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El debate del SMI: por qué la CEOE no se fía de los expertos de Yolanda Díaz
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Superará los 1.200 euros en 2026

El debate del SMI: por qué la CEOE no se fía de los expertos de Yolanda Díaz

Las organizaciones empresariales consideran que Trabajo se basa en la estadística que reporta salarios más altos para aprobar incrementos superiores y difieren de que la ratio a alcanzar deba ser el 60% del salario medio neto

Foto: La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, recibe el III Informe de la Comisión Asesora para el SMI de manos de su relatora. (Europa Press/Gustavo Valiente)
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, recibe el III Informe de la Comisión Asesora para el SMI de manos de su relatora. (Europa Press/Gustavo Valiente)
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Como todos los años, la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) es campo de batalla, pero esta vez las patronales han decidido entrar al fondo del debate discrepando de la metodología para calcular las subidas. Desde 2021, el Ministerio de Trabajo decide el incremento anual de la retribución mínima respaldándose en los cálculos de unos expertos escogidos por su departamento, a los que encarga estimar cuál es el 60% del salario medio neto cada año.

Se trata de un umbral político, fijado en el acuerdo de investidura entre el PSOE y Sumar, que hace referencia a la Carta Social Europea Revisada, pero no es un mandato legal a nivel europeo. La mayor obligación legal relativa a los salarios mínimos la establece la directiva europea 2022/2041 y esta no fija qué indicadores deben utilizar los Estados miembros para actualizarlos. Aunque sí sugiere cuatro métricas: el 60% de la mediana salarial bruta; el 50% del salario medio bruto; el 50% del salario medio neto o el 60% del salario medio neto.

Dentro de la gama, el Gobierno escogió la última referencia, que permite unas subidas más elevadas que el resto. A esto se suma que los expertos de la comisión, académicos, sindicatos y representantes del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Economía, optaron por tener como referencia la estadística que reporta un salario medio más alto, la Encuesta de Estructura Salarial (EES) del INE. Cabe recordar que CEOE y Cepyme decidieron quedarse al margen de la composición de este organismo, aunque fueron invitados a unirse.

En el primer informe de la comisión de expertos se detalla un análisis técnico de las distintas estadísticas disponibles sobre salarios y de su mayor o menor idoneidad para calcular el 60% del salario medio neto, que es el mandato del Ministerio de Trabajo. El informe concluye que la mejor fuente es la EES porque tiene más muestra y menos error que el resto, ya que cuenta con 217.000 entrevistas y un error de muestreo del 0,4%, mientras que el decil de salarios de la EPA incluye 31.030 entrevistas y un error del 0,72%.

Foto: ceoe-smi-1-202-euros-en-2026

Además, la EES ofrece microdatos por variables demográficas y laborales, "lo que permite realizar una mejor estimación del verdadero salario" y de su impacto, señala el documento. Sin embargo, los expertos también reconocen que esta fuente tiene limitaciones, principalmente, la actualización con elevado retardo (en mayo se publicaron los datos para 2023) y la exclusión de algunos sectores (el primario y el empleo doméstico).

De hecho, la comisión utiliza los datos de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral para, a partir del salario medio de la EES, obtener el incremento de los salarios en los años recientes sin datos y así poder estimar cuál debería ser el incremento del SMI. Para CEOE, la estadística adecuada son los salarios EPA porque incluye todos los sectores y porque tiene menor decalaje (el mes pasado el INE publicó los datos referidos a 2024).

Según argumentaron en su comunicado CEOE y Cepyme, los sectores excluidos en la EES tiran a la baja el salario medio y el hecho de disponer de un año más permite hacer menos estimaciones y, por tanto, realizar un cálculo menos subjetivo. Otro punto a favor de esta fuente es que elabora sus datos "a partir de registros administrativos de la Seguridad Social, la Agencia Tributaria y la Hacienda Foral de Navarra".

El uso de la EES y la referencia al 60% del salario medio neto han permitido unos incrementos muy notables del salario mínimo en España, más rápidos que los del resto de los salarios. En los primeros años, el crecimiento diferencial era esperable por la congelación del SMI tras la crisis financiera, pero el mantenimiento de la tendencia ha producido un efecto de agrupamiento (bunching) de la mayor parte de los trabajadores en la franja del SMI o en la inmediatamente superior.

Si se comparan los salarios medios que reportan la EES y la EPA, se observa un diferencial anual constante a favor de la primera. En 2023, de 774 euros más; en 2022, de 1.523 euros más y, en 2021, de 979 euros adicionales, por citar solo algunos años. De hecho, la diferencia es superior en los últimos ejercicios. Según CEOE, si la comisión de expertos aplicara su metodología con los datos de los salarios de la EPA en vez de con los de la EES, el SMI "ya habría superado el 60% del salario medio neto", reflejan en su comunicado.

Por tanto, las patronales consideran que el salario mínimo está "sobredimensionado" en relación con el salario medio y defienden que, tomando los datos EPA como referencia para 2025, el SMI sería de 15.760 euros brutos anuales, esto es, 816 euros menos al año de lo vigente, resultado de aprobar la subida que ofreció la horquilla alta de la comisión de expertos. "Dicho de otro modo, el SMI sería en estos momentos un 4,9% superior a lo que realmente corresponde", advierten, "en el caso de dar por buena la referencia que sigue el Ministerio de Trabajo" —del 60% del salario medio neto—, algo que cuestionan.

El SMI que más crece en relación con el salario medio

Los salarios mínimos se han incrementado notablemente en gran parte de los países europeos y cada vez suponen un porcentaje mayor de los salarios medios, pero el caso de España es llamativo. Según calcula Eurostat, el salario mínimo de España era el 39,7% del salario medio bruto en 2018, pero en 2024 había llegado a ser el 52%, una diferencia de 12,3 puntos que convierte a España en el país europeo en el que más ha crecido el SMI respecto a los salarios medios.

Los datos usados por la oficina estadística europea para calcular los salarios medios difieren de la EES española y de la EPA, por lo que suponen otro indicador más que se suma a la amalgama de estadísticas para informar sobre un mismo fenómeno. Coincide con la EES en que no tiene en cuenta algunos sectores, como el primario y el doméstico.

Por otra parte, no existe una estadística oficial que compare con los salarios medios netos, ya que estos varían en el tiempo según los impuestos y las cotizaciones reguladas y dependen de la composición familiar de los receptores, lo que requiere de cálculos ad hoc con mayor decalaje temporal. Más allá del debate técnico, por poco que suba el SMI en 2026, superará por primera vez los 1.200 euros brutos anuales repartidos en 14 pagas, incluso si se aplicara el 1,5% propuesto por CEOE y Cepyme.

Como todos los años, la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) es campo de batalla, pero esta vez las patronales han decidido entrar al fondo del debate discrepando de la metodología para calcular las subidas. Desde 2021, el Ministerio de Trabajo decide el incremento anual de la retribución mínima respaldándose en los cálculos de unos expertos escogidos por su departamento, a los que encarga estimar cuál es el 60% del salario medio neto cada año.

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