Es noticia
El impuesto sobre sociedades supera los 40.000 M por primera vez desde la burbuja
  1. Economía
El tributo que va rezagado

El impuesto sobre sociedades supera los 40.000 M por primera vez desde la burbuja

La recaudación sobre los beneficios empresariales crecerá más de un 8% este año, según la AIReF. Sin embargo, su peso en el PIB apenas supera el 2,5%, lo que supone remontarse a principios de siglo

Foto: La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (Rocío Ruz/Europa Press)
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (Rocío Ruz/Europa Press)
EC EXCLUSIVO

En una época en la que todos los tributos recaudan más que nunca, hay uno que todavía no ha superado el techo de la burbuja inmobiliaria: el impuesto sobre sociedades. Sin embargo, en los últimos años empieza a levantar cabeza. En 2025 superará los 40.000 millones de ingresos por primera vez (y única) desde 2007.

En el pico de la burbuja inmobiliaria, este tributo llegó a generar casi 45.000 millones de recaudación. Tal era su ritmo de crecimiento, con un avance medio anual del 17% entre 1997 y 2007, que para los gobiernos era casi imposible gastar todo lo que generaba por encima de las previsiones.

El impuesto sobre sociedades pinchó con la burbuja y va a tardar cerca de 20 años en recuperar su recaudación de aquellos años. Y serán muchos más si se deflacta. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) prevé que la recaudación de sociedades ascienda a 42.300 millones de euros este año, quedándose un 9% por debajo del pico de la burbuja.

Estos datos muestran hasta qué punto la fiscalidad en España se ha ido desplazando desde las empresas hacia los consumidores y, sobre todo, los trabajadores. El IRPF es ahora el gran impuesto recaudador, que generará este año 141.000 millones, un 94% más que en el pico de la burbuja. Este ha sido el impuesto que han subido todos los gobiernos desde la burbuja para incrementar la recaudación pública.

Aun así, la trayectoria del impuesto sobre sociedades en el último año es reseñable. Tras la reforma aprobada por el Gobierno a finales de 2024 para limitar las deducciones y fijar un tipo mínimo del 15% (directiva europea), la recaudación va camino de crecer un 8,3% en 2025, aunque los beneficios empresariales se han estancado. Y, si se compara con las cifras previas a la pandemia, los ingresos van a ser casi el doble (un 78% superiores a los de 2019). Finalmente, el impuesto sobre sociedades empieza a recuperarse.

Según los cálculos de la AIReF, las modificaciones aprobadas el año pasado generarán casi 3.400 millones de euros adicionales de recaudación en 2025 y otros 1.700 millones anuales a partir de 2026. Un parche que permite minimizar la utilización de los beneficios fiscales que tiene el tributo.

Sin embargo, el Gobierno también aprobó rebajas del IRPF para pymes por exigencia de Junts, lo que tendrá un impacto relevante sobre el impuesto a partir del próximo año. La AIReF anticipa que "el Impuesto sobre Sociedades experimenta cierto estancamiento entre 2026 y 2028, coincidiendo con la entrada en vigor de la reducción de tipos a microempresas y empresas de reducida dimensión". Una vez más, los partidos políticos han vuelto a caer en la tentación de hacer más agujeros a este impuesto.

Vuelta al 2000

Para constatar el esfuerzo fiscal que hacen las empresas hay que comparar el impuesto sobre sociedades que pagan sobre algún agregado de la economía. Por ejemplo, si se mide con respecto al PIB, el impuesto sobre sociedades representará este año el 2,5% del total de la producción nacional. Es la cifra más alta desde el año 2007, pero inferior a la de todos los años de la burbuja.

El nivel de recaudación será comparable al que había a principios del siglo, mientras que los impuestos sobre los consumidores y sobre los trabajadores son muy superiores.

Cuando se compara el ritmo del impuesto con los beneficios empresariales, la brecha es incluso superior. Desde el año 2007, la renta primaria de las empresas (beneficios antes de impuestos) se ha duplicado, pero la recaudación de sociedades es todavía un 8% inferior.

Si se observa la serie histórica desde principios de siglo, el impuesto se infló durante la burbuja gracias a los beneficios extraordinarios que conseguían las empresas. Desde la crisis financiera y hasta 2019, el impuesto sobre sociedades no consiguió recuperarse, lastrado por la compensación de bases imponibles negativas y la congelación de los precios.

Sin embargo, algo ha cambiado en los últimos años. El impuesto ya está creciendo por encima de los beneficios empresariales, en gran medida gracias a las reformas para tapar los agujeros del impuesto, y también por el avance de la inflación que ha disparado los beneficios en muchos sectores.

Por primera vez desde los años de la burbuja, el impuesto sobre sociedades tiene una elasticidad superior a 1. Pero solo es una recuperación temporal, ya que la bajada progresiva del impuesto a las pequeñas empresas frenará los ingresos tributarios a partir del próximo año. Los salarios seguirán siendo quienes soporten el grueso de la presión fiscal, agravada por la progresividad en frío.

En una época en la que todos los tributos recaudan más que nunca, hay uno que todavía no ha superado el techo de la burbuja inmobiliaria: el impuesto sobre sociedades. Sin embargo, en los últimos años empieza a levantar cabeza. En 2025 superará los 40.000 millones de ingresos por primera vez (y única) desde 2007.

Impuestos
El redactor recomienda