objetivo adicional mantener, o incluso elevar levemente, el periodo de vida medio de la cartera de deuda. En los años de la crisis inflacionista, cuando los tipos de interés estaban disparados, el organismo optó por reducir la vida media para reducir los costes financieros, y bajó de 7,99 años de media, hasta 7,86 años. Desde entonces se ha mantenido prácticamente estable y el Tesoro confía en poder dar un avance el próximo año para acercarse otra vez a los 8 años.
"Esto permite protegernos ante subidas de tipos y estabilizar el coste medio de la deuda", ha señalado Conthe. Con una vida media de 8 años, el Tesoro apenas tiene que refinanciar el 13% de su cartera cada año. Esto permite evitar que grandes saltos en los costes de emisión, como el que ocurrió en la crisis inflacionista, provoque un aumento drástico del coste financiero. Por ejemplo, entre 2021 y 2023 los costes financieros se incrementaron en 350 puntos básicos, pero el coste medio de la deuda subió en 50 puntos básicos.
El Tesoro Público prevé captar 285.677 millones de euros en los mercados a lo largo del año 2026 con emisiones de deuda de corto y largo plazo. Se trata de un incremento de 12.000 millones de euros respecto a las emisiones brutas del año 2025 como consecuencia del incremento de las amortizaciones que tiene que afrontar el Estado el próximo año. A esta cifra, se suman los 6.500 millones que recibirá España de los préstamos del Plan de Recuperación, que ya será el último desembolso tras renunciar a 60.000 millones.