Los aranceles de Trump costarán a cada hogar de EEUU una media de 1.400 dólares
Los aranceles impuestos por Trump costarán unos 1.400 dólares por familia, según la universidad de Yale. Ahora bien, en términos relativos, ya que sus ingresos son menores, los hogares con menos renta serán los más castigados
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (Reuters/Archivo/Carlos Barria)
El cálculo lo ha hecho el laboratorio presupuestario de la Universidad de Yale, y lo que sostiene es que los aranceles aprobados por la Administración Trump durante este año tendrán un elevado coste para los hogares de EEUU. En concreto, y como promedio, unos 1.400 dólares por familia. Ahora bien, en términos relativos, ya que sus ingresos son menores, los hogares con menos renta serán los más castigados. Por el contrario, y también en términos relativos, las familias de mayores ingresos serán las menos afectadas.
El estudio, en concreto, estima que la carga de los aranceles, después de impuestos y transferencias, representará el 2,4% de las rentas de los hogares más pobres, el triple que los situados en el tramo más elevado. Unos 900 dólares en el primer caso y 3.900 en el segundo, aunque, como se ha dicho, en términos relativos la carga arancelaria perjudica más a los más pobres.
Los autores del estudio, que han hecho un seguimiento del impacto económico de los aranceles hasta el pasado 17 de noviembre, estiman que en caso de que se mantengan vigentes en los términos actuales, es decir, que no sean declarados ilegales por el Tribunal Supremo, supondrán unos ingresos adicionales para la Administración de EEUU equivalente a 2,7 billones de dólares en diez años. Ahora bien, la cara negativa es que los aranceles también reducen el crecimiento económico, lo que supone una menor recaudación fiscal que la Oficina del Presupuestoha estimado en unos 400.000 millones de dólares. En los últimos años, hasta la llegada de Trump, los ingresos mensuales por aranceles se han situado como promedio en unos 10.000 millones de dólares, pero ahora se estiman en unos 27.000 millones.
Un doble efecto
Hay que tener en cuenta que, según los economistas de la Universidad de Yale, la nueva política arancelaria tiene un doble efecto. Por un lado, y a causa de las restricciones a la importación de mercancías, la producción a largo plazo del sector manufacturero nacional se expande aproximadamente un 3%. Sin embargo, como asegura el estudio, al mismo tiempo que esta expansión del sector manufacturero se desplaza con creces al resto de la economía, la construcción se contrae aproximadamente un 4% por la menor renta disponible de los hogares, la agricultura más del 1% y la minería y la extracción más del 2%.
El efecto hubiera sido todavía mayor en caso de que se hubiera materializado el objetivo inicial de Trump, que utilizó unas cifras anormalmente elevadas (aranceles de hasta el 100%) con un claro fin negociador. El año arancelario comenzó con un tipo medio del 2,4%, pero posteriormente los anuncios del presidente de EEUU llevaron el arancel medio al 28%. Tras las negociaciones con los gobiernos extranjeros, el impuesto medio que grava las importaciones de productos se ha situado en 14,4%, es decir, doce puntos más que a principios de año.
Este porcentaje incluye las últimas rebajas a las que se ha tenido que acoger la Administración Trump para no perjudicar demasiado a los hogares en vista del aumento del gasto que se produce por el Día de Acción de Gracias o el Black Friday, que marca el comienzo de las navidades. Si no fuera por estas rebajas, el tipo medio se situaría hoy en el 16,8%. Para hacerse una idea de lo que significa este incremento sólo hay que tener en cuenta que se trata del arancel medio más alto desde el año 1935, cuando Roosevelt comenzó a desmontar los impuestos a las importaciones aplicados para combatir la Gran Depresión, y que fueron un auténtico fracaso alargando la crisis.
Aranceles e inflación
Aunque la Casa Blanca dijo que los aranceles no afectarían a la inflación, lo cierto es que el pasado 14 de noviembre Trump firmó una orden ejecutiva que eliminó los aranceles impuestos a cientos de productos comestibles, como las carnes, verduras, frutas, los frutos secos o el café. Precisamente, para aligerar el coste de la cesta de la compra. En total, el valor anual de las reducciones arancelarias promedia 35 dólares por hogar estadounidense. En ese caso, la cantidad es más significativa para las familias de bajos ingresos que para las de altos ingresos. La gran mayoría de los países beneficiados por la rebaja arancelaria se encuentran en África, Latinoamérica o el Caribe, ya que se trata de productos primarios que van directamente al consumidor. Países ‘amigos’ como Argentina, El Salvador o Ecuador son los más beneficiados.
Según las estimaciones del laboratorio presupuestario de la Universidad de Yale, los aranceles aprobados por Trump supondrán un aumento adicional de la inflación para el consumidor equivalente a 1,2 puntos suponiendo que las empresas trasladan íntegramente el incremento del coste de las importaciones.
Los efectos sobre el crecimiento económico también son significativos. Según sus estimaciones, teniendo en cuenta los aranceles estadounidenses y las represalias aprobadas por los gobiernos extranjeros, el PIB real será menor en aproximadamente 0,5 puntos porcentuales este año y 0,4 puntos el próximo. La tasa de desempleo, igualmente, también se verá afectada y será 0,3 puntos porcentuales más alta en 2025, la mitad de los 0,6 puntos estimados para el año próximo. A más largo plazo, el nivel del PIB real se mantiene persistentemente un 0,3% más bajo, lo que representa anualmente unos 90.000 millones de dólares de 2024, mientras que las exportaciones son 16% más bajas.
El cálculo lo ha hecho el laboratorio presupuestario de la Universidad de Yale, y lo que sostiene es que los aranceles aprobados por la Administración Trump durante este año tendrán un elevado coste para los hogares de EEUU. En concreto, y como promedio, unos 1.400 dólares por familia. Ahora bien, en términos relativos, ya que sus ingresos son menores, los hogares con menos renta serán los más castigados. Por el contrario, y también en términos relativos, las familias de mayores ingresos serán las menos afectadas.