Madrid concentra ya el 42% de los ultrarricos que hay en España
El proceso de concentración de la riqueza es cada vez más acusado. Y Madrid y, en menor medida, Cataluña reúnen ya a siete de cada diez ultra ricos que existen en España. Así lo estima un trabajo publicado por Hacienda Pública
Vista del 'skyline' madrileño. (Getty Images/LightRocket/Marcos del Mazo)
La riqueza, como se suele decir, va por barrios, aunque para ser más precisos habría que decir que de una forma muy poco homogénea. La gran mayoría de esos barrios, de hecho, están localizados en la Comunidad de Madrid o en Cataluña. En particular, en el primer caso.
Un par de datos lo dejan negro sobre blanco. Más de la mitad del 1% de los españoles más ricos —el 58,3%—vive en una de las dos comunidades autónomas, pero si se analiza dónde viven los ultrarricos, es decir el 0,1% de los contribuyentes, alrededor del 70% paga sus impuestos en Madrid o Cataluña. Ahora bien, con una significativa diferencia, mientras que en Madrid vive el 41,9% de los ultrarricos, en el caso de Cataluña ese porcentaje baja hasta el 26,7%. A años luz se sitúan la Comunidad Valenciana (8,2% de los ultrarricos) y Andalucía (6,3%), precisamente la región más poblada.
¿Qué significa esto? Pues ni más ni menos que, como sucede en la mayoría de los países avanzados, existe una enorme concentración regional de personas con ingresos altos que se acentúa en el caso de los ultrarricos, especialmente si se compara con los porcentajes relativos de población. Cataluña (17,3%) y, sobre todo, Madrid (15,2%) [ver gráfico].
Así lo revela un trabajo publicado en la revista Hacienda Pública Española, editada por el Ministerio de Hacienda, que tiene en cuenta tanto la renta neta de los contribuyentes como su patrimonio personal. El estudio lo ha realizado el profesor Fernando Rodríguez Sauco, de la Universidad de Zaragoza, y ha sido elaborado a partir del Panel de Hogares y de otras fuentes estadísticas oficiales suministradas por el INE, la Agencia Tributaria y el Instituto de Estudios Fiscales.
Capital y trabajo
El estudio parte de una constatación, mientras que el perfil medio del contribuyente del IRPF es el de alguien que básicamente obtiene sus ingresos a partir de las ganancias del trabajo (el 80,2% de su base imponible), en el caso del 1% más rico el salario representa únicamente cerca de la mitad de sus ingresos (45%). Por el contrario, las rentas del ahorro suponen nada menos que el 35,2%. Sin embargo, si lo que se analiza es el patrimonio del 0,1% más rico, el resultado es igualmente elocuente. Para los más ricos, el salario supone apenas el 37,3% de sus ingresos, mientras que su base imponible del ahorro representa su principal fuente de ingresos. En concreto, el 51%.
¿Quiénes son los ricos?, se pregunta el estudio. Y la respuesta es que se trata de un grupo de personas, a la luz del IRPF, que tienen entre 55 y 57 años. La gran mayoría son hombres (tres de cada cuatro) y generalmente están casados y declaran tener un hijo o nieto a su cargo. Lo que pagan al Fisco las personas más adineradas (el 1%) es aproximadamente 85 veces más que un contribuyente medio.
Ahora bien, no es lo mismo en el caso del 0,1% más rico. Según el estudio, su contribución fiscal fue 54 veces la del promedio de contribuyentes en 2016, pero en el año 2021 ese múltiplo había bajado hasta las 23 veces. El estudio lo achaca a que la población ultra rica, que en los últimos años se ha concentrado gradualmente en la Comunidad de Madrid, donde se suprimió el impuesto en 2008, lo ha hecho porque así no pagaba impuestos, aunque estuvieran obligados a presentar su declaración fiscal.
Las herencias
¿Significa esto que pagan muchos impuestos? El trabajo arroja luz sobre esta pregunta y revela que no es así por lo que denomina planificación fiscal. Lo que aclara el estudio es que esos contribuyentes hacen “un uso intensivo de importantes exenciones sobre el patrimonio en el impuesto”. En concreto, de media, los activos exentos representan el 66,5% de la base imponible. En el caso de los ultra ricos, el porcentaje es incluso mayor (77%). Esto es así porque el 0,1% más rico declara un volumen considerable de activos exentos, principalmente a través de empresas dirigidas y controladas por grupos familiares que no cotizan en los mercados financieros.
Y es que la riqueza, como es sabido, se hereda y la movilidad social y económica es muy reducida. Según el estudio, “la condición de rico es más permanente para aquellos cuyo patrimonio se basa en la propiedad de activos (empresas) en lugar de salarios". En concreto, el 69% sigue en el decil más elevado de la renta después de 5 años. Si lo que se observa son las cifras declaradas en las declaraciones del Impuesto sobre el Patrimonio, el 86,5% permanece en el decil superior, y para el 0,1% superior este porcentaje es del 79%.
Si lo que se tiene en cuenta es la movilidad geográfica por razones fiscales el resultado es, igualmente, significativo. Algunos estudios previos muestran que Madrid es el principal destino de los contribuyentes adinerados que cambian fiscalmente de comunidad autónoma, ya que el 42,4 % de estas migraciones se dirigen a la capital de España. De hecho, como dice el artículo, Madrid, Galicia, Cantabria y Extremadura son las únicas comunidades autónomas que presentan un saldo migratorio positivo en dicho periodo para el 1% superior. En términos absolutos, el panel, con datos de población, detecta 6.018 cambios de residencia entre los contribuyentes más ricos (residentes en las regiones del sistema tributario común con financiación autonómica o en Ceuta y Melilla).
Algunos estudios previos muestran que Madrid es el principal destino del contribuyente adinerado que cambia fiscalmente de comunidad
Esto es así por razones de competencia fiscal a la baja. Los contribuyentes que han emigrado de región fiscal para pagar menos impuestos tienen los ingresos más elevados en el IRPF en todas las fuentes de renta. El estudio recuerda que algunos trabajos académicos han estimado que el tipo impositivo medio de Madrid es un 0,75% inferior al de Cataluña, y la probabilidad de que una persona con ingresos altos cambie de residencia de Cataluña a Madrid ha aumentado un 2,25%. En términos absolutos, el número de contribuyentes del impuesto sobre el patrimonio que declaran Madrid como su residencia fiscal aumentó en 6.000 entre 2011 y 2015, mientras que las demás comunidades autónomas experimentaron una disminución media de 375 contribuyentes.
El autor del estudio achaca esta diáspora fiscal a tres factores: la existencia de una amplia gama de opciones educativas especializadas, el liderazgo de los sectores basados en el conocimiento en la región y las excelentes conexiones de transporte de Madrid con el resto del país. A esto hay que añadir que los centros de decisión del sector público se concentran en Madrid, al igual que las sedes de facto de las mayores empresas españolas, y que el régimen fiscal de esta región ofrece las mayores ventajas fiscales para los contribuyentes más adinerados.
La riqueza, como se suele decir, va por barrios, aunque para ser más precisos habría que decir que de una forma muy poco homogénea. La gran mayoría de esos barrios, de hecho, están localizados en la Comunidad de Madrid o en Cataluña. En particular, en el primer caso.