El 'as en la manga' de Cataluña para mejorar su financiación es el IVA de las pymes
Las negociaciones para el nuevo modelo siguen su curso. Cataluña quiere que cada CCAA se quede el IVA de sus pymes porque es el indicador que más le beneficia
El Ministerio de Hacienda y la Generalitat de Catalunya siguen negociando una propuesta para la reforma del modelo de financiación autonómica. En la búsqueda de soluciones que beneficien a la comunidad autónoma, una de las opciones que siguen sobre la mesa es la inclusión del IVA de las pymes dentro del sistema. Para Cataluña sería una maniobra muy beneficiosa, sobre todo si consigue que el criterio de reparto sea por la comunidad en la que declaran las pymes y no por dónde se realice el consumo.
ERC y el PSC ya pactaron esta medida en su acuerdo para la reforma de la financiación autonómica de agosto del año 2024 para la investidura de Salvador Illa. Y no se han olvidado de ella. Fuentes al tanto de las negociaciones explican que la opción sigue sobre la mesa y que las formaciones catalanas están tratando de que figure en el modelo definitivo.
Para Cataluña sería un doble logro. Por un lado, aumentaría la financiación a disposición de todas las comunidades autónomas, lo que permitiría que el nuevo modelo premie a todos los territorios. Y, por otro, podría beneficiar especialmente a su comunidad autónoma. Según los datos de la Agencia Tributaria, el 21,1% del valor añadido que generan las pymes en España (excluyendo País Vasco y Navarra), que es precisamente la base imponible que grava el IVA.
El porcentaje de participación de Cataluña en el valor añadido de las pymes (el 21,1%) es muy superior a su participación en la población nacional, del 17,6% (nuevamente, excluidos los regímenes forales) y también de su peso en el PIB, que es del 20,4%. Hay pocos indicadores que pongan en mejor situación a Cataluña.
El motivo es que Cataluña sigue siendo una comunidad de pymes, pero que, además, generan un alto valor añadido, por incorporar más tecnología y formar parte de sectores productivos más avanzados. Por el contrario, Madrid es una comunidad de grandes empresas, donde reside el grueso de las multinacionales españolas y también las filiales de las extranjeras con presencia en España. Así, Madrid genera el 21,4% del PIB, pero apenas el 16,3% del valor añadido de las pymes.
Cataluña es la comunidad en la que más valor añadido generan las pymes. En población, la primera es Andalucía, con el 18,8% del total, frente al 17,6% catalán; pero las pymes andaluzas generan solo el 15,4% del valor añadido. En definitiva, es difícil encontrar un indicador que sitúe en mejor posición a Cataluña.
El segundo de los retos es conseguir que el reparto de este IVA de las pymes se haga con criterios del lugar de residencia de esas empresas y no con los criterios actuales de habitante ajustado y de dónde se produce el consumo. En el acuerdo de 2024, ERC y PSC ya contemplaban que el reparto se haría "en función de su domicilio en lugar de la estadística de consumo".
Esta estrategia supondría un gran salto en los ingresos de Cataluña. Aunque no hay datos oficiales, es posible hacer una aproximación, con los datos de la Agencia Tributaria del año 2023. El valor añadido de las pymes en España fue de 185.000 millones de euros, y el tipo efectivo del IVA ese año, del 14,32%. Esto supone una recaudación íntegra de 26.400 millones de euros. Si se tiene en cuenta que ya hay un 50% de los ingresos del IVA que les correspondan a las CCAA, esto generaría otros 13.000 millones de euros para las comunidades autónomas, de los que Cataluña se quedaría algo más de 2.700 millones.
Esto explica que los partidos catalanes hayan ideado esta separación del IVA que generan las empresas pequeñas y medianas, diferenciándolo de las grandes. De hecho, la Agencia Tributaria ni siquiera hace esta desagregación en sus estadísticas del IVA. Pero para Cataluña, una región con gran presencia de pymes, es una solución perfecta.
Más impuestos
Al margen del caso concreto del IVA generado por las pymes, la negociación entre el Ministerio de Hacienda y Cataluña busca cómo incrementar la cesta de impuestos cedidos que son los que alimentan ahora el sistema de financiación. El modelo se nutre del 50% de la recaudación del IVA, el IRPF y el 58% de los impuestos especiales.
Fuentes al tanto de las negociaciones explican que uno de los puntos clave en este momento es diseñar esa cesta de impuestos que conformarán los ingresos del nuevo sistema. Tradicionalmente, las reformas se han hecho con el Estado entregando una parte de su recaudación, por ejemplo, con cesiones del IRPF.
Este incremento de la cesta de impuestos en el sistema de financiación provocaría una merma de recursos para la Administración Central. Las cifras que están valorando los negociadores oscilan en torno a los 23.000 millones de euros de ingresos adicionales que tendría el sistema. No toda esta cuantía se producirá con la cesión de más impuestos, sino que se está negociando aumentar también las transferencias que hace el Estado (nivelación vertical).
El Ministerio de Hacienda y la Generalitat de Catalunya siguen negociando una propuesta para la reforma del modelo de financiación autonómica. En la búsqueda de soluciones que beneficien a la comunidad autónoma, una de las opciones que siguen sobre la mesa es la inclusión del IVA de las pymes dentro del sistema. Para Cataluña sería una maniobra muy beneficiosa, sobre todo si consigue que el criterio de reparto sea por la comunidad en la que declaran las pymes y no por dónde se realice el consumo.