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Estos jóvenes españoles han desatado la fiebre por los relojes de lujo: "Creen que es un chollo"
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Estos jóvenes españoles han desatado la fiebre por los relojes de lujo: "Creen que es un chollo"

Un grupo de 'influencers' impulsa el fenómeno divulgando contenido en las redes sociales sobre relojes de lujo que también compran y venden. Aunque algunos modelos pueden rentabilizarse, los expertos piden cautela

Foto: Visitante de una feria de relojería en Basilea. (EFE/Georgios Kefalas)
Visitante de una feria de relojería en Basilea. (EFE/Georgios Kefalas)
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Dos joyeros influencers bromean antes de cerrar un trato en una oficina del downtown de Miami. “Papi, yo no vine a jugar, ponte serio”, advierte el vendedor al futuro comprador antes de pedirle 100.000 dólares por un raro modelo en oro de la marca Patek Philippe. “¿De dónde estás sacando estas piezas?”, pregunta el comprador sobre el reloj diseñado y vendido bajo estrictas condiciones de exclusividad por la firma suiza. Llegan a un acuerdo por 96.000 dólares, pero sobre el escritorio y en sus muñecas hay relojes mucho más caros. El comprador se llama Carlos Marcelín y ha creado un imperio en redes sociales que ahora llega a España.

Decenas de varones, generalmente jóvenes, están impulsando la creación de un contenido similar en torno al mercado de relojes de lujo. Explotan la escalada de los precios de esos artículos para promover su adquisición como bienes de inversión, planteando una alternativa a clásicos como el oro, las acciones en bolsa o las propiedades inmobiliarias. Son los rostros visibles de un mercado creciente de segunda mano, pues hace muchos años que la producción de algunos modelos de las grandes marcas dejó de satisfacer la demanda.

Cuando Marcelín visita España, reúne a decenas de fanáticos en las calles de grandes ciudades como Madrid o Sevilla. Se le acercan para sacarse una foto o pedirle consejo de cómo seguir sus pasos. Sus videos negociando relojes por cientos de miles de dólares llegan como un canto de sirena para quienes desean apostar por una inversión diferente. También está quien imita su parte más educativa y genera contenido explicativo sobre cómo funcionan y se deben preservar adecuadamente los relojes.

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Empecé en 2021 a raíz de la pandemia, y conozco como a 15 que comenzaron junto conmigo”, explica Alejandro R., conocido en redes como El tiempo de Alex. “Al principio muchos hablábamos de nuestros propios relojes y ya luego algunos nos hemos desmarcado hacia los relojes de lujo, que son los que más público atraen. El 80% de mi contenido habla de modelos de más de 1.000 euros, porque cada vez hay menos relojes baratos”.

“Invertir en esto no es un lujo, sino un negociazo”

El video más visto del canal de YouTube de Alejandro explica cómo identificar un falso Rolex, la marca líder en la relojería de lujo. Aunque él directamente no vende relojes, ha hecho colaboraciones publicitarias con algunas marcas. A diario recibe consultas de jóvenes interesados en “buenos modelos para invertir” y estudiantes o recién graduados con ahorros que quieren adquirir “una buena pieza para lucir”. La pregunta que le hacen con más frecuencia es qué reloj permite ganar dinero teniendo un presupuesto mínimo de 3.000 euros, por ejemplo.

“Este tema se ha vuelto recurrente y antes era un poco tabú, ya que nadie veía un Rolex como una forma de ganar dinero”, explica el joven que reúne a casi 60.000 seguidores entre YouTube, Instagram y TikTok con videos sobre curiosidades relojeras. “También quieren saber cómo conseguir y conservar un modelo en el mejor estado, porque como al salir de las tiendas oficiales te obligan a quitar los plásticos para evitar la reventa, siempre hay quien intenta obtener estos relojes con todas las etiquetas posibles. Muchos de los que comenzamos hemos tenido que mejorar la calidad de nuestros contenidos, porque la audiencia exige y crece continuamente. Otro ejemplo de esto es que ahora las marcas hacen eventos cada vez más grandes y multitudinarios para aumentar su alcance, algo que antes no se veía. Han visto que el mercado está creciendo y se mueve más dinero”.

placeholder Un Royal Oak de Audemars Piguet (i) y dos Nautilus de Patek Philippe en una vitrina de Nueva York. (EFE/Sarah Yenesel)
Un Royal Oak de Audemars Piguet (i) y dos Nautilus de Patek Philippe en una vitrina de Nueva York. (EFE/Sarah Yenesel)

Según el informe Watches & Jewelry Study 2024 de Global Blue, firma que gestiona las devoluciones de impuestos a turistas de todo el mundo, la relojería lidera el gasto del turista internacional en Europa con un crecimiento interanual del 33% en 2024, registrando un gasto medio por comprador de 8.900 euros. Al mismo tiempo, Fortune Business Insights precisa que el tamaño del mercado mundial de relojes de lujo se valoró en 53.690 millones de dólares el año pasado. La proyección para 2025 rozaba los 60.000 millones y en 2032 se alcanzarían los 134.000 millones. Además, en 2032 solo el mercado estadounidense de relojes de lujo llegaría a los 19.000 millones.

Para que esto último sea posible, el 39% de aranceles que Trump le había impuesto a productos suizos representaba un gran obstáculo, pero las grandes empresas del sector iniciaron una cruzada para eliminarlo. Primero el CEO de Rolex apareció junto al presidente estadounidense en la final del US Open en septiembre, y luego encabezó a inicios de este mes una comitiva de varias compañías relojeras para negociar directamente en la Casa Blanca. El mismo Trump confirmó luego que estaba trabajando en un acuerdo para reducir los aranceles a las importaciones suizas, y un miembro de su Gobierno anunció el viernes 14 de noviembre en redes sociales la reducción de un 39 a un 15% de aranceles para los productos suizos.

Aunque el mercado español de relojes de lujo que se mueve a través de las redes sociales no se basa en piezas nuevas, sí está condicionado por la disponibilidad de estas. Por eso los retrasos provocados por la pandemia en la producción y distribución de relojes nuevos provocaron el aumento de los precios en piezas usadas. Ignacio Arianza, un madrileño de 25 años, vio la oportunidad y creó junto a un amigo la plataforma Cultura de Relojes. Ahí se vende desde un Audemars Piguet por 17.000 euros hasta un Tag Heuer por 700, pero la venta de relojes no es su principal modelo de negocio.

Un joven de 25 años vende desde un Audemars Piguet de 17.000 euros hasta un Tag Heuer de 700

“Nos especializamos en crear contenido relojero y a veces cobramos por colaboraciones que hacemos con determinadas empresas, pero solo anunciamos en la web los relojes que tienen en venta nuestros dealers (comerciantes) de confianza”, explica el emprendedor, que administra una cuenta con 66.000 seguidores en Instagram. “También vendemos correas y pósters de modelos icónicos, y todo lo movemos por redes y otra página web que tenemos en inglés. Los relojes que anunciamos pueden venir desde países como EEUU o de joyeros dentro de España en ciudades como Málaga o Madrid. Los relojes cada vez gustan más y se vuelven más populares, por eso en Instagram llegamos a 10 millones de personas como promedio mensual y hemos tenido meses de 60 millones”.

El reel más visto en el muro de Instagram de Cultura de Relojes muestra al reguetonero puertorriqueño Nicky Jam diciendo: “Cada vez que sale un reloj nuevo yo lo agarro, porque la idea es pagarlo a precio de catálogo en una tienda oficial y luego ganarle muchísimo en el mercado de segunda mano. No es un lujo, es un negociazo. Este reloj (un Rolex de oro y diamantes de edición limitada) lo compré por 200.000 dólares y ahora vale 1,5 millones”.

“No recomiendo invertir en un reloj para ganar dinero”

La maniobra descrita por Nicky explota la esencia que sostiene a cualquier mercado de lujo: se regula la producción y la venta oficial para mantener el estatus de exclusividad. Nada que se produzca a mansalva puede considerarse como un lujo, porque tarde o temprano deja de ser especial. El problema está en que la demanda de los artículos de lujo nunca suele separarse tanto de la oferta, que es lo que está ocurriendo con algunos modelos de relojes.

“Como tú vas a una tienda de estas marcas y no puedes comprar determinados modelos, como los Nautilus de Patek Philippe, algunos Royal Oak de Audemars Piguet y varios Rolex, mucha gente se ha vuelto loca y va al mercado secundario a pagar de más”, explica un anticuario desde su tienda en el barrio madrileño de Salamanca mientras un fotógrafo profesional retrata decenas de Rolex en un set improvisado. “La gente ha pensado que comprar estos relojes es como ir a la bolsa o pagar un Picasso, por eso tantos han comenzado a comprar y vender. Aquí vienen chavales con la mentalidad de que esto es un chollo y alguno puede tener suerte y ganar, pero el mercado es complicado y puede ser duro entrar sin saber”.

"Si quieres uno nuevo debes apuntarte en una lista de espera que tarda dos años y medio"

Este especialista asegura que muchos de los vendedores que proliferan en el mercado digital no pagan impuestos o pagan menos de lo que deberían: “Los relojes que yo compro, por ejemplo, tengo que pasarlos por un registro policial para ver si han sido robados, pero quien va por libre y no esté registrado para ejercer esta actividad jamás podrá consultar ese registro. Sin embargo, cada vez más veo a nuevos vendedores. Todos quieren relojes pero tú vas a un distribuidor oficial de Rolex y las listas de espera son enormes”.

En la calle madrileña de Serrano, muy cerca del anticuario consultado, está la joyería Rabat, una de las mayores de Europa por metros cuadrados. Allí se venden varias de las marcas relojeras de lujo más solicitadas y allí nos personamos para saber en qué consiste el proceso que debe pasar un cliente si quiere adquirir su primer Rolex.

“Nosotros no tenemos existencia de ningún Rolex de acero ahora mismo”, explicó un dependiente. “Si quieres uno debes apuntarte en una lista de espera que tarda dos años y medio aproximadamente, pero si tú no creas una relación con nosotros, llegado ese tiempo puede que prioricemos a otro cliente que sí nos ha visitado mientras tanto. Al final adquirir una pieza de este tipo es como un premio a la fidelidad que creas con nosotros. No es que te obliguemos a comprarnos algo para acceder después al reloj, pero si no lo haces estarás en desventaja con respecto a otros clientes que también desean adquirirlo”.

placeholder Modelos Sky-Dueller de Rolex en una vitrina de la joyería visitada. (A.H.S.)
Modelos Sky-Dueller de Rolex en una vitrina de la joyería visitada. (A.H.S.)

Muchos clientes de relojes de lujo se han quejado a lo largo de los años de ser obligados a pagar modelos menos demandados antes de adquirir piezas muy perseguidas como los Rolex Submariner. “Si estás muy desesperado, en ese momento es cuando recurres al mercado de segunda mano y puede que los encuentres nuevos”, explica el anticuario del barrio de Salamanca. “A fin de cuentas, si un cliente pensaba pagar 10.000 por un reloj en la tienda oficial, lo más seguro es que pueda permitirse sumar dos o tres mil euros más a su presupuesto y obtenerlo por otra vía, porque al final estas personas suelen tener mucho dinero”.

Además de las redes sociales, hay otros espacios digitales en los que se manifiesta la demanda por estos productos. Desde Milanuncios, una de las webs de segunda mano más importantes de España, aseguran que “el mercado de la relojería de lujo ha mantenido un interés de búsqueda constante a lo largo de los últimos años. En cuanto a preferencias de marca, Rolex y Omega se consolidan como las más buscadas por los usuarios”. Los picos de búsquedas de relojes de lujo en Milanuncios ocurren en los meses de enero y mayo, concentrándose la demanda en la primera mitad del año. La comunidad autónoma de Andalucía lidera el número de búsquedas registradas en España, seguida de cerca por la Comunidad de Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

Y es que lejos de lo que podría esperarse de un mercado de lujo, los vendedores y relojeros que trabajan con estos relojes están dispersos por toda España. “Hace pocos días estuve en la semana de las subastas (de relojes) de lujo en Ginebra”, cuenta David Rodríguez, un relojero de tercera generación que tiene su taller en A Coruña. “Ahora viene mucha gente pidiendo consejo de qué reloj puede comprarse con 6.000 o 7.000 euros para sacarle algo de dinero, pero yo nunca recomiendo invertir con muchas pretensiones porque puede ser un arma de doble filo. Lo más importante es que el reloj te guste y lo disfrutes, porque aunque la industria está sacando músculo y esta misma semana se vendió un reloj Patek Philippe por 17 millones de euros, también hay mucho oportunismo y estafas”.

Rodríguez tuvo en su poder uno de los relojes que utilizaron los primeros escaladores que conquistaron la cima del monte Everest en 1953. Eso es lo que prioriza y siempre aconseja buscar en un reloj usado: su historia.

Dos joyeros influencers bromean antes de cerrar un trato en una oficina del downtown de Miami. “Papi, yo no vine a jugar, ponte serio”, advierte el vendedor al futuro comprador antes de pedirle 100.000 dólares por un raro modelo en oro de la marca Patek Philippe. “¿De dónde estás sacando estas piezas?”, pregunta el comprador sobre el reloj diseñado y vendido bajo estrictas condiciones de exclusividad por la firma suiza. Llegan a un acuerdo por 96.000 dólares, pero sobre el escritorio y en sus muñecas hay relojes mucho más caros. El comprador se llama Carlos Marcelín y ha creado un imperio en redes sociales que ahora llega a España.

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