El plan de subida de cuotas a los autónomos llega tras el pinchazo de la recaudación en 2025
Los ingresos por cotizaciones del RETA muestran una evolución desfavorable a pesar del crecimiento de la afiliación. Una señal de alarma es que aumentan hasta el 20% los autónomos que cotizan por las bases mínimas
Un repartidor en Madrid. (Jesús Hellín / Europa Press).
El nuevo sistema de cotización de los autónomos por ingresos reales que entró en vigor en 2023 tenía el principal objetivo de elevar la recaudación por cotizaciones sociales del RETA (un régimen deficitario) para hacer más sostenible el sistema de la Seguridad Social. De hecho, equiparar las cotizaciones de los autónomos a sus rendimientos reales fue una de las nuevas medidas de ingresos con las que Escrivá logró convencer a la Comisión Europea de la reforma de pensiones que ligó las revalorizaciones anuales al IPC.
En los dos primeros años de despliegue de los nuevos tramos (2023 y 2024), los ingresos por cotizaciones de los autónomos crecieron un 3,8% y un 1,8% anual, respectivamente, más que el empleo, que aumentó en un promedio del 0,14% y del 1% en afiliaciones al RETA. Sin embargo, en 2025 la recaudación está teniendo una evolución contraria al empleo, un comportamiento anómalo.
Entre enero y agosto de 2025, la Seguridad Social ha ingresado un 0,14% menos por cotizaciones de los autónomos que en 2024 a pesar de que los afiliados al RETA han crecido en ese periodo un 1,1%. En este contexto, el Ministerio de Seguridad Socialpropuso la semana pasada subir progresivamente las bases de cotización de todos los tramos durante los próximos tres años y, por tanto, elevar la recaudación de manera decidida.
Según los cálculos de ATA, la propuesta inicial habría supuesto 1.900 millones anuales más para la Seguridad Social, solucionando la atonía de este año, pero la nueva propuesta, la planteada este lunes por el rechazo generalizado a la anterior, congela la cuota para los tres tramos reducidos y el máximo incremento es de tan solo 14,75 euros al mes para los autónomos que más ganan. De implantarse este escenario, no tendrá un efecto significativo en la recaudación y la reforma no cumplirá con su objetivo de equilibrar los ingresos y los gastos en el RETA.
El descenso de los ingresos por cotizaciones en 2025 a pesar del crecimiento del empleo autónomo puede responder a un conjunto de factores. Las cuotas de los tres tramos reducidos han descendido en el periodo 2023-2025 y, aunque se han encarecido las de los tramos altos y medios altos, hay una gran parte de los autónomos en las bases bajas, lo que afecta a la recaudación por un efecto composición.
En concreto, la estadística que publica el Ministerio de Trabajo refleja que en los ocho primeros meses de este año los autónomos que cotizan por la base mínima (los tres tramos reducidos y el primero del general) han crecido un 35,4% respecto al mismo periodo de 2024. Esto ha supuesto un cambio en la composición del colectivo: los que cotizan ahora por las bases que se han reducido en los últimos años -o se han congelado en el caso de la primera del tramo general- son el 20,3% del total frente al 15,2% del año anterior.
Además, hay un descenso acusado en el mismo periodo entre los autónomos que cotizan por bases medias, (entre la base mínima y 1,5 veces esta), que ahora son un 8,8% menos. Debido a ello, han pasado de suponer el 70,1% de los autónomos en los ocho primeros meses de 2024 al 63,3% en 2025. Los datos agregados no permiten saber con certeza si ha habido un trasvase de trabajadores por cuenta propia de las bases medias a las bases bajas o se trata de nuevos autónomos, pero ambos fenómenos han coincidido en el tiempo. Por último, han crecido los autónomos que cotizan por los tramos altos, pero su peso agregado en el conjunto es reducido, el 16,4% en 2025 (frente al 14,7% de 2024).
Aunque no se pueden conocer con certeza los motivos que subyacen a esta transformación, resulta llamativo el análisis de la recaudación por meses. Se observa una gran caída en marzo de 2025 que se va recuperando en los meses siguientes, aunque el diferencial continúa negativo. Fue justo en ese momento cuando se conoció el efecto de la primera regularización del nuevo sistema y los autónomos supieron si estaban cotizando correctamente, por encima o por debajo.
La posibilidad de cambiar seis veces al año el tramo de cotización hace posible que algunos autónomos, siendo conscientes de una sobrecotización o teniendo una previsión de ingresos inferior, decidan bajarse el tramo. Según los datos de la Seguridad Social, 1.001.446 trabajadores autónomos, el 26,85% del total, cotizaron por encima de lo obligatorio en 2023 y, de ellos, algo menos de la mitad 460.000 pidieron devolución de las cuotas sobreabonadas. La ministra interpreta que una gran parte eligió voluntariamente cotizar más para tener mejores prestaciones en el futuro, pero el dato también refleja que una parte no desdeñable no estaba de acuerdo con haber cotizado de más.
La reforma pretendía elevar la recaudación
En cualquier caso, el aumento de peso de los autónomos en los tramos bajos de cotización y la reducción en los tramos medios perjudica a la recaudación. De continuar esta tendencia, afectará a los ingresos de 2026, más aún si se materializa la nueva propuesta de congelación de las cuotas en los tramos bajos.
Según ha defendido la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, en una entrevista en Onda Cero, la reforma del sistema de cotización de los autónomos no es recaudatoria porque "la recaudación se ha mantenido plana", como demuestran los datos de 2025. Sin embargo, el informe de proyecciones del gasto público en pensiones publicado en 2023 para cumplir con la Comisión Europea reflejaba que el nuevo sistema de autónomos, que se terminaría de desplegar en 2032, provocaría un aumento de ingresos anual de hasta un máximo de 0,6 puntos del PIB a partir de 2046.
Para llegar a ese punto, se requiere un aumento de las bases de cotización hasta que se equiparen a los rendimientos reales, pero el periodo 2023-2025 cerró realmente una primera fase en falso. La AIReF ya anticipó en su informe sobre la regla de gasto en pensiones, de marzo, antes de publicarse el bajón en la recaudación, que "hasta la fecha, la introducción del primer periodo transitorio tendría un impacto neutro sobre la recaudación del RETA".
El problema subyace en que Escrivá fijó el objetivo de aumento de la recaudación para cuadrar las cuentas de la reforma de las pensiones, pero no acordó los tramos de cotización que permitían que eso sucediera. El rechazo generalizado a la propuesta para 2026-2028, que pretendía empezar a materializar la senda fijada, sienta un precedente que hace complicadas las subidas en los próximos años.
El nuevo sistema de cotización de los autónomos por ingresos reales que entró en vigor en 2023 tenía el principal objetivo de elevar la recaudación por cotizaciones sociales del RETA (un régimen deficitario) para hacer más sostenible el sistema de la Seguridad Social. De hecho, equiparar las cotizaciones de los autónomos a sus rendimientos reales fue una de las nuevas medidas de ingresos con las que Escrivá logró convencer a la Comisión Europea de la reforma de pensiones que ligó las revalorizaciones anuales al IPC.