Turismo británico en España: el miedo a subidas de impuestos impide un moderado optimismo
La World Travel Market de Londres confirma el alto ritmo de compra de viajes a España, pero con las dudas de si la clase media de Reino Unido soportará la reducción de su renta disponible
Un grupo de ingleses viendo el fútbol en Benidorm. (Reuters)
Ni The Economist ni Financial Times, referencias británicas e internacionales del periodismo económico, hacen caso informativo a la World Travel Market, convertida cada vez más en un continuo desfile de políticos que lanzan mensajes de autoconsumo, destinados en exclusiva para la audiencia local y regional.
La feria turística londinense, a la que ni siquiera acude Alemania con un stand propio, ni está el principal turoperador mundial (TUI), ni Jet2, tampoco Ryanair o easyJet, es un escaparate de promoción que sí sirve para el negocio, establecer y reforzar contactos y como termómetro para saber el rumbo de la próxima temporada turística.
¿Cuáles han sido las sensaciones de la World Travel Market (WTM)? El ambiente que han transmitido los grandes turoperadores mundiales es de moderado optimismo, con crecimientos sostenibles, lejos de dobles dígitos que daban una impresión de subidas sin fin.
En una segunda lectura, más pausada, de directivos turísticos en esas conversaciones bilaterales cara a cara, en los pasillos del complejo Excel (sede de la WTM), en una mesa de un stand o en cenas en los hoteles, gana la sensación de que hay que mostrar cierta cautela, aunque sin alarmismo, eso sí.
Gasto turístico
Y se explica, en una definición que se podría denominar como ‘in vigilando’. Lo positivo: los datos de llegadas de viajeros, el alto ritmo de compra de viaje y de aumento del gasto. Reino Unido fue el país que más gasto turístico realizó en 2024 España: 22.602 millones de euros, un 13,5% más que en 2023, según Egatur, pero las
cifras macroeconómicas y la microeconomía familiar ya avisan de ciertas distorsiones. Nubarrones inminentes: el coste de la vida, la inflación, que afecta a los productos de primera necesidad, implica una reducción de la capacidad de renta disponible. Hay un factor añadido: los Presupuestos Generales llevan un mes de retraso (se tenían que haber aprobado en octubre y no lo harán hasta el 26 de noviembre).
Las estancias tendrán menos duración, una tendencia en todo el turismo internacional
El Gobierno laborista tiene previsto subir el IRPF para intentar cuadrar las cuentas. Ese incremento de la carga fiscal a la clase media y media-baja reducirá el ahorro familiar. ¿Consecuencia? Las estancias tendrán menos duración, una tendencia ya general en todo el turismo internacional. Entre los aspectos positivos destaca el crecimiento de los viajes en la temporada media lo que genera la desestacionalización. España recibió en 2024 la llegada de 18,4 millones de visitantes procedentes de Reino Unido, un 6,6% más que en 2023.
Este crecimiento de turistas británicos y sobre todo del aumento del gasto rompe los moldes de que el visitante de Reino Unido es de modo mayoritario un visitante de bajo poder adquisitivo y que el alemán es de más calidad, que de todos modos es el segundo que más gasta y que aumentó el gasto un 20,4% el año pasado.
Ignacio Vasallo, que fue el fundador y primer director de Turespaña, precisa en conversación telefónica con El Confidencial que el problema de España no es de oferta turística, sino de demanda. En plan general, antes de comenzar a dar sus impresiones sobre el mercado británico, celebra que el turismo crezca ahora al mismo ritmo que la media de la economía española. “Más que eso sería insano”, detalla.
¿Para qué hace falta tanto político? Y hay muchos que no hablan ni una palabra de
inglés. Van por esnobismo, por decir que estoy en Londres
“La World Travel Market no tiene la importancia que le damos aquí en España. Las demandas de ‘slots’ de las compañías aéreas ya están hechas y las ferias turísticas son
modelos antiguos donde lo único que ocurre es que los políticos y algunas empresas necesitan vender el producto para sus mercados. A muchos les cuesta saber lo que ha cambiado el turismo. ¿Para qué hace falta tanto político? Y hay muchos que no hablan ni una palabra de inglés. Van por esnobismo, por decir que estoy en Londres”, argumenta Vasallo.
Quien también fue director de la Oficina de Turismo de España en Reino Unido entre 2004 y 2010, remarca: “Estamos mirando el dedo en vez de mirar a la luna”. Faltan luces largas, en suma. Y avisa: no, no vamos a superar a Francia como principal país turístico ni los grandes del sector están preocupados por una rebaja de los visitantes. “Con este ritmo de crecimiento moderado, sin acelerones, podrán seguir pagando parte de su deuda”.
Yolanda Perdomo, experta del sector turístico y miembro del consejo ejecutivo de Madison Travel & Tourism, valora la presencialidad de las ferias turísticas: “La gente necesita verte y debatir. Ver de lo que se habla y reunirte con profesionales. No te puedes permitir no ir. El ‘networking’ es fundamental”.
Inteligencia turística
Incide en la importancia del crecimiento de otros destinos alejados de los clásicos de sol y playa como Canarias, Baleares y Andalucía para el turista británico. “Hay un cambio en las motivaciones de los viajes. Ahora les interesa la naturaleza, la gastronomía y la enología”, explica Perdomo a este diario. “Tiene que haber empresas de receptivo adecuadas para el turismo de zonas de interior, donde no siempre es posible”.
Aboga también por una apertura de la inteligencia de mercado para que los actores turísticos sepan “cómo operar y satisfacer las necesidades de cada segmento para seguir innovando”. “Veo que falta información: la Inteligencia turística no está lo suficientemente detallada, a lo mejor hay información de mercados más maduros y en otros mercados no tenemos mucha”. Y una duda: ¿llegará un momento en que el turista británico no sea el líder? “No hay opción para relajarse. Si tose un destino de la importancia del Reino Unido vamos a tener un problema…”.
Ni The Economist ni Financial Times, referencias británicas e internacionales del periodismo económico, hacen caso informativo a la World Travel Market, convertida cada vez más en un continuo desfile de políticos que lanzan mensajes de autoconsumo, destinados en exclusiva para la audiencia local y regional.